Hace ya un año que Alfredo Fraschini no está a cargo del Centro de Filología Clásica y Moderna de la UNVM. Desde que la actual gestión decidió no renovarle el contrato que tenía desde hacía 10 años. Por lo tanto, el doctor que, sin dudas, es una de las máximas autoridades en filología griega y latina del país, se volvió a su Avellaneda natal.
Sin embargo, aún le quedaba en el tintero un último libro por publicar. Aquel que, consagrado al monje irlandés Juan Escoto Eriúgena, había empezado a traducir junto a su equipo local conformado por el profesor Juan Kalinowski, el magister Carlos Blanch, la profesora Verónica Peretti y los alumnos Juan Pablo Abraham y Cristian Gabriel Cabrera.
El libro acaba de aparecer bajo el título de “Juan Escoto Eriúgena. Comentario sobre el Santo Evangelio según San Juan” (Ediciones Winograd) y fue presentado el pasado viernes a las 19 en la Asociación de Ex Alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires, en Moreno 590 primer piso.
En la tapa, además, figura el nombre de Alfredo Fraschini y Carlos Blanch, como autores de los comentarios.
Y es a propósito de esta presentación que aprovecho para preguntarle a Fraschini por el balance que hace de esta década al frente del Centro de Filología de la UNVM.
“Te puedo decir que, a lo largo de estos diez años, nuestra tarea tuvo dos ámbitos de investigación y publicación fundamentales: el rescate y edición de textos coloniales, particularmente los producidos en Córdoba en los siglos XVII y XVIII, y la edición bilingüe anotada de textos latinos y griegos medievales y renacentistas. Y en los últimos cinco años, esta última actividad se centró en la Patrística Latina y Griega”.
-Además de la instancia de publicación, ¿cómo se han difundido esos trabajos?
-Los hemos presentado en ponencias en varios congresos. Además, en marzo de 2017 participamos del Primer Encuentro Iberoamericano de Estudios Patrísticos que se realizó en la ciudad de San Juan. Pero el fuerte han sido los libros.
-¿Podría hacer un repaso de esas publicaciones patrísticas?
-Hemos publicado, en ediciones bilingües anotadas, los tres primeros libros del tratado “Sobre la división de la naturaleza”, la “Homilía sobre el prólogo del Evangelio según Juan” y el “Comentario sobre el santo Evangelio según Juan, de Escoto Eriúgena, Padre Latino. Con respecto a los Padres Griegos, hemos publicado el “Discurso sobre los difuntos” de Gregorio de Nisa y una antología de textos de Gregorio de Nisa, Justino Mártir y Epifanio de Salamina, todos en edición bilingüe con notas al pie.
De monjes bienhechores
-¿Cuál es la importancia de Escoto Eriúgena en la historia de la patrística en particular y de la filología en general?
-Hay un microtexto de Borges llamado “Irlanda”, que habla de Escoto Eriúgena y luego dice “donde monjes bienhechores salvaron para nosotros en duros tiempos el griego y el latín, es decir, la cultura”. Y Escoto fue uno de esos “monjes bienhechores”.
-¿El objetivo de los libros fue la traducción en sí o también la difusión y divulgación?
-Nuestro objetivo con la traducción de estos libros es que sus autores no se queden en la academia sino que lleguen a la gente. Por eso hacemos una edición actualizada. Nos preocupamos, sobre todo, de la fuente griega y cómo es que la pasaron al latín, que por ese entonces no tenía un vocabulario filosófico adecuado; ya que la Patrística, si bien es eminentemente teológica, le debe su vocabulario a la filosofía griega.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María.
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El libro acaba de aparecer bajo el título de “Juan Escoto Eriúgena. Comentario sobre el Santo Evangelio según San Juan” (Ediciones Winograd) y fue presentado el pasado viernes a las 19 en la Asociación de Ex Alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires, en Moreno 590 primer piso.
En la tapa, además, figura el nombre de Alfredo Fraschini y Carlos Blanch, como autores de los comentarios.
Y es a propósito de esta presentación que aprovecho para preguntarle a Fraschini por el balance que hace de esta década al frente del Centro de Filología de la UNVM.
“Te puedo decir que, a lo largo de estos diez años, nuestra tarea tuvo dos ámbitos de investigación y publicación fundamentales: el rescate y edición de textos coloniales, particularmente los producidos en Córdoba en los siglos XVII y XVIII, y la edición bilingüe anotada de textos latinos y griegos medievales y renacentistas. Y en los últimos cinco años, esta última actividad se centró en la Patrística Latina y Griega”.
-Además de la instancia de publicación, ¿cómo se han difundido esos trabajos?
-Los hemos presentado en ponencias en varios congresos. Además, en marzo de 2017 participamos del Primer Encuentro Iberoamericano de Estudios Patrísticos que se realizó en la ciudad de San Juan. Pero el fuerte han sido los libros.
-¿Podría hacer un repaso de esas publicaciones patrísticas?
-Hemos publicado, en ediciones bilingües anotadas, los tres primeros libros del tratado “Sobre la división de la naturaleza”, la “Homilía sobre el prólogo del Evangelio según Juan” y el “Comentario sobre el santo Evangelio según Juan, de Escoto Eriúgena, Padre Latino. Con respecto a los Padres Griegos, hemos publicado el “Discurso sobre los difuntos” de Gregorio de Nisa y una antología de textos de Gregorio de Nisa, Justino Mártir y Epifanio de Salamina, todos en edición bilingüe con notas al pie.
De monjes bienhechores
-¿Cuál es la importancia de Escoto Eriúgena en la historia de la patrística en particular y de la filología en general?
-Hay un microtexto de Borges llamado “Irlanda”, que habla de Escoto Eriúgena y luego dice “donde monjes bienhechores salvaron para nosotros en duros tiempos el griego y el latín, es decir, la cultura”. Y Escoto fue uno de esos “monjes bienhechores”.
-¿El objetivo de los libros fue la traducción en sí o también la difusión y divulgación?
-Nuestro objetivo con la traducción de estos libros es que sus autores no se queden en la academia sino que lleguen a la gente. Por eso hacemos una edición actualizada. Nos preocupamos, sobre todo, de la fuente griega y cómo es que la pasaron al latín, que por ese entonces no tenía un vocabulario filosófico adecuado; ya que la Patrística, si bien es eminentemente teológica, le debe su vocabulario a la filosofía griega.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María.

