La Tarifaria 2020 ratifica el objetivo de autosustentabilidad financiera
Lo marca en la nota de elevación de la propuesta que ya está en el Concejo, en la que también se hace un repaso de las subas tributarias que se autorizaron en la gestión de Gill y se marca que fueron por debajo de la inflación
La Tarifaria 2020 ratifica el objetivo de autosustentabilidad financiera, tal como se desprende del proyecto presentado ante el Concejo Deliberante hace poco más de una semana.
Precisamente, según se señala en la nota de elevación de la propuesta que firmó el intendente Martín Gill y que llevó en persona la secretaria de Economía, Daniela Lucarelli, la iniciativa fue elaborada con criterios de “máxima prudencia”, considerando “especialmente el contexto socio-económico de crisis por el que atraviesa el país, y a su vez la necesidad de garantizar a los vecinos la continuidad de la efectiva prestación de servicios y la ejecución de los programas, obras e infraestructura prevista para el ejercicio 2020”.
En ese punto se destaca que el proyecto surge como resultado de la utilización de “criterios de razonabilidad” en un escenario macroeconómico que viene “dado como una variable exógena y sobre la cual el Municipio tiene nula injerencia”.
Y es en ese punto en que se remarca que “es necesario no perder de vista la necesaria ecuación de autosustentabilidad financiera, que de no sostenerse en el tiempo pone en severo riesgo los servicios esenciales que debe brindar el Estado municipal; así como la contención de aquellas familias en situación de alta vulnerabilidad que requieren de la asistencia y presencia del Estado en todos sus niveles”.
Es en ese marco en que realizan un repaso de los incrementos tributarios que se avalaron a lo largo de la gestión del intendente Martín Gill, que en la primera Tarifaria que llevó al Concejo en 2017 definió una baja tributaria de hasta el 30 por ciento que alcanzó al 86 por ciento de la población, y que en los años sucesivos, 2018 y 2019, avanzó en incrementos del 20 y 25 por ciento respectivamente, que estuvieron “muy por debajo de los respectivos índices inflacionarios”.
También ratifica la continuidad de la Tarifa Social, tanto para el Impuesto Inmobiliario como para la Tasa de Comercio (ver recuadro).
Y ya en el cierre se habla de la voluntad de la gestión de ajustarse al contexto económico “compartiendo el esfuerzo con el contribuyente”.
“Esta política tributaria que desde el comienzo de nuestra gestión hemos implementado, apuntando a una justa, razonable y equitativa distribución de la carga fiscal se ratifica en el proyecto de ordenanza tarifaria que presentamos para el período anual venidero, el cual prevé un moderado incremento de los tributos en general de alrededor del 30%, porcentaje que resulta notoriamente insuficiente para cubrir la inflación del presente ejercicio anual”, se señala.
Como se conoce, el proyecto de presupuesto para el año que viene asciende a 2.364 millones de pesos, mientras que en el ejecutado de este año los cortes trimestrales muestran sendos déficits para el segundo y tercero, de 1,5 y 6,2 millones de pesos respectivamente.
Para la Tarifa Social
Según destacó en la presentación del proyecto de Tarifaria ante el Concejo la secretaria de Economía, Daniela Lucarelli, para el año que viene se sostiene la Tarifa Social, tanto para la Tasa por Servicios a la Propiedad como para la Contribución que incide sobre la Actividad Comercial, Industrial y de Servicios.
En el caso de Inmuebles, el costo bimestral para los beneficiarios se ubicará en 105 pesos. El incremento es del 30 por ciento como para el resto de tasas y contribuciones.
Mariana Corradini. Redacción Puntal
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Precisamente, según se señala en la nota de elevación de la propuesta que firmó el intendente Martín Gill y que llevó en persona la secretaria de Economía, Daniela Lucarelli, la iniciativa fue elaborada con criterios de “máxima prudencia”, considerando “especialmente el contexto socio-económico de crisis por el que atraviesa el país, y a su vez la necesidad de garantizar a los vecinos la continuidad de la efectiva prestación de servicios y la ejecución de los programas, obras e infraestructura prevista para el ejercicio 2020”.
En ese punto se destaca que el proyecto surge como resultado de la utilización de “criterios de razonabilidad” en un escenario macroeconómico que viene “dado como una variable exógena y sobre la cual el Municipio tiene nula injerencia”.
Y es en ese punto en que se remarca que “es necesario no perder de vista la necesaria ecuación de autosustentabilidad financiera, que de no sostenerse en el tiempo pone en severo riesgo los servicios esenciales que debe brindar el Estado municipal; así como la contención de aquellas familias en situación de alta vulnerabilidad que requieren de la asistencia y presencia del Estado en todos sus niveles”.
Es en ese marco en que realizan un repaso de los incrementos tributarios que se avalaron a lo largo de la gestión del intendente Martín Gill, que en la primera Tarifaria que llevó al Concejo en 2017 definió una baja tributaria de hasta el 30 por ciento que alcanzó al 86 por ciento de la población, y que en los años sucesivos, 2018 y 2019, avanzó en incrementos del 20 y 25 por ciento respectivamente, que estuvieron “muy por debajo de los respectivos índices inflacionarios”.
También ratifica la continuidad de la Tarifa Social, tanto para el Impuesto Inmobiliario como para la Tasa de Comercio (ver recuadro).
Y ya en el cierre se habla de la voluntad de la gestión de ajustarse al contexto económico “compartiendo el esfuerzo con el contribuyente”.
“Esta política tributaria que desde el comienzo de nuestra gestión hemos implementado, apuntando a una justa, razonable y equitativa distribución de la carga fiscal se ratifica en el proyecto de ordenanza tarifaria que presentamos para el período anual venidero, el cual prevé un moderado incremento de los tributos en general de alrededor del 30%, porcentaje que resulta notoriamente insuficiente para cubrir la inflación del presente ejercicio anual”, se señala.
Como se conoce, el proyecto de presupuesto para el año que viene asciende a 2.364 millones de pesos, mientras que en el ejecutado de este año los cortes trimestrales muestran sendos déficits para el segundo y tercero, de 1,5 y 6,2 millones de pesos respectivamente.
Para la Tarifa Social
Según destacó en la presentación del proyecto de Tarifaria ante el Concejo la secretaria de Economía, Daniela Lucarelli, para el año que viene se sostiene la Tarifa Social, tanto para la Tasa por Servicios a la Propiedad como para la Contribución que incide sobre la Actividad Comercial, Industrial y de Servicios.
En el caso de Inmuebles, el costo bimestral para los beneficiarios se ubicará en 105 pesos. El incremento es del 30 por ciento como para el resto de tasas y contribuciones.
Mariana Corradini. Redacción Puntal