Política | Ley

Cuando parecía cerca, se empantanó la ley de biocombustibles en Diputados

La disputa que ya se había visto en el Senado entre pequeñas y grandes empresas de biodiésel frenó el dictamen. Intentarán lograr un acuerdo ampliando el corte del 10%, pero eso obliga a volver el debate a la Cámara Alta

Los diputados que respaldaban el proyecto ingresado desde el Senado no pudieron garantizar el dictamen.

 

 

Cuando todo parecía encaminado para que la Cámara de Diputados encamine el debate sobre el proyecto de ley de biocombustibles que tiene media sanción del Senado, ayer todo se empantanó en el plenario conjunto de las comisiones de Energía y Combustibles; Presupuesto y Hacienda; y Agricultura y Ganadería. De allí se esperaba alcanzar el dictamen para pasar la próxima semana a aprobarlo en el recinto. Pero algo se cruzó.

Según confiaron fuentes vinculadas al debate, las diferencias que venían ya de la Cámara Alta respecto al apartado correspondiente al biodiésel alteró los planes e impidió el avance del expediente. No hubo finalmente dictamen y ahora los calendarios empiezan a apretarse porque comienza noviembre y las prioridades se concentran más en la discusión del presupuesto. Sin embargo, quienes respaldan la normativa no quieren ni imaginar que este tema vuelva a quedar pendiente al cierre del año. Más sabiendo que la campaña electoral de 2027 le reducirá fuertemente la actividad al Congreso.

De acuerdo a lo señalado por fuentes parlamentarias a este diario, las miradas por el revés se posaron en Cristian Ritondo, el diputado del PRO. “Se le sumaron otros legisladores de la provincia de Buenos Aires que pidieron cambios sobre el proyecto que vino del Senado y el oficialismo no quiso tocar nada y no pudimos avanzar”, confió una fuente.

En detalle, explicaron que el dictamen se vio truncado tras la falta de acuerdo con los bloques aliados (PRO, la UCR y el MID) que frenó el avance del dictamen.

Los sectores dialoguistas exigieron revisar artículos clave incorporados por el Senado con el fin de proteger a las pymes productoras de biodiésel frente a la concentración de las grandes aceiteras, una postura que chocó con la resistencia del Poder Ejecutivo, que defendió la media sanción y descartó margen para nuevas correcciones. Específicamente, el proyecto del Senado sube el corte a 10% de biodiesel, pero reduce en forma progresiva la participación de las pymes. Su aporte cae a 6,5% en 2028, 5,5% en 2029, 5% en 2030 y 4% en 2031.

De esta manera, las obliga a competir con los grandes jugadores, que en la actualidad sólo pueden vender al exterior. Estos “grandes” están concentrados en la zona de Rosario, sobre el río Paraná. Las pymes aceiteras que hoy entregan para los surtidores de gasoil de Argentina, se concentran mayormente en Buenos Aires, La Pampa y también en Santa Fe.

En ese punto, el PRO pidió que el corte de biodiésel sea de 11% (y no del 10%) y desde 2029 las pymes se queden con el 6%. En este escenario, Unión por la Patria propuso elevar el corte obligatorio de biodiésel al 12,5% como vía para destrabar el consenso.

Sin embargo, el oficialismo pretende dictaminar en dos semanas para llevar el proyecto al recinto a fines de noviembre. Si hubiese cambios en el proyecto, debería volver a la cámara de origen e intentar ser aprobado en diciembre, cuando la agenda más se concentra.

El Grupo Bahía Energía y Juan Carlos Bojamich, en medio de las miradas

En medio de la disputa al interior del sector del biodiésel hubo un nombre que resonó en las últimas semanas y ayer, en el Congreso, con mucha insistencia: el de JuanCarlos Bojamich. Es un muy reconocido empresario de Bahía Blanca originalmente vinculado al juego, pero que luego diversificó su cartera e incluyó negocios en el mundo energético. Puntualmente, con su Grupo Bahía Energía, concentra al menos seis empresas productoras de biodiésel que son parte de “las pequeñas” empresas que abastecen hasta aquí el mercado interno y que podrían perder terreno si ingresan las grandes a competir como establece el nuevo proyecto. Cuando el dictamen de la ley de biocombustibles se cayó, muchos apuntaron al nombre de Bojamich como responsable. Por eso ayer aseguraban que se intentaría darle un año al Grupo Bahía para adecuarse a la norma, y extender el período de transicion dos años mas, hasta 2028.

El etanol lo mira desde afuera y padece las trabas

En medio de la disputa entre pymes y grandes aceiteras, las productoras de etanol padecen una demora sin fecha de caducidad, cuando allí hay un acuerdo total, incluso entre las empresas que producen a partir de caña de azúcar y las que lo hacen con maíz. Esta demora llevó a las etanoleras a imaginar, durante el tránsito en el Senado, un tratamiento diferenciado al del biodiésel.