“Tenemos en contra al 95% de la comunidad religiosa evangélica”
Así lo sostuvo Liliana, una de las familiares de los denunciantes, en relación a los supuestos abusos cometidos por el pastor de la iglesia Biblia Abierta de Las Perdices, Víctor Paredez (68). Además señaló que fueron amenazados
Víctor Paredez (68). Pastor, por casi cuatro décadas, de la iglesia Biblia Abierta de Las Perdices. Casado. Tres hijos varones. Antes de residir en la localidad, vivió por alrededor de diez años en San Miguel (provincia de Buenos Aires).
Está imputado por ser el presunto autor de los delitos de abuso sexual con acceso carnal, agravado y reiterado, y corrupción agravada. El fiscal de Instrucción del Tercer Turno, René Bosio, ordenó su detención la noche del jueves 2 de mayo. Lo trasladaron al Establecimiento Penitenciario N°5 de barrio Belgrano, donde permanece alojado.
Hasta el momento son cuatro las denuncias formuladas (todas por personas mayores) en contra de Paredez. Y dos de las víctimas habrían sufrido los supuestos episodios siendo adolescentes .
Este martes estaba previsto que, a las once de la mañana, se lo indague. Sin embargo, el líder religioso llegaría, escoltado por un funcionario policial, llegó una hora más tarde. Allí, en los pasillos del primer piso de Tribunales, familiares de las víctimas esperaban, mientras en la fiscalía declaraba otro allegado que, según se conoció, recibió amenazas.
Acompañado por su abogado Sebastián Elía, el pastor negó las acusaciones y se abstuvo de seguir declarando.
Testimonios
Liliana es pariente de dos de los damnificados, que padecieron los hechos hace aproximadamente diez años. Concurrió a la iglesia desde que era adolescente.
Recibió amenazas por redes sociales y personalmente. “Se han ocupado muy bien de no dejar ningún tipo de rastro”, sostuvo en este sentido. Y añadió: “Siguen ejerciendo poder de manipulación con el perdón”.
Perdonar todo. Esa es una de las premisas. Que estas situaciones queden impunes. Manipular. Perdonar todo, en estos casos, es olvidar todo. Eximir de responsabilidades. “Se trabaja desde hace muchísimos años de esta manera. Dentro de las amenazas hablan de que no pueden tocar al ungido de Dios”, le señaló la mujer a este matutino.
Comentó que les expresan que están “arruinando a la familia del Pastor”. Y les dicen que les caerá “una maldición”.
Por otra parte, manifestó: “Jamás hubiera imaginado una situación así hasta que uno de mis familiares pudo hablar. Hemos ido a profesionales que han demostrado que las víctimas tienen todos los síntomas postraumáticos de abusos y de violaciones. Lo sufrió toda la familia”.
Además, destacó: “Tenemos en contra al 90 o 95 por ciento de la comunidad religiosa evangélica que asistía allí”. A la vez aclaró que, a pesar del “encubrimiento”, recibieron un importante apoyo de parte del resto de la sociedad. “Nos dan aliento, ánimo para que sigamos adelante. Se han portado muy bien gracias a Dios”, indicó y el rostro se apoderó de una tristeza limpia.
Claudia es otra de las personas que tiene vínculo con los damnificados y fue miembro de la iglesia durante 15 años. “Recibimos amenazas (de una persona no identificada) de que íbamos a ser ‘boleta’”, detalló y explicó que amedrentaron a una de sus hijas, quien declaró este martes y presentó capturas de pantalla.
“Soy mamá de la primera persona que denunció, hace 9 años. Nosotros nos fuimos de Las Perdices y vivimos en Río Cuarto. Pero nos alejamos de todo. Dejamos de congregarnos”, relató.
Y, seguidamente, narró: “Al único que denunciamos fue a Paredez. A nadie más. Es un pueblo y hay muchos rumores. Él nos manipuló muy bien diciendo que habíamos denunciado a toda la iglesia. Abusó de mi hijo y mi esposo tuvo un episodio que también denunció”.
Su hijo fue víctima cuando tenía 12 años. Y se animó a contarlo casi doce años después “cuando se estaba yendo a vivir a La Pampa”.
“Hace 9 años no tuvimos todo este apoyo por parte de Bosio y todos los integrantes de la Fiscalía que realmente nos han atendido muy bien. Hoy podemos ver que la Justicia está a favor, realmente, de las víctimas”, describió. Bosio, en esta dirección, continuará, en los próximos días, tomando testimonios.
Y, al finalizar, explicó que no entiende cómo la causa “se cajoneó nueve años y medio en Río Tercero”. “Hoy, gracias a Dios, todo está saliendo a la luz y creo que van a hablar más hombres que han sido niños y abusados”, concluyó.
Un testigo los vio cuando ingresaban a un consultorio cardiológico y los atraparon
Faltaban pocos minutos para las siete y media de la mañana. En Mendoza al 425, una persona observó cómo dos jóvenes dañaron la alarma externa de un consultorio cardiológico privado e ingresaron por un pasillo colindante.
A partir de las características aportadas por el testigo, personal policial implementó un operativo cerrojo y, a los pocos metros, en Cárcano al 290, arrestó a dos hombres de 21 y 23 años, por ser los supuestos autores de robo en flagrancia y resistencia a la autoridad.
