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El legado del Libertador que marcó la independencia de Argentina y América

El general José de San Martín, considerado Padre de la Patria, falleció el 17 de agosto de 1850 en Francia. A 176 años de su muerte, su figura permanece vinculada a la independencia de Argentina, Chile y Perú

 

Este lunes se cumplen 176 años del fallecimiento del general José de San Martín, una de las figuras centrales de la historia argentina y americana. Su estrategia militar y su proyecto de emancipación continental fueron determinantes para avanzar en la independencia de distintos pueblos de América del Sur.

San Martín nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, actual provincia de Corrientes. Fue el menor de los cinco hijos de Juan de San Martín y Gregoria Matorras. A los seis años viajó junto a su familia a España, donde desarrolló buena parte de su formación y carrera militar.

Luego de alcanzar el grado de teniente coronel, regresó a Buenos Aires en 1812 y se incorporó al proceso independentista de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Su primera gran tarea fue organizar un escuadrón de caballería que, con disciplina y entrenamiento, se convertiría en el Regimiento de Granaderos a Caballo.

El 3 de febrero de 1813, San Martín encabezó a unos 120 granaderos en el combate de San Lorenzo, donde obtuvo su primera victoria al servicio de la causa revolucionaria.

El plan continental

Uno de los principales rasgos de San Martín fue su visión estratégica. El militar comprendió que la independencia de las Provincias Unidas no podía consolidarse únicamente en el territorio rioplatense y diseñó un ambicioso proyecto para avanzar sobre Chile y Perú.

Para concretarlo, organizó en Mendoza el Ejército de los Andes, una fuerza que fue preparada entre 1814 y 1817 con una rigurosa planificación militar. El objetivo era atravesar la cordillera y llevar adelante una campaña que permitiera enfrentar al poder realista en Chile.

El cruce de los Andes comenzó en enero de 1817. El 12 de febrero de ese año, las fuerzas comandadas por San Martín derrotaron al ejército realista en la batalla de Chacabuco, un triunfo que permitió avanzar hacia Santiago de Chile.

El proceso independentista chileno se consolidó el 5 de abril de 1818, cuando el Ejército de los Andes obtuvo una victoria decisiva en la batalla de Maipú.

La campaña hacia Perú

Una vez asegurada la independencia de Chile, San Martín concentró sus esfuerzos en Perú. Para ello organizó el Ejército Libertador del Perú, cuya expedición partió en agosto de 1820.

Después de desembarcar en Paracas, las tropas iniciaron una campaña que culminó con la entrada de San Martín en Lima en 1821 y la proclamación de la independencia del Perú.

El Libertador asumió funciones de gobierno en ese país hasta julio de 1822. Posteriormente se retiró de la vida política y militar sudamericana y comenzó una etapa marcada por el exilio.

Un legado que permanece

José de San Martín murió el 17 de agosto de 1850, a los 72 años, en Boulogne-sur-Mer, Francia. Sus restos fueron trasladados posteriormente a Buenos Aires y descansan en un mausoleo ubicado en la Catedral Metropolitana.

En ese lugar, el Regimiento de Granaderos a Caballo, creado por el propio San Martín, mantiene hasta la actualidad una guardia de honor permanente.

A 176 años de su fallecimiento, la figura del general continúa ocupando un lugar central en la memoria histórica argentina. Su proyecto de independencia continental, su liderazgo militar y su decisión de llevar la lucha emancipadora más allá de las fronteras del Río de la Plata consolidaron su lugar como una de las personalidades fundamentales de la historia de América.