El presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, dispuso ayer reforzar la seguridad de los jueces del tribunal oral federal 2 (TOF 2) que juzga a Cristina Kirchner en el juicio oral por la causa Vialidad, luego de una serie de amenazas verbales contra los magistrados.
Rosatti pidió por escrito a la Cámara Federal de Casación Penal que aumente la custodia de los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso, ante pedidos en las redes sociales de ir a sus casas a "escracharlos" de parte de militantes K.
Uno de los tuis que preocuparon en tribunales es de @kike_MPD, que arrobaba a La Cámpora y exhortaba: “Hay que difundir los domicilios de estos jueces y fiscales de este pelorron [sic] de fusilamiento, si no se ataca con el mismo calibre no se puede”.
Tono intimidatorio
El mensaje aludió a una frase que utilizó la vicepresidenta Cristina Kirchner en sus redes sociales, cuando para referirse a los jueces y fiscales que realizan el juicio oral por la causa Vialidad y a los periodistas que lo cubren tuiteó: “Si algo faltaba para confirmar que no estoy ante un tribunal de la Constitución, sino ante un pelotón de fusilamiento mediático-judicial, es impedirme el ejercicio del derecho de defensa ante cuestiones que nunca figuraron en el acto de acusación del fiscal al que asistí durante cinco días en mayo de 2019″.
Otros chats atribuidos a la JP Evita dicen que "la orden es pudrirlo todo" para defender a Cristina, entre otros mensajes de tono intimidatorio.
Y Casación solicitó a la Policía Federal que se encargue de darle más custodios tras los encendidos discursos y ataques verbales contra los jueces y los fiscales Diego Luciani y Federico Mola de parte de la vicepresidenta Cristina Kirchner.
El procurador general de la Nación provisorio, Eduardo Casal, hizo consultar a los fiscales Luciani y Mola, quienes rechazaron, por ahora, que se les aumente sus custodias. Dijeron que son conscientes de que después de los alegatos son más conocidos públicamente pero que "por ahora rechazaron la oferta" .

