La segunda jornada de debate también estuvo cruzada por los testimonios de dos profesionales de la salud que atendieron a Lázaro en el Hospital Pasteur, la declaración de su médica pediatra de cabecera y la palabra de una enfermera y una policía, mujeres que fueron llamadas a intervenir el 2 de junio del 2022, jornada en la que el bebé tuvo muerte cerebral (dos días después iba a fallecer en las instalaciones del nosocomio local).
La palabra del forense le permitió a los jurados populares conocer con mayor exactitud cuál fue el motivo que llevó a Lázaro a morir.
Rodríguez explicó que varios especialistas realizaron un informe interdisciplinario, documento que permitió avanzar en la hipótesis de una muerte por Shaken Baby Syndrome, lo que en castellano se conoce como “síndrome del bebé sacudido”.
De todas maneras, el forense aprovechó el momento para aclarar que estudios recientes renombraron este sindrome, al que ahora se lo denomina como trauma abusivo encefálico, producido por injuria no accidental.
Para el equipo interdisciplinario, el trauma que sufrió Lázaro fue causado por un movimiento brusco de su cabeza, es decir, una sacudida, o como también se lo mencionó, la aceleración y la desaceleración reiterada de su cuerpo.
Según explicó, las sacudidas pueden ser hacia adelante y hacia atrás, o bien, laterales. “Ese movimiento produce microtraumas y microlesiones a nivel cerebral, en los vasos cerebrales, tanto en la región subaracnoidea como en la subdural”.
Asimismo, precisó que la hemorragia cerebral que sufrió Lázaro fue la que lo llevó al paro cardiorrespiratorio en cuestión de minutos.
E insistió:“Se trató de un trauma interno producido por un movimiento brusco, violento, que hizo que los microcapilares del cerebro se rompan y produzcan una hemorragia”.
“Estamos hablando de un bebé de tres meses que ni siquiera puede sostener la cabeza, ese vaivén de ir y venir, esa sacudida, hizo que se produzca una lesión. No hizo falta emplear mucha fuerza”, completó.
Apoyándose en el informe del equipo interdisciplinario, aprovechó la ocasión para descartar la existencia de un golpe contra un elemento contundente. “El bebé no presentaba lesiones en el cuero cabelludo”, puntualizó.
En rigor, la hipótesis que hizo saber Rodríguez planteó la siguiente cronología: primero fue la sacudida, luego la hemorragia, después el paro cardiorrespiratorio y más adelante la aparición de secresiones y otros síntomas generales.
Por último, el forense comparó este tipo de lesión con la que generalmente sufre una persona que tiene un accidente de tránsito. “Acá existió una maniobra violenta, previa al desenlace que le produce la muerte. No se podría hablar de un hecho accidental”, finalizó.
La mirada de cuatro profesionales de la salud
Tres médicas y una estudiante de enfermería ligadas a la causa también comparecieron durante la jornada de ayer.
Primero declaró Kathya Aguirre, la joven que le hizo RCPa Lázaro durante el traslado hacia la Asistencia Pública, hecho registrado el 2 de junio.
Aguirre recordó el primer contacto que tuvo con el bebé, y cómo fue su entrada a la casa de barrio San Nicolás, donde se produjo el hecho que dio inicio a esta causa penal.
“El bebé estaba en el dormitorio. Cuando ingreso veo a la mamá que estaba en el suelo llorando, mientras que el niño se encontraba boca abajo tapado con una frazada, estaba morado y tenía pulso débil, no vi rastros de violencia en su cuerpo”, expuso.
Por su parte, la pediatra de cabecera de Lázaro, Paula Buttiero, quien atiende en los consultorios de la Clínica Rucci, recordó las 4 o 5 sesiones que tuvo con el bebé.
“La mamá siempre lo llevó a todos los controles, siempre se mostró con un buen vínculo, de apego. El niño había tenido un episodio de bronquilitis. Le indiqué salutanol y factor AG por los cólicos. El 31 de mayo del 2022 fue la última vez que lo vi, nada me llamó la atención, no tenía signos externos de maltrato”, manifestó.
A su turno, Fernanda Scauso, pediatra del Pasteur, reconoció que Lázaro “nunca tuvo una respuesta neurológica favorable” durante su internación y que le llamó la atención una mordedura humana que tenía en el brazo.
Su compañera, Marina Becco, jefa de la UTI pediátrica del centro de salud, recordó que el bebé ingresó haciendo paro, presuntamente por una bronquiolitis. Sin embargo, contó que con el correr de las horas empezaron a analizar que el motivo fue otro. “Nosotros sospechamos de una sacudida, o una asfixia”, indicó.
Durante la misma jornada comparecieron también la abuela materna de Lázaro, Verónica Cardozo, y un amigo del imputado.
Juicio por jurados
Hoy los alegatos
A las 9.30 horas está prevista la reanudación del juicio con la parte de los alegatos. Expondrán el fiscal de Cámara Francisco Márquez y el abogado defensor Joaquín González. Ambos ya adelantaron que pedirán prisión perpetua (Márquez) y la absolución (González).