Por otra parte, les secuestraron una suma de dinero que no se precisó, un celular, un cuchillo y una ganzúa, entre otros objetos. Los trasladaron a la sede policial e intervino el magistrado interviniente.
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Está imputado por ser el presunto autor de los delitos de abuso sexual con acceso carnal, agravado y reiterado, y corrupción agravada. El fiscal de Instrucción del Tercer Turno, René Bosio, ordenó su detención la noche del jueves 2 de mayo. Lo trasladaron al Establecimiento Penitenciario N°5 de barrio Belgrano, donde permanece alojado.
Hasta el momento son cuatro las denuncias formuladas (todas por personas mayores) en contra de Paredez. Y dos de las víctimas habrían sufrido los supuestos episodios siendo adolescentes .
Este martes estaba previsto que, a las once de la mañana, se lo indague. Sin embargo, el líder religioso llegaría, escoltado por un funcionario policial, llegó una hora más tarde. Allí, en los pasillos del primer piso de Tribunales, familiares de las víctimas esperaban, mientras en la fiscalía declaraba otro allegado que, según se conoció, recibió amenazas.
Acompañado por su abogado Sebastián Elía, el pastor negó las acusaciones y se abstuvo de seguir declarando.
Testimonios
Liliana es pariente de dos de los damnificados, que padecieron los hechos hace aproximadamente diez años. Concurrió a la iglesia desde que era adolescente.
Recibió amenazas por redes sociales y personalmente. “Se han ocupado muy bien de no dejar ningún tipo de rastro”, sostuvo en este sentido. Y añadió: “Siguen ejerciendo poder de manipulación con el perdón”.
Perdonar todo. Esa es una de las premisas. Que estas situaciones queden impunes. Manipular. Perdonar todo, en estos casos, es olvidar todo. Eximir de responsabilidades. “Se trabaja desde hace muchísimos años de esta manera. Dentro de las amenazas hablan de que no pueden tocar al ungido de Dios”, le señaló la mujer a este matutino.
Comentó que les expresan que están “arruinando a la familia del Pastor”. Y les dicen que les caerá “una maldición”.
Por otra parte, manifestó: “Jamás hubiera imaginado una situación así hasta que uno de mis familiares pudo hablar. Hemos ido a profesionales que han demostrado que las víctimas tienen todos los síntomas postraumáticos de abusos y de violaciones. Lo sufrió toda la familia”.
Además, destacó: “Tenemos en contra al 90 o 95 por ciento de la comunidad religiosa evangélica que asistía allí”. A la vez aclaró que, a pesar del “encubrimiento”, recibieron un importante apoyo de parte del resto de la sociedad. “Nos dan aliento, ánimo para que sigamos adelante. Se han portado muy bien gracias a Dios”, indicó y el rostro se apoderó de una tristeza limpia.
Claudia es otra de las personas que tiene vínculo con los damnificados y fue miembro de la iglesia durante 15 años. “Recibimos amenazas (de una persona no identificada) de que íbamos a ser ‘boleta’”, detalló y explicó que amedrentaron a una de sus hijas, quien declaró este martes y presentó capturas de pantalla.
“Soy mamá de la primera persona que denunció, hace 9 años. Nosotros nos fuimos de Las Perdices y vivimos en Río Cuarto. Pero nos alejamos de todo. Dejamos de congregarnos”, relató.
Y, seguidamente, narró: “Al único que denunciamos fue a Paredez. A nadie más. Es un pueblo y hay muchos rumores. Él nos manipuló muy bien diciendo que habíamos denunciado a toda la iglesia. Abusó de mi hijo y mi esposo tuvo un episodio que también denunció”.
Su hijo fue víctima cuando tenía 12 años. Y se animó a contarlo casi doce años después “cuando se estaba yendo a vivir a La Pampa”.
“Hace 9 años no tuvimos todo este apoyo por parte de Bosio y todos los integrantes de la Fiscalía que realmente nos han atendido muy bien. Hoy podemos ver que la Justicia está a favor, realmente, de las víctimas”, describió. Bosio, en esta dirección, continuará, en los próximos días, tomando testimonios.
Y, al finalizar, explicó que no entiende cómo la causa “se cajoneó nueve años y medio en Río Tercero”. “Hoy, gracias a Dios, todo está saliendo a la luz y creo que van a hablar más hombres que han sido niños y abusados”, concluyó.
Un testigo los vio cuando ingresaban a un consultorio cardiológico y los atraparon
Faltaban pocos minutos para las siete y media de la mañana. En Mendoza al 425, una persona observó cómo dos jóvenes dañaron la alarma externa de un consultorio cardiológico privado e ingresaron por un pasillo colindante.
A partir de las características aportadas por el testigo, personal policial implementó un operativo cerrojo y, a los pocos metros, en Cárcano al 290, arrestó a dos hombres de 21 y 23 años, por ser los supuestos autores de robo en flagrancia y resistencia a la autoridad.
Por otra parte, les secuestraron una suma de dinero que no se precisó, un celular, un cuchillo y una ganzúa, entre otros objetos. Los trasladaron a la sede policial e intervino el magistrado interviniente.