El arquero del Rojinegro de Arroyo Cabral le contuvo un penal a Franco Goroso, que privó a Universitario de igualar (2-2) el partido, que finalizaría 3-1.
El “1” fue héroe al tapar ese penal y “Superman” al sumar su segunda atajada consecutiva en la misma jugada, ante el disparo de Jeremías Chupetini, quien había rescatado el rebote del penal. “Fue una locura. Me tocó atajar ese penal, pero la verdad que viví esta final con mucha intensidad desde que comenzó hasta que terminó”.
Afirmó que “la gente disfrutó la final. Vio a dos equipos que son muy rápidos ofensivamente, y muy duros, casi rocosos, defensivamente. Por suerte hubo cuatro goles, y la victoria decantó hacia nuestro lado, después de remontar un resultado adverso desde el inicio del partido”.
Afirmó que “hicimos lo mismo que hicimos a lo largo de toda la temporada. Eso fue lo que pidió el DT (Leo Comba), porque llegamos jugando de esta manera a la final, y nos proponemos ganarla de la misma manera que siempre”.
Reconoció que “fue un baldazo de agua fría el gol que recibí antes de los 10’. Fue chocante empezar así una final. No esperábamos un gol tan tempranero, pero por suerte nos despertó a tiempo, fue como recibir una cachetada que nos hizo levantarnos y pelear con nuestras armas ante la adversidad”.
Destacó que “pudimos sacar el partido adelante, y pasar a ganar en el final del primer tiempo. Ellos dispusieron de la chance de empatar con ese penal, pero estuvimos firmes en defensa, y con más espacios logramos ser punzantes y convertir el tercer gol”.
Un “loco lindo” en la ciudad
Morales consideró que “Luciano Luppo es nuestro capitán, un referente del club, más que demostrado está que más allá de lo importante que es para este equipo, es un ídolo de la institución”.
Mencionó que “está loco, hizo un golazo. Fue impensado verlo definir con esa jerarquía. Le hizo un gran aporte a este capítulo final de este gran campeonato que hicimos”.
Añadió que “pensaremos durante toda la semana cómo afrontar los restantes 90 minutos. Hay que empezar como si estuviéramos 0-0. No podemos relajarnos, ni cambiar nada de lo realizado. Ahora vamos por la gloria”.
El momento que marcó un quiebre anímico en Plaza Ocampo, fue el penal que le atajó a Franco Goroso. El segundo tiempo recién empezaba, y Universitario mostró sus virtudes para poder empatar, pero Morales mostró que es un arquero para campeón. “Trabajo para poder aportarle al equipo en cualquier situación. Estoy feliz por haber tenido una buena tarde”.
Resaltó que “fue un envión anímico importante para que mis compañeros demostraran que podíamos ir por el tercer gol y cerrar el partido con más margen”.
Enfatizó que “el penal es una instancia que me ofreció el partido para ayudar a mi equipo a mantener el triunfo. Pude acertar, y me fui contento por ello”.
Afirmó, además, que “Universitario tuvo dos o tres chances muy claras, que me obligaron a estar atento”.
Consideró que “pude resolver de la mejor manera, y me alegra haber estado a la altura de lo que me pedía el equipo, y de lo que exige una final de esta magnitud”.
Explicó que “me fui del estadio con buenas sensaciones, y contento por mi labor, pero mucho más feliz por la victoria y la respuesta que tuvo el equipo, en un partido que comenzamos perdiendo. El equipo respondió”.
La hora de la verdad
Morales apuntó que “ahora viene el momento de ir por la gloria”.
Consideró que “se trata de un partido nuevo, no podemos ingresar pensando que la final está a nuestro favor 3-1”.
Remarcó que “desde el minuto inicial hay que ir por el triunfo, porque todos los partidos empiezan 0-0. Universitario no nos dará respiro, porque saben que lo único que les sirve es el triunfo”.
