Que los productores lecheros atraviesan una de las crisis más duras de los últimos años ya no es una novedad para nadie, pero ahora se conoció un dato que permite contextualizar la gravedad de la situación por la que pasan buena parte de los emprendimientos productivos tamberos de todo el país.
Según un informe elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y publicado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), los tambos ya acumulan ocho meses consecutivos de trabajo por debajo de los costos de producción.
Una situación que grafica una vez más la gravísima crisis que atraviesa el sector, y que pone a las claras el porqué del cierre de cada vez más establecimientos productivos.
Trabajo a pérdida
Según un estudio sectorial presentado por el INTA, hasta septiembre pasado el promedio de dinero que recibía el tambero por cada litro de leche entregado a las industrias rondó los 7,95 pesos; pero el costo que tuvo para producir dicho alimento, se ubicó alrededor de los 8,27 pesos.
La pérdida, sólo en septiembre, fue de 32 centavos por cada litro de leche producido
Para el INTA, el valor de equilibrio de los tambos se ubica en torno a los 9,7 pesos por cada litro de leche producido. Realmente muy lejos de lo que acontece actualmente en la lechería argentina.
Un dato no menor es que, según el mismo informe, es el octavo mes consecutivo en que los tambos tienen rentabilidad negativa.
Con octubre transitando la última semana, la inflación que sigue creciendo y las consecuencias de la suba del dólar aún sintiéndose; las expectativas para que las tendencias se modifiquen este mes, son realmente muy pocas para los productores.
En paralelo a esto, las estadísticas nacionales siguen marcando el incremento en el volumen de producción lechera por parte de los tamberos.
El peor mes
Enero de 2018 fue el último mes del año que los tambos de nuestro país tuvieron una rentabilidad positiva, según el informe publicado por el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA).
Desde febrero, cuando la rentabilidad pasó a números rojos en un 0,1 por ciento, la actividad no se pudo recuperar más; hasta septiembre último, cuando el porcentaje negativo llegó al 0,8 por ciento.
Precisamente dicho número fue el más alto de la serie negativa que se viene dando, otra señal que hace prever un cierre de año bastante complejo para la producción lechera argentina.
Otro dato importante aportado por el OCLA tiene que ver con la participación del productor en el valor total de la leche, en el mercado interno y en la exportación.
En este ítem, se detalló que disminuyó un 1,8%; 1,3% y 6,4% respectivamente, si se toman los valores de agosto último.
Si se toman los valores interanuales, mejoró un 1 por ciento en el total del sistema, un 1,9 por ciento en el mercado interno; pero un 15 por ciento respecto del mercado externo.
Juan Drovandi. Redacción Puntal Villa María.
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Una situación que grafica una vez más la gravísima crisis que atraviesa el sector, y que pone a las claras el porqué del cierre de cada vez más establecimientos productivos.
Trabajo a pérdida
Según un estudio sectorial presentado por el INTA, hasta septiembre pasado el promedio de dinero que recibía el tambero por cada litro de leche entregado a las industrias rondó los 7,95 pesos; pero el costo que tuvo para producir dicho alimento, se ubicó alrededor de los 8,27 pesos.
La pérdida, sólo en septiembre, fue de 32 centavos por cada litro de leche producido
Para el INTA, el valor de equilibrio de los tambos se ubica en torno a los 9,7 pesos por cada litro de leche producido. Realmente muy lejos de lo que acontece actualmente en la lechería argentina.
Un dato no menor es que, según el mismo informe, es el octavo mes consecutivo en que los tambos tienen rentabilidad negativa.
Con octubre transitando la última semana, la inflación que sigue creciendo y las consecuencias de la suba del dólar aún sintiéndose; las expectativas para que las tendencias se modifiquen este mes, son realmente muy pocas para los productores.
En paralelo a esto, las estadísticas nacionales siguen marcando el incremento en el volumen de producción lechera por parte de los tamberos.
El peor mes
Enero de 2018 fue el último mes del año que los tambos de nuestro país tuvieron una rentabilidad positiva, según el informe publicado por el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA).
Desde febrero, cuando la rentabilidad pasó a números rojos en un 0,1 por ciento, la actividad no se pudo recuperar más; hasta septiembre último, cuando el porcentaje negativo llegó al 0,8 por ciento.
Precisamente dicho número fue el más alto de la serie negativa que se viene dando, otra señal que hace prever un cierre de año bastante complejo para la producción lechera argentina.
Otro dato importante aportado por el OCLA tiene que ver con la participación del productor en el valor total de la leche, en el mercado interno y en la exportación.
En este ítem, se detalló que disminuyó un 1,8%; 1,3% y 6,4% respectivamente, si se toman los valores de agosto último.
Si se toman los valores interanuales, mejoró un 1 por ciento en el total del sistema, un 1,9 por ciento en el mercado interno; pero un 15 por ciento respecto del mercado externo.
Juan Drovandi. Redacción Puntal Villa María.


