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Lo condenaron por intento de homicidio

Maximiliano Carlos Alberto González (31) recibió 10 años. En tanto, su hermano Alexis Exequiel (29) y Miguel Ángel Sánchez (38) fueron absueltos por el beneficio de la duda y quedaron en libertad. La víctima había sido Daniel Montenegro

En la Cámara del Crimen, en el quinto piso de Tribunales, Maximiliano Carlos Alberto “El Locón” González (31) fue condenado a 10 años de prisión de cumplimiento efectivo por ser hallado culpable de los delitos de robo agravado por la participación de un menor, tenencia simple de estupefacientes, encubrimiento reiterado, tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil y de guerra, robo, resistencia a la autoridad, homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y por ser encontrado, también, coautor de robo. Por otro lado, su hermano Alexis Exequiel “Gringo” González (29) y Miguel Ángel Sánchez (38) fueron absueltos por el beneficio de la duda por la supuesta coautoría de violación de domicilio y homicidio calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, agravado por el uso de arma de fuego, en grado de tentativa. A Alexis, además, lo absolvieron por la supuesta coautoría de un robo (se produjo la extinción de la acción penal por prescripción). De esta manera, se dispuso la inmediata libertad de ambos.

El hecho de mayor gravedad, por el que los tres hombres llegaron al banquillo tuvo su origen el 2 de agosto. De acuerdo con la pieza acusatoria, aproximadamente a las siete y media de la tarde, Sánchez amenazó a Daniel Héctor “Tuca” Montenegro, domiciliado en una vivienda situada en la esquina de Intendente Rawson e Intendente La Colina, en el barrio Felipe Botta: lo amedrentó para que aparezca una motocicleta.

Así, dos días después alrededor de las cinco y media de la tarde, el “Gringo” y Sánchez fueron en un automóvil Renault Scénic (conducido por este último) hasta el hogar de Montenegro.

Descendieron del vehículo e ingresaron al patio delantero de la morada, donde se encontraba “Tuca” junto a su pareja. En esas circunstancias, los dos acusados le dieron golpes de puño y patadas por todo el cuerpo, mientras le pedían que les devuelva la moto. La mujer intentó intervenir para evitar que agredieran a su concubino pero, con un empujón, la quitaron del medio. En ese momento, de repente, apareció “El Locón”. Entretanto, y siempre según lo que aparece en el requerimiento, los atacantes siguieron propinándole golpes y alentaron a Maximiliano para que matara a la víctima.

Fue así que el recién llegado extrajo de su cintura un revólver, presumiblemente calibre 38 o 22, y, mientras el damnificado era sostenido por los otros dos implicados, le disparó a quemarropas, a la altura del estómago y a una distancia no mayor a diez centímetros. Alexis y Sánchez huyeron en el Scénic, y Maximiliano, conocido a la vez como “Bechino”, escapó corriendo. La historia no terminó ahí.

El herido se levantó, tomó un ladrillo y se lo lanzó al rodado, impactando el objeto en una de las ventanillas. Fue entonces que Maximiliano efectuó otros dos disparos: solamente uno alcanzó al hombre y le impactó en el brazo. Por último, los agresores se dieron a la fuga en el vehículo y la víctima fue trasladada al Hospital Regional Pasteur. Una vez en el nosocomio de barrio Ramón Carrillo se le realizó una intervención quirúrgica debido a la gravedad de las lesiones.

Maximiliano, a la vez, protagonizó otros ilícitos. En correspondencia con los requerimientos, el 1 de abril de 2011, en la intersección de Catamarca e Intendente Seydel, junto a un adolescente, le robó la cartera —que contenía en su interior un celular, una billetera y documentación— a una mujer que iba caminando por allí. El 9 de junio de ese mismo año, la víctima fue otra mujer: esta vez, la damnificada circulaba por avenida Costanera cuando, en la esquina con Leopoldo Lugones, fue sorprendida por los hermanos, quienes la tomaron por el cuello y le robaron la cartera. Por otro lado, el 1 de abril de 2016, en un departamento ubicado en Pierantonelli S/N, en el barrio San Nicolás, le encontraron a “El Locón”, dentro de una mochila, cuatro envoltorios con marihuana, otros de cocaína, tres celulares y dos balanzas digitales. Otro de los episodios se registró el 22 de febrero del 2017 cuando, nuevamente, Maximiliano abordó a una mujer que iba en bicicleta, en el barrio San Martín, y le sustrajo la cartera con dos celulares y una billetera. Tras el hecho, en Pierantonelli y Santa Fe, personal policial lo atrapó, luego de que se resistiera.

