La polémica por los presos políticos sigue dividiendo al oficialismo
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, consideró que hubo detenciones por órdenes del gobierno anterior. Una opinión similar tuvo Estela de Carlotto. Katopodis respaldó al Presidente
La polémica por la existencia de presos políticos sigue dividiendo aguas dentro del oficialismo, donde distintos referentes continúan marcando adhesiones y contrapuntos con la postura del presidente Alberto Fernández. El mandatario ha declarado en varias oportunidades que, desde el punto de vista técnico, en Argentina no hay detenidos por orden del Poder Ejecutivo Nacional, y por tanto no son presos políticos.
Ayer, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, marcó un claro contraste con esa posición, al asegurar que cabe el calificativo en los casos en que se utilizó a la Justicia para ponerlos presos.
Kicillof opinó que "si hay políticos presos y se usa la Justicia para ponerlos presos, lo correcto es llamarlos presos políticos".
De esta manera, el dirigente kirchnerista sentó posición en la polémica que divide al oficialismo, y se diferencia de la mirada del presidente Alberto Fernández, quien llegó al punto de pedir a referentes de derechos humanos que no se hable de la existencia presos políticos en su Gobierno.
Sin nombrarlo, Kicillof salió en defensa de Amado Boudou, luego de que se conociera que el extitular de The Old Fund, Alejandro Vandenbroele, fue retribuido con un hotel en Mendoza tras declarar en contra del ex vicepresidente en calidad de arrepentido, en la causa por la presunta apropiación de la imprenta Ciccone.
"Políticos presos con prisiones preventivas, arrepentidos truchos. Ahora nos enteramos de que a Vandenbroele le pusieron un hotel en Mendoza. Debería chequearse si Vandenbroele se arrepintió y le pagaron con un hotel. En un momento declaró en contra de un funcionario del gobierno anterior. Hay lawfare detrás de eso: usar la Justicia para inventar mentiras, presionar. La persecución judicial es un arma política detestable", indicó en una entrevista publicada este domingo en diario Perfil.
Carlotto, como Kicillof
En el mismo sentido se pronunció la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, al considerar que en el país "hay presos políticos" aunque destacó como rasgo positivo la "pluralidad" de opiniones y la "apertura de pensamiento" en el Frente de Todos.
"Es una discusión, pero en general la mayoría piensa que todos son presos políticos. Está claro en el caso de Milagro Sala porque al señor gobernador (de Jujuy, Gerardo Morales) se le ocurrió meterla presa", subrayó.
En diálogo con Radio 10, Carlotto recordó la reunión que referentes de organismos de derechos humanos mantuvieron en la Casa Rosada con el presidente Alberto Fernández, en la que éste les pidió que no dijeran que en su gobierno había presos políticos.
"Él dijo que los presos políticos ya fueron puestos en libertad, y que quedan los que fueron detenidos arbitrarios. Yo pienso que Alberto no quiere entrometer su gestión ejecutiva con el Poder Judicial, porque a estas personas se les está realizando un juicio", interpretó.
No obstante, la titular de Abuelas dejó en claro que su postura coincide con la del ala kirchnerista del Frente de Todos, sobre la existencia de presos políticos.
"Hay muchas voces más sabias que hablan de que sí son presos políticos y que no hay diferencias, como (Amado) Boudou y Milagro Sala, que son todos víctimas tremendas", manifestó.
Katopodis, con Alberto
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, coincidió con la opinión del presidente Alberto Fernández respecto a que no hay presos políticos en la Argentina sino detenciones arbitrarias de dirigentes.
"Son matices, formas de ver, cada caso tiene su particularidad. El Gobierno fijó una posición y lo demás es ir viendo en cada caso de qué se trata y cuáles son las características de cada proceso", evaluó el exintendente de San Martín.
En diálogo con radio AM 750, afirmó que "la posición del Presidente es la posición del Gobierno, que tiene ciertos matices".
"Yo suscribo lo que dijo el jefe de Gabinete", dijo al hacer referencia a los dichos de Santiago Cafiero, que levantó polvoreda en el ala kirchnerista del Frente de Todos, que enarbola la cuestión de los "presos políticos" como bandera.
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Ayer, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, marcó un claro contraste con esa posición, al asegurar que cabe el calificativo en los casos en que se utilizó a la Justicia para ponerlos presos.
Kicillof opinó que "si hay políticos presos y se usa la Justicia para ponerlos presos, lo correcto es llamarlos presos políticos".
De esta manera, el dirigente kirchnerista sentó posición en la polémica que divide al oficialismo, y se diferencia de la mirada del presidente Alberto Fernández, quien llegó al punto de pedir a referentes de derechos humanos que no se hable de la existencia presos políticos en su Gobierno.
Sin nombrarlo, Kicillof salió en defensa de Amado Boudou, luego de que se conociera que el extitular de The Old Fund, Alejandro Vandenbroele, fue retribuido con un hotel en Mendoza tras declarar en contra del ex vicepresidente en calidad de arrepentido, en la causa por la presunta apropiación de la imprenta Ciccone.
"Políticos presos con prisiones preventivas, arrepentidos truchos. Ahora nos enteramos de que a Vandenbroele le pusieron un hotel en Mendoza. Debería chequearse si Vandenbroele se arrepintió y le pagaron con un hotel. En un momento declaró en contra de un funcionario del gobierno anterior. Hay lawfare detrás de eso: usar la Justicia para inventar mentiras, presionar. La persecución judicial es un arma política detestable", indicó en una entrevista publicada este domingo en diario Perfil.
Carlotto, como Kicillof
En el mismo sentido se pronunció la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, al considerar que en el país "hay presos políticos" aunque destacó como rasgo positivo la "pluralidad" de opiniones y la "apertura de pensamiento" en el Frente de Todos.
"Es una discusión, pero en general la mayoría piensa que todos son presos políticos. Está claro en el caso de Milagro Sala porque al señor gobernador (de Jujuy, Gerardo Morales) se le ocurrió meterla presa", subrayó.
En diálogo con Radio 10, Carlotto recordó la reunión que referentes de organismos de derechos humanos mantuvieron en la Casa Rosada con el presidente Alberto Fernández, en la que éste les pidió que no dijeran que en su gobierno había presos políticos.
"Él dijo que los presos políticos ya fueron puestos en libertad, y que quedan los que fueron detenidos arbitrarios. Yo pienso que Alberto no quiere entrometer su gestión ejecutiva con el Poder Judicial, porque a estas personas se les está realizando un juicio", interpretó.
No obstante, la titular de Abuelas dejó en claro que su postura coincide con la del ala kirchnerista del Frente de Todos, sobre la existencia de presos políticos.
"Hay muchas voces más sabias que hablan de que sí son presos políticos y que no hay diferencias, como (Amado) Boudou y Milagro Sala, que son todos víctimas tremendas", manifestó.
Katopodis, con Alberto
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, coincidió con la opinión del presidente Alberto Fernández respecto a que no hay presos políticos en la Argentina sino detenciones arbitrarias de dirigentes.
"Son matices, formas de ver, cada caso tiene su particularidad. El Gobierno fijó una posición y lo demás es ir viendo en cada caso de qué se trata y cuáles son las características de cada proceso", evaluó el exintendente de San Martín.
En diálogo con radio AM 750, afirmó que "la posición del Presidente es la posición del Gobierno, que tiene ciertos matices".
"Yo suscribo lo que dijo el jefe de Gabinete", dijo al hacer referencia a los dichos de Santiago Cafiero, que levantó polvoreda en el ala kirchnerista del Frente de Todos, que enarbola la cuestión de los "presos políticos" como bandera.