Nacionales | Julián Domínguez | Sociedad Rural Argentina | Nicolás Pino

El Gobierno negó un cepo al maíz pero el campo redobló las críticas

"Entre el productor y los exportadores, yo voy a estar del lado de los productores", aseguró el ministro Domínguez ayer por la tarde. Los dirigentes del agro fueron duros con las restricciones externas

El Ministerio de Agricultura negó ayer que exista “limitación o cepo” sobre las exportaciones de maíz, por lo cual defendió los nuevos controles que impuso sobre esas operaciones. Sin embargo, no pudo evitar una andanada de críticas por parte de la cadena maicera y de las entidades del campo que cuestionaron “la pésima señal” en el arranque de la nueva campaña gruesa con casi el 75% de los lotes de maíz por sembrarse.

“Las exportaciones de maíz están abiertas y la Argentina va a exportar un récord histórico de 38,5 millones de toneladas”, dijeron desde la cartera que conduce Julián Domínguez.

“No existe limitación ni cepo. El productor rural tiene que tener la plena certeza de que es la base de esta cadena de valor y que en ningún momento se actuará con alguna medida que lo perjudique", enfatizaron.

Lo cierto es que, tal como se publicó ayer, en el inicio de la semana se sumaron controles a las exportaciones de maíz de la campaña 2020/21, luego de completarse el saldo exportable. El Gobierno agregó más requisitos para la autorización de las exportaciones de maíz bajo el argumento de asegurar el abastecimiento interno.

Así, hasta el cierre de la actual campaña -en febrero de 2022- toda declaración jurada que se presente para ser autorizada deberá contemplar que la mercadería ya esté adquirida, que se embarcará en los siguientes 30 días y que haya un barco nominado.

A través de un comunicado, Agricultura señaló este martes que la Argentina “se encamina a exportar un volumen histórico de maíz, superior a todo precedente, con una producción récord de 60,5 millones de toneladas, de las cuales 38,5 millones tienen como destino la exportación”.

En ese sentido, insistió: “Las exportaciones están abiertas. La decisión no tiene ninguna implicancia en los mercados de futuros, ya que sólo rige para la presente campaña comercial. Se aplica sólo para el maíz de la campaña 2020/21. Las registraciones de la campaña 2021/22 continúan de manera convencional y ya se llevan registradas declaraciones juradas por 6,12 millones de toneladas”.

“En total, nueve empresas exportan el 96%, con volúmenes individuales que van de 1,5 a 5,9 millones de toneladas”, recordó el Ministerio.

Lo cierto es que frente a la explicación oficial, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, manifestó su desacuerdo con las nuevas exigencias que deberán cumplir los productores para exportar maíz, a las que definió como “una pésima señal” que provoca “desconfianza” en el sector.

A su entender, los requerimientos adicionales que se demandarán son una “pésima señal” para el sector.

“Seguir interviniendo y burocratizando los mercados es una pésima señal que trae desconfianza en los productores. Ya lo vivimos desde abril con la carne y ahora con el maíz. Nuestro país necesita que todos podamos trabajar libremente para producir sabiendo que vamos a poder vender”, expresó Pino.

La medida se tomó luego de que productores adelantaran Declaraciones Juradas por más de dos millones de toneladas, alcanzando los 38,5 millones de toneladas exportables para la campaña 2020/21, producto de rumores sobre un aumento de retenciones y cierre de exportaciones.

Por su parte, Gabriel De Raedemaeker, vicepresidente de CRA, remarcó en diálogo con el programa radial Buen Día Río Cuarto, que “claramente son dos mercados intervenidos por el gobierno, y un gobierno al que no se le puede creer una palabra. Y principalmente, contrario a lo que se firmó en el acta de la reunión que mantuvo la Mesa de Enlace con los funcionarios dos semanas atrás, cuando se dijo que habría una apertura total de las exportaciones de la vaca a China y ahora vemos que hay cupos, es administrada. Y lo del maíz es una señal lapidaria en contra de la producción”.

Para el dirigente agropecuario de Oliva, el nuevo control anunciado es “un Roe encubierto”.

De Raedemaeker alertó que “este es un gobierno que siempre busca atacar los problemas por las consecuencias y no por las causas, y va aplicando una intervención distorsiva detrás de otra”.

Y agregó: “Esto sólo se explica si se entiende que estamos ante funcionarios que no caminaron un campo, no tuvieron que hacer una inversión a riesgo en su vida, son empleados estatales vitalicios y jamás tuvieron que pagar un sueldo”, se quejó.

Por la tarde, la Mesa de Enlace emitió un comunicado pero bajando un tono la confrontación. De hecho, dijo que “valora que el gobierno nacional haya oído el reclamo que venimos manifestando hace meses: restringir exportaciones es una mala política pública que nos hace perder a los productores y al país en su conjunto”. Y agregó: “La nueva flexibilización de las exportaciones de carne vacuna publicada en el Boletín Oficial es un paso adelante en búsqueda del escenario ideal”.