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Villanovense con sangre charrúa

Natanael Emanuel Guzmán fue partícipe del triunfo por 2-0 del Montevideo City Torque ante Boston River, que dirige Sebastián Abreu. Fue su segundo partido en la Primera de Uruguay, y mañana puede ser titular ante Dep. Maldonado

Natanael Emanuel Guzmán se incorporó en enero al Montevideo City Torque de Uruguay.

El villanovense, de 21 años, cumplidos el 11 de agosto, dio un paso de suma trascendencia en su carrera, ya que además de ser adquirido por el mismo y poderoso grupo empresarial del Manchester City de Inglaterra, que dispone de nueve clubes en el mundo, saltó de jugar en el ascenso argentino a primera división de Uruguay.

El domingo su equipo venció 2-0 a Boston River, que es conducido tácticamente por el “Loco” Sebastián Abreu, quien ingresó en dicho partido en el mismo momento en que Guzmán ingresó en el Torque.

Iban 61’ cuando ambos saltaron al campo de juego. “Conozco a las hijas de Abreu, y me habían dicho que nos iban a ganar. Por suerte logramos 3 puntos importantes, que nos posicionan entre los equipos de punta (cuartos), y si el miércoles (por mañana) ganamos, podemos jugar el próximo sábado por la punta contra el líder”.

Guzmán explicó que “el salto de calidad de mi carrera es importante porque firmé contrato hasta 2023 para jugar en primera división. Es un club en el que hay cinco jugadores argentinos, no nos falta nada, me reubicaron en un departamento en Montevideo, y si bien no hay presión de la gente para pelear el título, nos propusimos esa meta”.

Remarcó que “es un club vendedor. Me dijeron que la intención es que con 20 años me encargue de foguearme y prepararme para dar otro salto a un club más poderoso. La idea es que yo exija y obligue a quien está jugando de titular, para que él sea vendido y yo me quede con el puesto. De esa manera, la cadena continúa con otro jugador joven que llegue al club a exigirme el año próximo, para que yo tenga que dar lo mejor de mí y sea vendido. Así funciona, nos vamos superando unos a otros”.

De Alem a Cañuelas

Si bien su recuerdo con El Porvenir en la Liga de Baby Fútbol es imborrable (allí compartió equipo con Adolfo Gaich, exdelantero de San Lorenzo), su primer fichaje fue en Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio, donde tuvo como DT en inferiores a Germán y Pablo Vicario, y luego de emigrar un par de años a Española, donde fue dirigido por Fernando Alba, debutó en primera de la mano de Gustavo Miranda en el “diablo rojo” de Ruta 9.

Tras perder en semifinales con Argentino, que fue campeón de la Liga, disputó un recordado Federal “C” con Alem, dirigido por Pablo Suárez, en el que tuvo participación decisiva cada vez que le tocó jugar. “Fue una experiencia hermosa, porque soy hincha de Alem y la gente llenaba la cancha”.

Explica que “me hubiese gustado jugar hasta el final de ese torneo, pero me surgió la prueba en Cañuelas. Yo tenía todo listo para irme a San Lorenzo, pero Franco Ortiz me recomendó, y ‘Beto’ Ortiz es coordinador en Cañuelas. Me fui desde Río Cuarto, después de un partido de Alem contra Atenas, y no me dejaron volver desde Cañuelas, donde jugué estos 3 años, fui campeón y me vendieron ahora a Montevideo City Torque”.

Firmó contrato hasta 2023, aunque el objetivo es dar otro salto de calidad. El City Football Group maneja 9 clubes en diferentes países del mundo, y administra las inversiones futbolísticas del Abu Dhabi United Group, que pertenece a la familia real de los Emiratos Árabes Unidos.

Un goleador dispuesto a aprender

Natanael Guzmán señala que “se extraña a la familia, tengo un hijo de 2 años que se llama Benjamín, y aprendí a hacerme cargo de valerme por sí mismo. Por ejemplo, ayer jugamos, hoy por la mañana entrenamos, y ahora me estoy haciendo la comida en el departamento. Ayer después del partido me fui al supermercado y compré todo lo que me indica la nutricionista para hacerme la comida”.

Agregó que “si bien dos veces por semana la comida está a cargo del club, y comemos todos juntos, hay que saber vivir solo. No sólo pasa por jugar al fútbol, sino que en Cañuelas me enseñaron a aprender a ser un futbolista”.

