La Dirección del Hospital Materno Infantil Héctor Quintana, de San Salvador de Jujuy, informó en la mañana de ayer que falleció la beba nacida por cesárea luego de que su mamá, una niña 12 años, fuera violada por un hombre de 60.
"Se informa que a las 20.30 del día de la fecha (por el martes), en el Servicio de Neonatología, falleció la recién nacida cuyo caso, de público conocimiento, fue informado oportunamente el pasado viernes 18", precisó el hospital en su página de Facebook.
La noticia también fue confirmada por el gobierno de Jujuy en su página oficial.
El pasado 11 de enero la niña había asistido a un centro de salud de la ciudad de San Pedro de Jujuy, donde vive, por fuertes dolores estomacales, y allí se constató que estaba embarazada de 23 semanas.
La familia inmediatamente pidió la interrupción del embarazo e hizo la denuncia por violación contra un vecino de unos 60 años, quien fue detenido e imputado por "abuso sexual con acceso carnal".
Luego de una semana de evaluación del caso, la respuesta sanitaria de la provincia al pedido de interrupción del embarazo fue que le realizarían una cesárea a la menor "para respetar tanto la voluntad de la nena como la de su madre".
El procedimiento generó cierta satisfacción entre los grupos "pro vida", que celebraron que se hubieran "salvado las dos vidas", mientras que causó rechazo por parte de colectivos feministas, que denunciaron que "no se cumplió con la interrupción legal del embarazo".
Desde el gobierno provincial afirmaron en esa ocasión que se había dado una "respuesta sanitaria a medida" y que en el protocolo "no estaba taxativamente escrito lo vinculado a la edad gestacional ni al método a utilizar".
A favor y en contra
El caso generó un apasionado debate entre los grupos autodenominados "provida" y los que apoyan el aborto legal. Ambos se manifestaron frente al hospital Héctor Quintana de la capital jujeña, donde estaba internada la víctima de violación.
En una entrevista radial, el gobernador de Jujuy Gerardo Morales había informado que la beba iba a ser adoptada por una familia "importante" sin dar precisiones acerca de si los padres adoptivos estaban ingresados en el registro nacional como marca la ley. También se enfrentó a los defensores de los derechos de la mujer y las niñas: "Hay militantes verdes que quieren que mate a la bebé que nació. Yo no lo voy a hacer".
En un comunicado en redes, la especialista Stella Manzano, ginecóloga que efectuó la interrupción del embarazo, expresó: "Torturaron a la niña de 12 con la demora, el secuestro en el hospital, la cesárea innecesaria y a la beba sacándola tan prematuramente o antes de la viabilidad tal vez (nunca lo sabremos). Estos misóginos que se amparan en las religiones mostraron contundentemente que no les importa ninguna vida, solo disciplinar mujeres".
La Campaña por el Aborto Legal solicitó la denuncia del ministro de salud de Jujuy, Gustavo Bohuid y convocó a una marcha para el 1° de febrero. Mientras tanto, el debate se viralizó en las redes con publicaciones de adeptos a ambas posturas que esgrimieron su opinióm en uno y otro sentido.
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La noticia también fue confirmada por el gobierno de Jujuy en su página oficial.
El pasado 11 de enero la niña había asistido a un centro de salud de la ciudad de San Pedro de Jujuy, donde vive, por fuertes dolores estomacales, y allí se constató que estaba embarazada de 23 semanas.
La familia inmediatamente pidió la interrupción del embarazo e hizo la denuncia por violación contra un vecino de unos 60 años, quien fue detenido e imputado por "abuso sexual con acceso carnal".
Luego de una semana de evaluación del caso, la respuesta sanitaria de la provincia al pedido de interrupción del embarazo fue que le realizarían una cesárea a la menor "para respetar tanto la voluntad de la nena como la de su madre".
El procedimiento generó cierta satisfacción entre los grupos "pro vida", que celebraron que se hubieran "salvado las dos vidas", mientras que causó rechazo por parte de colectivos feministas, que denunciaron que "no se cumplió con la interrupción legal del embarazo".
Desde el gobierno provincial afirmaron en esa ocasión que se había dado una "respuesta sanitaria a medida" y que en el protocolo "no estaba taxativamente escrito lo vinculado a la edad gestacional ni al método a utilizar".
A favor y en contra
El caso generó un apasionado debate entre los grupos autodenominados "provida" y los que apoyan el aborto legal. Ambos se manifestaron frente al hospital Héctor Quintana de la capital jujeña, donde estaba internada la víctima de violación.
En una entrevista radial, el gobernador de Jujuy Gerardo Morales había informado que la beba iba a ser adoptada por una familia "importante" sin dar precisiones acerca de si los padres adoptivos estaban ingresados en el registro nacional como marca la ley. También se enfrentó a los defensores de los derechos de la mujer y las niñas: "Hay militantes verdes que quieren que mate a la bebé que nació. Yo no lo voy a hacer".
En un comunicado en redes, la especialista Stella Manzano, ginecóloga que efectuó la interrupción del embarazo, expresó: "Torturaron a la niña de 12 con la demora, el secuestro en el hospital, la cesárea innecesaria y a la beba sacándola tan prematuramente o antes de la viabilidad tal vez (nunca lo sabremos). Estos misóginos que se amparan en las religiones mostraron contundentemente que no les importa ninguna vida, solo disciplinar mujeres".
La Campaña por el Aborto Legal solicitó la denuncia del ministro de salud de Jujuy, Gustavo Bohuid y convocó a una marcha para el 1° de febrero. Mientras tanto, el debate se viralizó en las redes con publicaciones de adeptos a ambas posturas que esgrimieron su opinióm en uno y otro sentido.

