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El fútbol no cerró su temporada

El Consejo Directivo resolvió ayer no dar por finalizado el 2020. "Esperemos que el COE Regional habilite a nuestros clubes para poder entrenar como le hemos pedido. Necesitan ingresos. Luego evaluaremos si jugamos o no"

En una tensa reunión de Consejo Directivo, la Liga Villamariense de Fútbol resolvió ayer dejar abierta la temporada, aun sabiendo que es prácticamente imposible poder desarrollar alguna competencia en el final de 2020.

La intención es que se permita jugar un torneo nocturno entre los clubes que puedan hacerlo en caso de que la pandemia ofrezca una tregua en el último mes del año. “Hemos pedido al COE Regional que se habilite a nuestros clubes a poder entrenar”, priorizó el presidente Claudio Martínez.

Al mismo tiempo solicitó a los delegados en la reunión vía Zoom que “dejemos abierta la temporada. La Federación Cordobesa nos pidió una decisión, y aunque la mayoría de las Ligas dio por terminado su año futbolístico, les sugiero que la Liga Villamariense deje abierta la posibilidad de jugar, para que nuestros clubes mantengan la posibilidad de entrenar con algún sentido y motivación”.

Explicó su sugerencia al señalar que “los clubes de fútbol están herméticamente cerrados, y necesitamos que abran sus puertas para poder generar ingresos. Los chicos podrán estar más contenidos y mejor cuidados en un club. Los vemos jugando en las calles, y no es bueno. El COE Regional no respondió a nuestro pedido para que deje que los clubes se encarguen de entrenar y contener a los chicos del fútbol, y no los exponga”.

Insistió en que “están jugando sin cuidados en las esquinas, en los baldíos, o en las calles. En los clubes siempre encontrarán más cuidados sanitarios, no tendrán contactos, porque no pedimos entrenar para jugar, hemos pedido que nos habiliten un protocolo para desarrollar entrenamiento deportivo, en forma individual”.

Por último, cerró su petición reseñando que “entendemos al COE Regional, porque la situación amerita tomarse el tiempo necesario para emitir luego la respuesta que esperamos. Nos importa tanto como a ellos cuidar a los jugadores y a los niños y mujeres del fútbol. Por ello, queremos que los 3 mil futbolistas de nuestra Liga estén contenidos en sus clubes, pero si los clubes no están en condiciones de ofrecerles esa seguridad, no vamos a obligar a nadie a entrenar corriendo riesgos innecesarios. Todo llegará a su debido tiempo: la respuesta del COE Regional, la posibilidad de entrenar en nuestros clubes con el protocolo habilitado y cuidados sanitarios, y luego evaluaremos si están dadas las condiciones para realizar un torneo nocturno o cerrar la temporada”.

Máxima tensión

El momento de mayor tensión se produjo cuando Oscar Gattario, delegado de Unión Central, le solicitó al presidente Claudio Martínez que “deje de mostrar dos caras. Por un lado nos pide que trabajemos unidos y sin agresiones en los medios de comunicación para no lastimar a la Liga. Con eso coincido. Pero al mismo tiempo envió al Honorable Tribunal de Penas dos denuncias contra dirigentes de nuestros clubes, entre ellos al candidato opositor (Diego Conrero)”.

La interna de la Liga Villamariense de Fútbol reapareció durante la semana, cuando Darío Ranco se postuló públicamente para volver a conducir la entidad madre del fútbol local y regional, como lo hiciera exitosamente durante dos años desde 1998.

En la ocasión, Gattario lanzó un comentario duro de advertencia hacia la actual conducción liderada por Claudio Martínez. “Mire que hay nuevos candidatos y que (Darío) Ranco dejó entrever que estaría dispuesto a intervenir a la Liga. No coincido con este punto de vista del expresidente, pero le están dando motivos al dejar tantas dudas y al no darle participación al Consejo Directivo”.

