La Cámara define qué pena le corresponde al joven acusado de homicidio en el Botta
El próximo lunes 22 de septiembre se conocerá la sentencia en el juicio que se le sigue a Benjamín Walter Cativelli, alias “El Perro”, quien enfrenta cargos por homicidio agravado por el uso de armas de fuego
El próximo lunes 22 de septiembre se conocerá la sentencia en el juicio que se le sigue a Benjamín Walter Cativelli, alias “El Perro”, quien enfrenta cargos por homicidio agravado por el uso de armas de fuego.
El caso investiga la muerte de Darío Unzueta, de 41 años, ocurrida el 27 de mayo de 2024 en barrio Felipe Botta de Villa María.
El juicio oral y público que busca determinar qué pasó aquella jornada dio inicio este jueves y pasó a cuarto inermedio.
En la apertura del debate, la jueza Edith Lezama de Pereyra escuchó a cinco testigos, familiares de la víctima y allegados al acusado.
El proceso, según informó Villa María Vivo, estuvo marcado por la tensión y una fuerte presencia de ambas familias.
Los testimonios incluyeron a la viuda de la víctima, Gloria Heredia, y a sus hijos, quienes acusaron directamente a Cativelli de haber disparado contra Unzueta.
También declararon conocidos que vincularon a ambas partes con el narcotráfico, aunque estas versiones fueron rechazadas por familiares de la víctima.
El principal apuntado, Cativelli, siguió el juicio por videoconferencia desde la cárcel, y cuando fue llamado a declarar reconoció que el día de la tragedia se dirigió a la casa de Unzueta a comprar drogas. Fue en ese contexto que, según precisó, disparó para poder salir, aunque negó haber tenido intención de matar.
El acusado admitió su adicción a la cocaína y aseguró que actualmente participa en actividades religiosas dentro de la cárcel como parte de su recuperación.
Al momento de los alegatos, el fiscal de Cámara Francisco Márquez solicitó que el imputado reciba una pena de 12 años de prisión, al considerar acreditada la autoría del hecho.
Por su parte, la querella, representada por la abogada Teodora Perassi, solicitó la pena máxima de prisión perpetua argumentando que existió planificación y premeditación, además de solicitar la investigación de dos supuestos cómplices.
En tanto, la defensa, encabezada por Alfonso Martín, sostuvo que Cativelli actuó en legítima defensa y pidió la absolución, y en caso de no prosperar, penas menores de entre tres y diez años.
