El Centro Estadístico de la Municipalidad de Villa María ofreció -semanas atrás- la cantidad de delitos que no se denuncian en la ciudad. El resultado fue llamativo: más de la mitad de los damnificados no lo hacen.
El Centro de Acceso a la Justicia (CAJ) es una oficina perteneciente al Ministerio de Justicia de la Nación que tiene sede en esta ciudad. En sus oficinas (sobre calle Walt Disney) trabajan en el asesoramiento legal primario, y en la asistencia psicosocial.
La titular de dicha entidad, Natalia González, dialogó con PUNTAL VILLA MARÍA, y explicó que, mensualmente, reciben más de trescientas consultas. El mayor asesoramiento se da en casos vinculados a temas familiares: los divorcios y los regímenes, tanto de visitas como de cuota alimentaria, son los más atendidos.
Miedos y tiempos
El hecho de que más de la mitad de las personas que son vulneradas a través de hechos delictivos no denuncie es preocupante. La lejanía entre los damnificados y las dependencias judiciales y policiales existe. Con motivo de dar respuesta a tal problema, se le consultó a González su perspectiva. “No lo hacen por miedo”, soltó la representante del CAJ en primer lugar.
“Con el tema de los hurtos, por ejemplo, la gente viene a consultarnos luego de hacer la denuncia. Lo hacen para saber cómo seguir. Existen creencias de que los expedientes duermen en un cajón. Esos son mitos que tienen las personas, que muchas veces son reales, pero que en otros casos no”, aseguró.
González le adjudicó tal conducta a la demora de ciertas instituciones. “La gente no se acerca a denunciar porque no ve respuestas rápidas. Un hurto simple muchas veces queda en la nada, entonces la gente no quiere exponerse”, afirmó.
Con los casos de violencia de género, la titular de la entidad detalló que el vínculo es el mayor problema. Al respecto, añadió: “A las mujeres les cuesta mucho salir de una relación que aparentemente es para toda la vida. No hay redes de contención para apoyarlas”.
Asesoramiento legal primario y asistencia psicosocial
La mujer dejó en claro que desde el CAJ brindan un servicio de asesoramiento y no de patrocinio letrado. “A veces la gente no conoce sobre sus derechos en general, y al no hacerlo, no saben a dónde recurrir, qué tienen que hacer, o adónde reclamar cuando son vulnerados”, referenció.
La labor de la oficina perteneciente al Ministerio de Justicia de la Nación trabaja en el asesoramiento legal primario y en la asistencia psicosocial. Sobre la segunda, mencionó: “La asistencia psicosocial involucra una psicóloga y una trabajadora social. Nuestro trabajo es interdisciplinario y multidisciplinario. Se conjugan tres ciencias: la abogacía, la psicología y el trabajo social”.
“La psicóloga trabaja en función de preparar a la persona para denunciar. Hay sujetos que suelen decir ‘todavía no quiero denunciar’. Si la persona no se mira y se reconoce como víctima, en situaciones de género o no, no podrá sostener la denuncia que realizará después”, añadió González.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal Villa María
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La titular de dicha entidad, Natalia González, dialogó con PUNTAL VILLA MARÍA, y explicó que, mensualmente, reciben más de trescientas consultas. El mayor asesoramiento se da en casos vinculados a temas familiares: los divorcios y los regímenes, tanto de visitas como de cuota alimentaria, son los más atendidos.
Miedos y tiempos
El hecho de que más de la mitad de las personas que son vulneradas a través de hechos delictivos no denuncie es preocupante. La lejanía entre los damnificados y las dependencias judiciales y policiales existe. Con motivo de dar respuesta a tal problema, se le consultó a González su perspectiva. “No lo hacen por miedo”, soltó la representante del CAJ en primer lugar.
“Con el tema de los hurtos, por ejemplo, la gente viene a consultarnos luego de hacer la denuncia. Lo hacen para saber cómo seguir. Existen creencias de que los expedientes duermen en un cajón. Esos son mitos que tienen las personas, que muchas veces son reales, pero que en otros casos no”, aseguró.
González le adjudicó tal conducta a la demora de ciertas instituciones. “La gente no se acerca a denunciar porque no ve respuestas rápidas. Un hurto simple muchas veces queda en la nada, entonces la gente no quiere exponerse”, afirmó.
Con los casos de violencia de género, la titular de la entidad detalló que el vínculo es el mayor problema. Al respecto, añadió: “A las mujeres les cuesta mucho salir de una relación que aparentemente es para toda la vida. No hay redes de contención para apoyarlas”.
Asesoramiento legal primario y asistencia psicosocial
La mujer dejó en claro que desde el CAJ brindan un servicio de asesoramiento y no de patrocinio letrado. “A veces la gente no conoce sobre sus derechos en general, y al no hacerlo, no saben a dónde recurrir, qué tienen que hacer, o adónde reclamar cuando son vulnerados”, referenció.
La labor de la oficina perteneciente al Ministerio de Justicia de la Nación trabaja en el asesoramiento legal primario y en la asistencia psicosocial. Sobre la segunda, mencionó: “La asistencia psicosocial involucra una psicóloga y una trabajadora social. Nuestro trabajo es interdisciplinario y multidisciplinario. Se conjugan tres ciencias: la abogacía, la psicología y el trabajo social”.
“La psicóloga trabaja en función de preparar a la persona para denunciar. Hay sujetos que suelen decir ‘todavía no quiero denunciar’. Si la persona no se mira y se reconoce como víctima, en situaciones de género o no, no podrá sostener la denuncia que realizará después”, añadió González.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal Villa María