Describió la final como “partidos diferentes. Ojalá todo el año tuviéramos la posibilidad de jugar con un marco de público hermoso como tuvo la primera final, y un estadio motivante y con buen piso como es Plaza Manuel Anselmo Ocampo”.
Reconoció que “fue hermoso lo vivido, pero si nos quedamos con eso, se nos puede escapar el título, que es el objetivo por el que trabajamos toda la temporada”.
Agregó que “la gente de Colón nos acompañó todo el campeonato, se ilusionó a medida que también nosotros nos íbamos ilusionando con llegar a esta final. La hinchada de Colón nos hizo sentir locales en Arroyo Cabral, y en todas las canchas en las que jugamos. Esa gente se merece el título que esperan hace 15 años”.
Confesó que “este grupo se levantó de un montón de situaciones adversas durante este torneo”.
Ahora., “nos sobrepusimos a un gol en contra, pero también a la lesión que sufrió Benja (Martínez Oliva), que fue muy doloroso para el grupo. Es un jugador muy importante para nosotros, desequilibrante, y tiene que estar con nosotros el domingo, porque es uno de los goleadores del torneo, hizo un gran campeonato, se prepara durante la semana para rendir al máximo en cada partido, y es uno de los grandes jugadores que tiene la Liga Villamariense”.
Explicó que “nos golpeó verlo salir de la cancha en el primer tiempo. El grupo se sobrepuso a las adversidades, pasaron muchas cosas durante el campeonato”.
Sostiene que “respondimos siempre en la cancha. Nosotros somos los que tenemos que mentalizarnos durante toda la semana en poder darle al equipo lo mejor que tenemos, para darle al hincha nuestra mejor versión, que es lo que debe ver la gente. Lo que pasa adentro del vestuario o durante la semana es nuestro problema, pero el domingo tenemos que superar todo”.
El objetivo está en sus manos
Para el hincha de Colón esta final resulta una revancha por aquella que la “U” le ganó en 2019. Pero también es la posibilidad de ganar el título 13, después de 15 años de espera.
El domingo a las 15.30, Leo Morales ingresará al campo de juego de Plaza Ocampo con “la obligación de responderle a los dirigentes que nos contrataron para llegar hasta aquí, y poder regalarle este título que se le niega a Colón”.
Agregó que “este plantel sueña con la vuelta olímpica igual que la gente de Colón, pero no hay que apresurarse, porque hay un gran rival enfrente”.
Manifestó que “Universitario tiene un gran equipo, y realizó una campaña similar a la nuestra. Leo Comba y Gustavo Soppeno siempre nos dicen que no se quedan con lo positivo que hizo el equipo, sino con lo negativo, y a eso apuntan para trabajar y corregir durante la semana”.
Remarcó que “la gente ve la pelota, y el DT debe mirar el posicionamiento del equipo. Si vio errores y falencias, las debemos corregir si queremos salir campeones el domingo. Hay que mejorar siempre”.
Agregó que “Universitario tuvo opciones de gol. Se filtraron en nuestro sistema defensivo, y tendremos que trabajar para mostrarnos más firmes y más resistentes en el partido decisivo”.
Explicó que “la final decisiva es la que viene. Fue importante ganar la primera final, pero ahora está en nuestras manos y no debemos dejar que el título se escape”.
Destacó que “Universitario sabrá cómo buscar el triunfo, pero Colón debe buscarlo como lo hicimos durante todo el campeonato”.
Insistió en que “todas las semanas hemos corregido, todos los partidos son finales, y nos tocó pasar rivales como San Lorenzo, Alem y Rivadavia sin relajarnos”.
Expresó su deseo de “ver a toda la gente de Colón en Plaza Ocampo. No alcanzará con la tribuna techada. Ojalá se habilite una cabecera, para que nadie se quede afuera. Colón moviliza mucha gente, y nadie faltará a esta fiesta. Vamos a estar a la altura, y hay que aprobar este examen final. Si nos relajamos, estamos en el horno. Iremos por la gloria”.