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"Me falta jugar una Champions League"

Leonel Strumia intentará cumplir ese sueño en Letonia, donde afrontará su octava temporada. "En 2015 me costó, pero ya me adapté. Figuré en el equipo ideal del campeonato. Ser padre y ganar la doble corona fue soñado"

Leonel Strumia tiene las valijas preparadas para partir rumbo a Letonia con su mujer María Luz Ortiz, y su hijo Liam (6 meses).

En 2015 lo hizo por primera vez, con el sueño de ser futbolista profesional. Lo logró. Consagrado y figura en la Liga de Letonia, que en 2021 lo vio conseguir los dos títulos nacionales (Liga y Copa).

Fue el futbolista local del año, porque su meta ahora es “jugar la Champions League con el Rigas FS. Ingresaremos en el repechaje, y tendremos doble posibilidad, porque de perder tendremos chances aún de jugar la Europa League”.

El villanovense reconoce que “ya me adapté a un país con una cultura muy diferente a la nuestra, pero en el que me han tratado muy bien. Desde que mi mujer fue a vivir conmigo, llevamos una vida muy tranquila, que se activó muy especialmente con la llegada de Liam. Hoy sin ellos no me iría”.

Estimó que “tengo 1 año de contrato. Nunca cierro la puerta para un mercado que me interese, pero es muy difícil irse de un país donde se vive bien, me pagan en tiempo y forma, me reconocen como una de sus figuras, y juego en un club de punta en la capital (Riga)”.

Manifestó que “más allá de la diferencia económica, siempre puse en la balanza lo deportivo. Volver me encantaría, también al fútbol sudamericano, pero tiene que ser algo muy tentador, porque estoy en el mejor momento futbolístico en Letonia, y si me proponen renovar por 3 años más, aceptaría”.

Señaló que “a los 29 años ya no me desespero por cambiar de Liga o de país. En Argentina tuve una propuesta de Godoy Cruz y Patronato, pero no eran seguras. Rusia me abrió las puertas, pero Letonia recibió a mi primer hijo”.

Agregó que “todos me preguntan cómo hice para vivir en Letonia. Muy fácil, me mentalicé en que era mi última oportunidad, y aunque fue duro al principio, me adapté”.

Destacó que “el idioma fue lo más duro, porque no te podés comunicar. Mi papá Eduardo fue este año, y sólo anduvo a las sonrisitas, porque no entendía nada”.

Hoy “en inglés me las arreglo bien para comunicarme. Ellos están en una etapa en la que el letón está reemplazando al ruso, que es el idioma que predomina con los mayores. En los colegios se enseña el letón, por eso las nuevas generaciones hablan letón”.

Aclaró que “puedo entender el ruso, pero el letón me cuesta. Son muy diferentes, muy difíciles a la hora de escribir”.

Le restó importancia a la comida. “Te adaptás con el tiempo. Mucha sopa. Se extraña la carne argentina, porque la de ellos es dulce. Es como mascar un chicle”.

En cuanto al clima “es imposible de adaptarse. El 5 de enero comienza la pretemporada. Me voy de acá con temperaturas cercanas a los 40 grados, y llego allá con 15 grados bajo cero. Es cruel”.

“El equipo de los sueños”

Su juego dinámico y preciso se puede adaptar a cualquier país. “Soy un volante central que entrena mucho porque baso mi juego en el físico. Si no me surgieron mejores posibilidades es por mi estatura baja, pero yo a los grandotes de casi 2 metros con los que me enfrento no les tengo temor, y en cambio ellos se cuidan cuando van a trabar conmigo”.

Aseguró que “no tuve expulsiones este año, y sólo falté a 2 partidos sobre 44. El primero fue porque tuve Covid-19, y el otro porque llegué a 5 amonestaciones”.

Apuntó que “fue el mejor año de mi vida, y también futbolísticamente. En mi primer año gané la Liga con Liepaja, y al año siguiente gané la Copa de Letonia. Con este club me tocó ganar las 2 en 2021”.

