La jueza Edith Lezama de Pereyra resolvió ayer condenar a un vecino de esta ciudad a la pena de 10 años de prisión por haber abusado sexualmente de una menor de su círculo íntimo, episodios que comenzaron a suceder en 2011 y que se prolongaron hasta el año pasado.
La sentencia se dio a conocer en el marco de un juicio de trámite abreviado contra un hombre de 50 años oriundo de la ciudad de San Cristobal, Santa Fe, pero con domicilio en Villa María.
Los aberrantes ataques sexuales, confesados por el imputado, se dieron en varias ocasiones, algunos en la localidad santafesina de Rafaela y otros en esta ciudad, durante un lapso comprendido entre junio del 2011 y el mismo mes del 2022.
Cuando las conductas delictivas salieron a la luz, la Justicia ordenó la inmediata detención del presunto abusador, que fue arrestado el 29 de junio del año pasado.
El juicio contra el agresor sexual subió a la Cámara del Crimen bajo las siguientes calificaciones: abuso sexual con acceso carnal agravado por ser encargado de la guarda y por la convivencia preexistente continuado y por promoción a la corrupción de menores agravada por la convivencia, delitos que durante la audiencia fueron reconocidos por el encartado.
Formaron parte de la audiencia en el quinto piso de Tribunales la asesora letrada del Tercer Turno Ivana Castoldi, quien se hizo cargo de la defensa del imputado, el fiscal de Cámara Francisco Márquez y la secretaria Gabriela Sanz.

