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Los lectores "híbridos" ya son multitud

Una encuesta nacional reveló que seis de cada diez lectores utilizan los dos métodos. El formato digital se asocia con contenidos académicos y de no ficción, en tanto que el libro físico sigue acaparando las preferencias entres quienes leen novelas y relatos
 

La lectura de libros en papel y la lectura en formato digital no son hábitos excluyentes. Seis de cada diez personas comparten ambas formas de llegar a la literatura. Son parte de una tendencia, la de los lectores híbridos que, sin complejos, son capaces de saltar del Kindle a la biblioteca física.

Así lo reveló un estudio exploratorio entre 7.186 personas a lo largo de todo el país. El trabajo fue elaborado por la consultora editorial Proyecto 451, a cargo de Daniel Benchimol, y desmitifica algunas creencias arraigadas desde la aparición de los “ebooks”. Por ejemplo, la que sostiene que la lectura digital desalienta el consumo de libros en papel.

Las respuestas obtenidas a través de las redes sociales Facebook e Instagram revelan que el 34 por ciento se reconoció como un lector analógico (aquel que sólo lee en papel), un 4 por ciento lee únicamente libros digitales, y el 62 por ciento se mueve con comodidad en los dos formatos.

“Estamos mayoritariamente frente a un lector híbrido que emplea ambos formatos de lectura por igual, con matices”, concluyó Benchimol en el estudio al que tuvo acceso Puntal.

Amantes del libro objeto

La encuesta sostiene que el principal aspecto por el cual las personas declaran apreciar el formato papel es por su valor de objeto en la biblioteca personal.

Además se destaca la experiencia sensorial y la posibilidad de concentrarse mejor que frente a la lectura en pantalla. También aparece el factor de la fatiga visual que generan las pantallas como un argumento determinante.

Si se desglosa la respuesta por edades, se llega a un dato llamativo: quienes más reivindicaron el valor por el objeto y más se quejaron por la fatiga visual que generan las pantallas fueron los más jóvenes. El segmento 13 a 17 años es el que curiosamente alude a mayores dificultades para concentrarse en la lectura de libros en formatos digitales.

En personas de más de 65 años, el 57% de los lectores analógicos declara no haber leído libros digitales nunca. Esta cifra baja a 19% entre 18 a 24 años, donde la mayoría de los lectores analógicos declaran haber probado la lectura de libros en este formato, rechazan la experiencia (42%) o sólo lo hacen cuando no queda otra opción (39%).

Por qué eligen el digital

Los que se decantaron por el formato digital explicaron las razones en la encuesta. Dijeron que los dos principales argumentos a favor del libro digital son el precio económico (o directamente gratuito) y la portabilidad. Además, valoran que los libros “no ocupen lugar en sus casas” y que “no necesiten salir de sus hogares para obtenerlos”.

Entre los contras que tiene el formato aparece la idea del mayor esfuerzo para concentrarse que requiere la lectura digital. Así lo señalaron incluso los lectores digitales e híbridos.

En qué dispositivos leen

Entre los lectores digitales, el dispositivo más valorado es el e-reader, aunque es el menos utilizado.

“La verdad que cuando no tenía el Kindle decía: “Bueno, el Kindle y la tablet dan lo mismo” y no es así. Se nota la diferencia porque no te cansa la vista, y el tamaño es perfecto: me entra en el bolsillo de la campera”, respondió un joven de 31 años, encuestado en ciudad de Buenos Aires.

Un 45 por ciento dijo leer desde su smartphone, un 30 por ciento en la pc o notebook, un 15 por ciento en tablets y sólo un 10 por ciento usa e-readers.

En el ítem donde no hubo sorpresas fue en el que indagó sobre el momento de lectura.

El principal momento de la lectura de libros en ambos formatos sigue siendo antes de dormir. El papel predomina además los fin de semana y en las vacaciones como el formato ideal. Mientras que el libro digital es un formato más elegido en el trabajo y en los momentos de espera; por ejemplo, en los consultorios.

Cada uno con su género

¿Leemos cualquier género en cualquier formato? De acuerdo al estudio exploratorio que elaboró Proyecto 451, cada uno parece tener su “quintita”.

Los libros digitales son el formato preferido para las lecturas académicas, así como también para libros de no ficción (de derecho, economía, arquitectura, por ejemplo).

En cambio, la novela, los cuentos y la literatura policial son las categorías de libros donde más prevalece la preferencia por los libros en papel.

Los que permanecen fieles a la lectura en papel y no negocian ese formato tienen sus argumentos. El 60 por ciento de los jóvenes de 13 a 17 años prefiere el papel porque puede concentrarse mejor y el 54% de ellos dice estar todo el día frente a pantallas, razón por la que evita leer de este soporte.

Entre los lectores analógicos en edad de educación media y superior destacan que la facilidad para subrayar y hacer notas es un elemento decisivo. El 21% de ese sector etario reconoce que termina imprimiendo los textos que reciben en formato digital.

Comparten la pasión por la literatura, en Instagram

La idea surgió hace más de un mes y ya se transformó en una cita de cada martes y jueves, entre los amantes de la literatura.

Desde el estudio EfeOcho (@estudio.efeocho), la fotógrafa riocuartense Verónica Barbero junto a su colega y dramaturgo Gastón Malgieri pusieron en marcha la propuesta de convocar a escritores y artistas de la ciudad para que compartan sus autores y lecturas predilectas a través de transmisiones en vivo por medio de la red social Instagram.

“La idea es espiar por un ratito cuáles son las lecturas preferidas de cada uno y generar un espacio de encuentro en medio de estas circunstancias en que estamos limitados para movernos”, comentó Barbero.

Por el ciclo ya pasaron unas treinta personas: poetas, narradores o lectores que se animaron a compartir ese tesoro particular que es la biblioteca. Entre los nombres propios figuran Elena Berruti, Guillermo Suñé, Claudio Asaad, Paula Pérez, Diego Formía y Pablo Dema, entre otros.

Cada uno de ellos dispone de una media hora para leer uno o varios textos de su elección. Antes de finalizar el tiempo asignado esa persona les anuncia a quienes están siguiendo la transmisión cuál será la persona que continuará con la maratón de lecturas, y en qué dirección de Instagram pueden encontrarla.

“La verdad que hemos tenido muy buena recepción y la variedad y calidad de los textos que se han compartido es exquisita. Cada invitado puede leer un texto propio o del autor o autora que desee. Ahora, hemos sumado un autor uruguayo, y desde una editorial de poesía hemos recibido la propuesta de que un día determinado se lea poesía”, comentó Barbero.

La grilla de lectores puede rastrearse en las redes sociales de Efe Ocho Galería, y de Verónica Barbero, Gastón Mangieri y Sebastián Vega.