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Juicio en suspenso por sospecha de coronavirus

La audiencia debía realizarse ayer. El imputado, acusado por el delito de encubrimiento, fue aislado preventivamente por compartir pabellón con otro interno que presentó síntomas

Un juicio que debía desarrollarse ayer en Tribunales de Villa María fue suspendido por sospechas de coronavirus.

El abogado del imputado, Javier Marcos, confirmó que su defendido no podía participar de la audiencia por haber compartido pabellón con un interno que en las últimas horas presentó síntomas compatibles con Covid-19.

Luego de que se conociera este hecho, el acusado fue aislado de manera preventiva; y el juicio, puesto en suspenso.

Según Marcos, el sujeto que iba a ser juzgado no presentaba indicios de haber contraído la enfermedad, no obstante, fue apartado con el objetivo de brindarle seguridad tanto al personal de la carcel como al resto de los internos penitenciarios.

Juicio por encubrimiento

El imputado, Zacarías Sánchez (22), se encuentra detenido en el Establecimiento Penitenciario N°5 de barrio Belgrano, desde donde iba a seguir las alternativas del juicio.

Tras consultas realizadas, se pudo saber que Sánchez fue privado de la libertad el 5 de agosto del año pasado en Pozo del Molle, localidad donde residía.

La Fiscalía lo imputó por el delito de encubrimiento. Fue tras un allanamiento que efectuó personal policial en la vivienda de Sánchez, donde se hallaron elementos que habían sido sustraídos dentro de la misma localidad de Pozo del Molle.

Antecedentes de Sánchez

El sujeto oriundo de Pozo del Molle ya había sido juzgado en Tribunales locales en diciembre de 2019 por ejercer violencia hacia una expareja.

Ese día, el Tribunal lo condenó a la pena de tres años de prisión -con ejecución condicional- por golpear y amenazar a una adolescente de 18 años.

Sánchez también llegó al banquillo acusado de abuso sexual con acceso carnal, delito que aparentemente había cometido en perjuicio de la misma joven.

La denunciante -en la segunda citación a declarar- se desdijo de la acción en contra de su integridad sexual, hecho que permitió que la Justicia deseche tal acusación.

Sánchez fue sentenciado por los delitos que el Código Penal establece como: lesiones leves calificadas por el vínculo y por el género, amenazas y resistencia a la autoridad. Por los mismos recibió la pena de tres años de prisión -con ejecución condicional-.

Tras aquel dictamen, Sánchez debía recibir tratamiento psicológico para no volver a reincidir en hechos de violencia de género. Además, no podía acercarse a la víctima.

El juicio estuvo presidido por la jueza Edith Lezama; mientras que la defensa, perteneció a la doctora Silvina Muñoz.

En la oportunidad, ofició de fiscal de Cámara -tras la ausencia de Francisco Márquez- Juliana Companys, actual fiscal de Instrucción de Segundo Turno. Una vez finalizado el juicio, Sánchez retomó la libertad.

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