Claudio Martínez pidió “tranquilidad y respeto”, pero al encontrar en Gattario objeciones cada vez más subidas de tono, pretendió explicarle que “si no me deja hablar, no podré darle las explicaciones que me pide. Tranquilícese, le va a hacer mal a su salud, usted es una persona mayor y no es bueno verlo tan nervioso y agitado al expresarse. Cuando se tranquilice le voy a explicar por qué denuncié a estos dos dirigentes que hablaron mal de la Liga”.

La reunión tuvo como eje los 19 puntos que 13 clubes le solicitaron mediante nota que respondiera a la actual conducción. Así sucedió, aunque en algunos aspectos no dejó conforme a Oscar Gattario y compañía.

La asamblea no tiene fecha

Mientras el Tribunal de Penas no dictaminó y no receptó el descargo del dirigente de San Lorenzo de Las Perdices, Heraldo Pereno (en cambio desestimó y archivó la denuncia contra Diego Conrero, entendiendo que el pedido está fuera de término), Claudio Martínez solicitó tregua para “poder funcionar y no sumarse a lo que dos periodistas quieren, que es poner a un presidente, y criticar despiadadamente a la Liga”.

“No se olviden que fui electo por unanimidad, y que el decreto de IPJ dice que se prorrogan los mandatos hasta tanto se puedan realizar las asambleas presenciales”.

A continuación leyó la resolución del decreto y dijo: “Los hombres de fútbol somos buenas personas. Los delegados son honorables personas. La campaña electoral se extenderá casi un año, porque es difícil que se pueda realizar antes de marzo del año que viene la asamblea. Por lo tanto le pido a Diego Conrero que nos respetemos sin caer en la crítica, y todo lo que tengamos que decir, lo expongamos en las reuniones de la Liga cada 15 o 21 días mediante Zoom, porque el COE Regional no ha podido autorizar las reuniones presenciales de Consejo Directivo”.

El Tribunal de Penas le aplicó el Artículo 247 inciso 1 a Heraldo Pereno, quien cuestionó a la actual conducción de la Liga, por una serie de situaciones que entiende no son normales. Sin embargo, en el momento de solicitársele un descargo, manifestó por escrito que no ocupa un cargo en la comisión directiva de San Lorenzo.

Las declaraciones públicas “picantes” se sucedieron, pero en la reunión se cuestionó a Martínez por denunciar al candidato opositor Diego Conrero, quien hubiese quedado afuera de carrera en caso de recibir 1 año o más de sanción.

Martínez pretendió aclarar que lo denunció “fuera de término” para que no lo sancionaran a Conrero. “Es para advertir que no es posible trabajar en una institución sin fines de lucro, cuando cualquiera sale a decir cualquier cosa de la Liga, la ensucia, y nos ensucia”.

La cuota aumentó a $5 mil

Luego de la extensa explicación sobre los 19 puntos que se solicitaron por 13 clubes, manifestada por el tesorero Daniel Bazán, Gattario fue el único que realizó objeciones fuertes y concretas.

También Marcelo Becchero (Atlético Ticino) solicitó que “se evalúe las nuevas moratorias del gobierno, antes de continuar con las que actualmente la Liga se está haciendo cargo”. Esto fue aceptado por el tesorero Sergio Tartaglia, quien ya estaba averiguando al respecto.

Con respecto al costo de la cuota del trimestre final del año, Daniel Bazán proporcionó un detalle de los ingresos y egresos que la Liga tuvo, y los que podría tener en el final del año, y fijó en $5 mil el importe a pagar por club (sólo 2 clubes no abonaron las anteriores).

El clima fue tenso en algún momento, pero en principio todos se comprometieron a trabajar lo más unidos posible y sin agresiones públicas, para que la Liga pueda cerrar un año para el olvido en el mundo. Siguen divididos, pero ahora los delegados prometieron estar unidos en el espanto.

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