En otra dirección, se expusieron dos sucesos: uno de julio de 2004 en el que, en Pasteur al 700, autores ignorados se apoderaron de una pistola 9 milímetros, propiedad de un funcionario que desempeñaba funciones en la Policía de Córdoba; y otro acaecido en julio del 2015 en el que, en una casa localizada en el barrio Los Olmos, personas todavía no identificadas sustrajeron un revólver. Como consecuencia de ello, el 1 de abril de 2016, a las ocho de la mañana, se realizó un allanamiento en el domicilio de “Bechino”: no sólo se encontraron las armas, sino que además se secuestró una gran cantidad de municiones y cartuchos, que el hombre tenía sin la debida autorización.

Previo a que el Tribunal técnico, compuesto por Eve Flores, Inés Beatriz Mariel y Marcelo Salomón (juez de la Cámara del Trabajo, que intervino porque se tuvo que apartar Félix Martínez debido a que instruyó parte de la causa), le tomara los datos personales a los imputados, el fiscal Francisco Márquez pidió la palabra y le pidió a los jurados populares que, cuando dictaran un veredicto, lo hicieran con “responsabilidad”. Luego, hicieron lo propio los abogados defensores. El primero en hablar fue Luis Caroni, que asistió a Maximiliano, y, entre otras cosas, destacó que hay que juzgar con base en la prueba. Seguidamente, el letrado Rodrigo Hayas expresó que Sánchez, a quien asesoró, estuvo en el “momento justo” en el que sucedió el episodio pero en el “lugar equivocado”. El último en manifestarse fue Pablo Maccarini, defensor de Alexis. En este sentido, señaló que el hombre fue sólo un “espectador”.

De esta forma, llegó el momento de interrogar a los involucrados en los acontecimientos. Maximiliano contó que nació en Córdoba, que previo a su aprehensión estaba domiciliado en el barrio en La Calera, que cursó hasta tercer año del secundario y que trabaja como albañil. Por otro lado, dijo que consume marihuana desde los 15 o 16 años y que, a pesar de someterse a tratamiento, recayó. Por último, se hizo cargo de todas las acusaciones en su contra y, respecto a la más importante, sólo se remitió a lo que declaró en la Fiscalía, en la primera oportunidad. En esa ocasión, la versión que contó es la siguiente: con Montenegro tenía problemas porque “Tuca”, en el marco de un campeonato de fútbol, disparó a modo de amenaza. Y, respecto al 4 de agosto, había relatado que había almorzado en la casa de su madre y que al salir, se encontró con Montenegro. Tras una discusión, le tiró. Fue en ese momento que habría aparecido su hermano con Sánchez, quienes lo intentaron calmar y sacaron de allí. Esa narración coincide con la que prestaron, en aquella ocasión, “El Gringo” y su cuñado.

El segundo en sentarse frente a los magistrados fue Alexis, nacido en la capital cordobesa. Expuso que, antes de ser arrestado vivía en el barrio Botta, que está en concubinato, que finalizó sus estudios primarios y se abstuvo de prestar declaración. Posteriormente, Sánchez (que es cuñado de los otros imputados) también optó por no decir nada.

De esta forma, llegó el momento de alegar. El primero en hacerlo fue el representante del Ministerio Público Fiscal, quien, tras realizar un pormenorizado análisis de todos los sucesos frente a los jurados populares, solicitó la pena de 10 años de prisión para “El Locón” y de 5 para los restantes. Luego fue el turno de los abogados defensores. Mientras Caroni acordó con lo propuesto por Márquez, Hayas y Maccarini pidieron la absolución para sus asistidos. Así, y tras un cuarto intermedio, aproximadamente a las cinco de la tarde se conoció el veredicto detallado al inicio.



Franco Gerarduzzi.  Redacción Puntal Villa María

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