La Fiscalía de Instrucción del Tercer Turno, a cargo de René Bosio, puso en marcha una investigación de oficio a los fines de esclarecer la denuncia formulada por una ciudadana con relación a la muerte de su hija y su nieto, quienes perdieron la vida en el Hospital Regional Pasteur la semana pasada.
Por motivos que se desconocen, fallecieron en cuestión de horas en el nosocomio público de barrio Ramón Carrillo Natalia Resser, una maestra jardinera de 30 años, y el bebé que llevaba en su vientre.
El suceso tomó trascendencia nacional y a nivel local sorprendió por las similitudes que tiene con el hecho ocurrido el 5 de junio del año 2017 en la misma institución, dónde Lucrecia Ñañez falleció.
Sobre el tema se expresó Pascual Rousse, uno de los peritos oficiales que trabajó en el caso de la menor, “Estas investigaciones pueden parecer de golpe muy claras, pero no siempre lo son. Existen una serie de pasos desde el punto de vista médico/legal. Aquí se investiga si existe algún tipo de responsabilidad médica en lo que pasó con esta mamá y ese niño por nacer”, dijo el profesional de la salud en diálogo con este medio.
Sobre la vinculación de los casos, Rousse manifestó que, en el caso de Lucrecia Ñañez, se intentó buscar la verdad. “Cuando uno dice la verdad se hace justicia, pero cuando uno miente en estas instancias, no hay justicia y en este caso se perjudicó la sociedad, en el sentido de que se llegue a una resolución y también la familia”, indicó.
El médico jubilado, de manera voluntaria, se ofreció a colaborar con la familia y ofrecer un asesoramiento como lo hizo con el caso Ñañez. “Me estoy interiorizando de los informes, pero todo es muy reciente aún, estamos en la etapa de recabar información al respecto y todo lo que se pueda tener, aún sea un mínimo detalle, es importante”, expresó.
Es preciso señalar que el director del Hospital Regional Pasteur, Sergio Arroyo, había declarado a este medio que Natalia tuvo un “desprendimiento de placenta cuando llegó al Hospital”. Por su parte, Rousse opinó que si bien esa condición puede provocar el fallecimiento, esa situación se da en personas que no fueron atendidas a tiempo. “Hay que conocer los tiempos para saber si fue un accidente de Baudelocque (nombre técnico de la causa que mencionó Arroyo)”, dijo.
Sobre la institución
El perito se lamentó del hecho y separó los casos de ambas mujeres. “En el caso de Lucrecia la historia clínica desapareció. En ese documento están los datos más importantes”, aclaró.
“Hay que estar pendiente de todo y descubrir si en este caso pudo haber una responsabilidad médica o no”, manifestó el referente de la salud.
Del mismo modo detalló que según la información, el historial de Natalia es positivo en torno a los controles médicos que se realizaba, “todo normal, tanto feto como madre. Todavía es muy pronto para decidir y poder opinar, pero vamos bien encaminados”, expresó y remarcó que en este caso sí cuentan con la historia clínica y que esperan que los tejidos todavía conserven la capacidad de mostrar lo que está pasando desde el punto de vista celular. “La investigación se viene realizando a tiempo y estamos esperando los resultados del informe. Desde el punto de vista de la fiscalía es pedir algún dato ampliado, siempre pasa eso”, sostuvo.
A disposición de la familia
Sobre la actuación del perito en el caso, nuevamente se presenta de manera desinteresada hacia la familia. “Yo ejercí más de 30 años como perito en tribunales y tuve muchos casos de denuncia por responsabilidad médica. Muchos de ellos eran de cierta facilidad en su resolución porque no había cuestiones de responsabilidad médica y se cierra rápidamente. Pero hubo otros casos que no y quienes cometieron el ilícito no lo quieren reconocer y hacen cosas que están reñidas con la moral, como hacer desaparecer una historia clínica, aportar informes mentirosos”, declaró.
Agregó además que no pudo comunicarse con la familia todavía y respeta el espacio de dolor. “Me contactó una tía, yo soy jubilado de tribunales, lo cual me permite actuar con mayor libertad y de otra forma. Seguramente después hablaremos con la mamá de Natalia, pero estamos en un tiempo de duelo, lo que ocurrió es un espanto”, completó.
Lo propio hizo María Rosa Ramos, abuela de Lucrecia Ñañez, que al enterarse de lo acontecido días atrás en el nosocomio se entristeció. “Voy acompañar por la pérdida de su hija porque yo perdí un hijo y una nieta. Espero que puedan conseguir justicia esta vez, porque yo no pude”, opinó.
Y agregó: “Yo sé que a Lucrecia no me la devuelven más, pero los médicos saben lo que hicieron. Espero puedan vivir en paz”, culminó.