Aclaró que “no me quejo, porque se y veo a mucha gente que está mal en nuestro país. No puede estar haciendo lo que más me gusta, que es jugar al fútbol, y poner mala cara”.

Sostuvo que “se trata de aprender día tras día, y lo mismo sucede en una cancha. Yo jugaba de delantero en la Liga Villamariense, pero en Cañuelas me formaron como extremo. Ahora el DT Pablo Marini me dijo que me veía buenas condiciones para jugar como lateral. Lo intenté y me gustó. Quiero jugar, y aunque me siento delantero, sé que puedo hacerlo, y de hecho jugué en esa posición el domingo”.

Se hace camino al andar

Contó que “llegué a Uruguay en enero, y vivía con 3 compañeros en un departamento. Hace dos semanas me cumplieron otro pedido y me mudé a vivir solo en otro departamento”.

Acotó que “me las ingenio para todo. Trato de respetar el menú de la semana que nos envían los nutricionistas del club. Me cocino, pero como estamos jugando seguido, comemos muchas veces en el club. Esta semana jugamos domingo, miércoles y sábado”.

Explicó que “mañana (por hoy) entrenaremos y a la noche vamos a concentrar a Maldonado, donde jugamos el miércoles”.

Añadió que “sabía que me iba a llegar la oportunidad de debutar. Tenía que estar preparado, porque si bien llegué en enero, sólo se jugaron 3 fechas y se paró el torneo”.

Explicó que “recién en la fecha pasada pude debutar, y el domingo me tocó jugar algunos minutos más contra Boston River. Estoy contento con mi rendimiento, y ganar nos permitió prendernos”.

El DT es el santafesino Pablo Marini, exdelantero de Instituto, Arsenal y San Martín de San Juan, que como DT dirigió a Newell’s y Unión en el país, además de equipo importantes de Chile y México. “No me tocó jugar en el inicio de la temporada, y en los amistosos entré algunos minutos. Luego del impasse por la pandemia, sumé minutos como extremo y como lateral. Me fue probando y he rendido”.

Indicó que “está variante de jugar como lateral me abrió más opciones para jugar. Creo haber estado a la altura, y el miércoles se me puede abrir la posibilidad de ser titular, porque los dos laterales están con molestias y no hay mucho tiempo de recuperación”.

El miércoles visitarán a Deportivo Maldonado, que reúne 9 puntos al igual que Peñarol, contra 10 puntos de Montevideo City Torque, que marcha cuarto junto a Nacional, Liverpool y Cerro Largo. “Estamos todos pegados. Si ganamos estas dos próximas fechas podemos pelear el título”.

Estimó que “quedan 8 fechas, y si bien estamos contentos con la actual posición, queremos ir por más. El que logre una buena racha en este tramo final será campeón”.

Amplió al señalar que “el Torque ascendió el año pasado, y si bien ya había estado en primera en 2018, desde que llegué sólo se habla de ser campeón. Fue comprado por un grupo empresarial fuerte, se entrena muy bien, no nos falta nada, y llegaron buenos refuerzos, que vinieron para salir campeón”.

Señaló que “veníamos de dos derrotas que nos llenaron de dudas, pero el triunfo ante Boston River nos alejó del descenso y nos puso de cara a la punta. No hay que pensar más en el descenso, ni en clasificar a una copa, porque si salimos campeones las copas vienen solas”.

Jugar por el plato de comida

Afirma que “el cuerpo técnico de Pablo (Marini) tiene mucha experiencia, y estar en primera de un fútbol profesional es jugar día a día por el plato de comida”.

Apuntó que “nos hacen entender que hay que apretar los dientes y seguir mejorando para lograr grandes cosas en el fútbol. La idea es salir jugando desde atrás, para que llegue limpia la pelota a los volantes, y encontrar espacios con la movilidad de los delanteros para poder llegar. Es similar a la idea del Manchester City en Inglaterra”.

Amplió al señalar que “di un paso importante. De la cuarta categoría del fútbol argentino a una primera división con 20 años no es poco. Ahora tengo un hijo, y quiero disfrutar de este camino que elegí, y aprovechar para crecer”.

Resaltó que “desde chico decidí ser futbolista. Me probé en varios equipos, y a los 18 se me dio lo de Cañuelas. Lo tomé como mi trabajo. Dos años y medio después di este salto, y ahora voy por más”.