A Facundo Depetris se lo podrá recordar por ser parte importante del campeón de 2009 o por el bicampeonato de 2014, pero especialmente porque siempre quiso volver a jugar en Alumni.
El tiempo se encarga de poner las cosas en su lugar y Facu está en el corazón del hincha fortinero, que lo eligió en la encuesta del club entre los mejores.
Hijo de Lali Depetris, con su hermano Federico siempre sufrieron quedar detrás de la catarata de refuerzos que Alumni traía para los torneos nacionales, pero siempre dieron la cara, fueron al frente por el club, y eso se reconoce.
“El año 2014 fue el mejor que recuerde porque fuimos bicampeones, hicimos un buen torneo Federal ‘B’, en el que se nos escapó la clasificación por muy poco, y avanzamos tres etapas en Copa Argentina, ganándole a Talleres en el Kempes y goleando a Tiro Federal de Rosario en la Plaza”, afirma el actual referente e ídolo moderno de Alumni.
Amor a primera vista
Facundo Depetris sostiene: “A mi viejo se lo identifica con Unión Central y él quiere que terminemos jugando allí con Federico”.
Agrega: “Nosotros somos de Alumni. Salimos de El Santo y, aunque jugué un año en las inferiores de River Plate, fue Pelusa Machado quien nos llevó al club”.
Insiste: “Nadie me podrá quitar las alegrías que disfruté en Alumni. Extraño jugar torneos superiores y padecimos pelear descensos en el Argentino ‘A’, pero yo puedo contar que enfrenté 3 veces a Talleres y jugué contra equipos de Primera como Central Córdoba. No tiene precio esa experiencia”.
Explica: “En 2014 me pasaron cosas muy lindas, porque por fin se pudo consolidar una base propia, con jugadores locales como Leo Strumia, Seba Godoy, Kranevitter, Peñaloza. Ganamos el ‘bi’ de la Liga y vencimos a Talleres”.
Recalca: “Pasó siempre en Alumni, que se desarmaron equipos muy buenos sin motivos, con jugadores que tenían mucho para darle al club. Como el equipo campeón en 2009”.
Enfatiza: “Ese equipo de Alumni tenía pibes de acá y buenos refuerzos de afuera. Perdimos un partido ante Pacífico en Mendoza, que de haber ganado nos hubiese clasificado. Nos faltó poco”.
Sobre Copa Argentina, precisa: “Vencimos a dos equipos de la talla de Talleres y Tiro Federal. Luego caer ante La Emilia fue una frustración, porque después nos hubiese tocado enfrentar a Vélez en esa copa”.
El mejor regalo de su vida
Facundo Depetris dice: “No estaba en los planes vencer a Talleres. Tener que ir a jugar al Kempes hasta fue una complicación para el torneo Federal B que estábamos disputando”.
Sostiene: “Emanuel (Bolzicco) hizo un golazo, que fue un baldazo de agua fría. Se nos complicó en el segundo tiempo, porque en 2 minutos nos hicieron dos goles. Parecía imposible poder aguantarlos, pero por suerte apareció ese penal que le hicieron a Ema en el final y Sebastián Godoy empató”.
Remarca: “Era mi cumpleaños, me tocó jugar de titular contra Talleres, en el Kempes, y me tocó patear justo de cara a su hinchada el último penal para dejarlos afuera. Fue completo”.
Estima: “Arzubialde me ofreció patear el quinto, porque habíamos practicado, y yo no había errado ninguno en la semana. Ni lo dudé: ‘Sí, Héctor’, le dije”.
Considera: “Fui tranquilo a patearlo y, aunque me silbaban en todo el estadio, yo sabía que si erraba Alumni tendría otra chance y, si lo hacía, ganábamos”.
Y al respecto agrega: “Me pone más nervioso jugar un partido en la Liga que ante Talleres. Yo me acordaba días atrás del primer partido que jugué contra ellos, me tocó entrar como titular a último momento. Vos me llamaste para hacer una nota para Puntal y yo me di cuenta en ese momento de que estaba en un hotel 5 estrellas en la concentración, y haciendo un reportaje tirado en la cama viendo TV antes del partido de mi vida”.
Insiste: “Por eso ganarle a la ‘T’ esa serie por penales me pareció de película. Veo el partido, los recortes, y aún parece increíble. Si bien Talleres pensaba en el partido del siguiente domingo, que lo llevó al ascenso, fijate que jugó Bebelo Reynoso, que a los goles los hicieron Diego Martínez y el Indio Barrionuevo y que el DT era Ángel Guillermo Hoyos. Fue soñado”.
Destaca: “Fue una noche hermosa, el Kempes estaba bárbaro y no fue tanta gente (3.000 personas) porque ellos querían el ascenso a la B. Hice el gol de penal y cantaban: ‘El domingo tenemos que ganar’. No lo podían creer”.
Explica: “No me la quita nadie a esa. Fue un 22 de octubre de 2014 y ese día cumplí 26 años. Un regalo tremendo. Yo veía que los zurdos habían cruzado el tiro, tanto los de Talleres como los de Alumni. Si lo hubiese cruzado, me lo atajaba, porque el arquero Lerda se largó para su izquierda. Decidí abrir el pie y la tiré arriba. Es cierto que entró en el ángulo, pero el ‘cagazo’ a errar que tenía se mezclaba con cierta inconciencia. Me abracé con Godoy, pero me puse a llorar después, cuando vi que todos mis compañeros venían hacia nosotros. Ahí me di cuenta”.
Reconoce: “En el fútbol te pasan muchas cosas feas. Por eso cuando te pasan estas cosas lindas hay que disfrutarlas. Prefiero recordar las cosas lindas y seguir alimentando el deseo de volver a pasar por situaciones parecidas, que no te las podés olvidar”.
El sueño está intacto
Facundo Depetris estima: “Con 31 años todavía tengo las mismas ganas. No tuve lesiones graves y tengo un laburo (en el Hospital Pasteur) que me permite entrenar, jugar y trabajar”.
“Es un momento lindo para disfrutar. Se va acabando la carrera y, aunque me siento mejor que nunca, sé que a todos nos llega. Hoy tengo ganas de jugar en la Liga, otro torneo Federal con mi hermano en Alumni, ser feliz entrenando y, cuando nos toque, volver a una cancha”, asegura.
Aclara: “Con Federico nos juramentamos volver a jugar juntos en Alumni y ese es un sueño que vamos a cumplir. No sé si será tan fácil cumplirle el sueño a mi papá, que quiere que nos retiremos en Unión Central, pero en Alumni seguro que nos vamos a dar ese gusto grande en un torneo Federal”.
Siempre resalta: “Después me dedicaré a acompañar a Benicio (su hijo de 8 años), que ya juega en el baby, y le encanta el fútbol. Mi viejo nunca nos exigió que jugáramos, pero nosotros no veíamos la hora de ir a una cancha con Fede. A Benicio le pasa lo mismo”.
Con una anécdota cierra la nota: “No voy a cambiar mi postura; si Benicio quiere, jugará. Lo que sí le dije es que mire a Federico y no a mí. Los defensores estamos para el cachetazo. Fede se cansa de hacer goles y ya ganó 2 ligas y un Provincial en Pascanas. ¡Que salga al tío!”.