Aclaró que “fue mi séptimo título en Letonia, pero completé el equipo de mis sueños con el arribo de Liam. Poder dar la vuelta con mi hijo, y abrazarme con mi papá y mi señora envueltos en una bandera argentina no tuvo precio”.

“No cambio a mi tierra”

Strumia insistió en que “a Letonia le estaré agradecido toda mi vida, porque yo fui profesional gracias a este país. Martín Roganti me llevó, cuando yo estaba listo para jugar mi segundo año en Alumni”.

Indicó que “compré un terreno, edifiqué mi casa, y voy a vivir en Villa Nueva. No cambio a mi tierra por ninguna. El Porvenir fue mi club de baby, y allí jugará Liam”.

Recordó que “Alem fue mi primer club de inferiores. Luego me fui a Argentino, donde jugué con esa categoría ‘92 que ganó todos los torneos locales y provinciales. Todos los años nos juntamos”.

En ese equipo jugaban “Nicolás Pedernera y Yamil Elhall, que van a jugar el Provincial con Alem. Jorge Martino, Mayco Chiosso, José Gobbi, Rodrigo Lombardo, Ramírez. Era un equipazo”.

“Siempre me cuidé para llegar”

Estimó que “llegué porque me cuidé, pero también porque se me dio cuando ya empezaba a perder la fe. Siempre me cuidé para ser un futbolista. No tomaba, no fumaba, entrenaba, pero no se me daba”.

Recordó que “Christian Romero me hizo debutar a los 14 años en un equipo de Argentino que fue campeón. Luego ascendí con Alem, jugué en Ricardo Gutiérrez, en Unión Central, y fui campeón con Rivadavia de la mano de Marcelo Santoni. Fui a Alumni para cumplir el sueño, y se me dio”.

Recalcó que “ese Alumni fue bicampeón con Gustavo Miranda y Víctor Bengoa. Con Héctor Arzubialde hicimos una gran campaña, y le ganamos a Talleres en el Kempes por Copa Argentina. Lo eliminamos, no me olvido más”.

Dijo que “quizás nunca me hubiesen llevado a Letonia si no jugaba en Alumni, porque vieron mis videos en un torneo nacional. Se dio gracias a Martín Roganti. Antes yo quedé en Estudiantes, pero nunca me ficharon, y en Vélez, donde me dijeron después de 6 meses que estaba mejor que los otros, pero los otros tenían representantes”.

Por eso “me gustaría jugar en Argentina, pero en Letonia cumplen y tienen palabra. Este año jugamos Pre-Champions, tenemos Nike de sponsors, y hasta guantes nos dan. Me depositaron noviembre y diciembre en mi cuenta, y estaba en Villa Nueva. No cambio a mi ciudad, pero es difícil irse de Letonia. Me quieren y me reconocen”.

“El futbolista del año”

Destacó que “la prensa me eligió en el equipo del año. El club me distinguió como el futbolista del año. No puedo jugar en la Selección de Letonia, porque la reglas impiden que jueguen extranjeros”.

Añadió que “este año perdimos 1-0 la serie ante el Gent de Bélgica, que nos dejó afuera de la Europa League. Antes, Salzburgo, donde ahora juega Nicolás Capaldo, nos ganó 1-0 y nos dejó afuera de la Champions. No veo imposible clasificar a esas competiciones europeas, pero ningún equipo de Letonia lo logró desde que yo llegué al país en 2015. Antes sí. Sería lindo, pero son play off muy cerrados, y no se puede fallar”.

Indicó que “cuesta despegarte de los amigos, de la familia de Villa Nueva. Cuando llegás, ya está. La primera semana hace mucho frío, nieva durante la pretemporada”.

Resaltó que “lo que más extraño es a mi mamá y a mi abuelo. Llegué de Letonia y los fui a ver. Me dijo que no se anima a ir. Mi papá fue a Letonia este año. Ahora le tocará ir a mis 3 hermanos”.

Por último señala que “sin dudas fue mi mejor año. En lo familiar el nacimiento de mi hijo fue lo más especial que me pasó en la vida. En lo deportivo ganar los dos títulos que nos propusimos en Letonia, ser el subcapitán del equipo, ser reconocido por la prensa, por la gente y por el club, es soñado”.