Hoy sigue el juicio con otros dos testimonios y esperan los alegatos
De esta manera finalizará la etapa de recepción de pruebas. Gabriel Morelli, amigo del imputado, y Pamela Torres, hermana de la víctima, son quienes según lo planificado estarán presentes en el recinto
“Se hará un cuarto intermedio hasta el miércoles”. Esas fueron las últimas palabras que pronunció el Tribunal en la Cámara del Crimen, en el quinto piso de Tribunales, el lunes, cuando comenzó un juicio en el que Ricardo Javier Cuello está acusado por hechos de violencia de género en contra de su expareja, que ocurrieron a lo largo de varios años en Arroyo Cabral. Femicidio en grado de tentativa es la acusación más importante y, para ella, está prevista una escala penal que va desde los 10 a los 15 años de prisión.
Durante esa jornada, en el recinto se registraron diferentes pasajes que vale la pena recordar. Uno de ellos tiene que ver con el momento en el que se leyeron todos los hechos por los que está imputado el hombre de 42 años, oriundo de Las Junturas y con último domicilio en Dalmacio Vélez Sarsfield.
En este sentido, el episodio más grave ocurrió en la vivienda que ambos compartían en Arroyo Cabral. Estaban en una de las habitaciones. Algunos de sus hijos habían estado jugando junto a la madre con una piola. Este elemento fue el que, cuando los chicos se fueron a sus cuartos a dormir, el hombre utilizó para intentar ahorcar a Torres. Sin embargo, como contó este matutino en su edición de ayer, el hombre, debido a su estado de ebriedad, en determinado momento vomitó, lo que obligó a soltar a la mujer, que se estaba asfixiando.
Otro de los instantes álgidos que se vivió en la sala fue cuando Cuello confesó que es alcohólico y no puede resolver su problemática, a pesar de haber estado internado y de realizar múltiples tratamientos.
Asimismo cabe recordar que, el lunes, compareció Carina Noemí Torres, la víctima, quien ratificó todo los hechos que se informaron al comienzo del debate.
Por último, también se conoció que la damnificada, al haber compartido una relación de tipo patriarcal durante 19 años con el hombre, tiene un sentimiento de culpa muy importante y, además, padece una vulnerabilidad psico-afectiva considerable que hace que no pueda visualizar situaciones de riesgo.
Estos aspectos fueron detallados por la psicóloga María Cecilia Pintos, que fue requerida por Márquez para conocer características vinculadas “a la personalidad de Torres”.
Antes de que se diera por terminada la primera audiencia, el representante del Ministerio Público Fiscal solicitó la presencia de dos testigos más, que serán los que estarán presentes hoy. Se trata de Gabriel Morelli y Pamela Torres.
Ambos estuvieron presentes de los acontecimientos por los que está acusado Cuello, y que también sucedió en el hogar que compartían. Fue el año pasado, cuando Cuello estaba con Morelli. La Policía fue a la vivienda porque, en principio, alguien hizo un llamado y dijo que en el lugar se oían ruidos y gritos. Al llegar, la mujer minimizó la situación. Una vez que los integrantes de la fuerza se retiraron, Cuello se irritó y le dijo que la quemaría a ella, sus hijos y la casa. Luego, llegó al lugar Pamela, la hermana de Torres. Es por eso que Márquez los citó para ahondar sobre lo acontecido.
Está previsto que, después, tanto el fiscal como Silvina Muñoz, la asesora letrada del hombre, presenten sus fundamentos para que, posteriormente, jueces y jurados populares dicten sentencia.
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Durante esa jornada, en el recinto se registraron diferentes pasajes que vale la pena recordar. Uno de ellos tiene que ver con el momento en el que se leyeron todos los hechos por los que está imputado el hombre de 42 años, oriundo de Las Junturas y con último domicilio en Dalmacio Vélez Sarsfield.
En este sentido, el episodio más grave ocurrió en la vivienda que ambos compartían en Arroyo Cabral. Estaban en una de las habitaciones. Algunos de sus hijos habían estado jugando junto a la madre con una piola. Este elemento fue el que, cuando los chicos se fueron a sus cuartos a dormir, el hombre utilizó para intentar ahorcar a Torres. Sin embargo, como contó este matutino en su edición de ayer, el hombre, debido a su estado de ebriedad, en determinado momento vomitó, lo que obligó a soltar a la mujer, que se estaba asfixiando.
Otro de los instantes álgidos que se vivió en la sala fue cuando Cuello confesó que es alcohólico y no puede resolver su problemática, a pesar de haber estado internado y de realizar múltiples tratamientos.
Asimismo cabe recordar que, el lunes, compareció Carina Noemí Torres, la víctima, quien ratificó todo los hechos que se informaron al comienzo del debate.
Por último, también se conoció que la damnificada, al haber compartido una relación de tipo patriarcal durante 19 años con el hombre, tiene un sentimiento de culpa muy importante y, además, padece una vulnerabilidad psico-afectiva considerable que hace que no pueda visualizar situaciones de riesgo.
Estos aspectos fueron detallados por la psicóloga María Cecilia Pintos, que fue requerida por Márquez para conocer características vinculadas “a la personalidad de Torres”.
Antes de que se diera por terminada la primera audiencia, el representante del Ministerio Público Fiscal solicitó la presencia de dos testigos más, que serán los que estarán presentes hoy. Se trata de Gabriel Morelli y Pamela Torres.
Ambos estuvieron presentes de los acontecimientos por los que está acusado Cuello, y que también sucedió en el hogar que compartían. Fue el año pasado, cuando Cuello estaba con Morelli. La Policía fue a la vivienda porque, en principio, alguien hizo un llamado y dijo que en el lugar se oían ruidos y gritos. Al llegar, la mujer minimizó la situación. Una vez que los integrantes de la fuerza se retiraron, Cuello se irritó y le dijo que la quemaría a ella, sus hijos y la casa. Luego, llegó al lugar Pamela, la hermana de Torres. Es por eso que Márquez los citó para ahondar sobre lo acontecido.
Está previsto que, después, tanto el fiscal como Silvina Muñoz, la asesora letrada del hombre, presenten sus fundamentos para que, posteriormente, jueces y jurados populares dicten sentencia.