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"Quiero una Liga Villamariense grande, en la que podamos decidir los 20 clubes"

El sueño de Diego Conrero es "gestionar para una institución noble, que tiene más de 100 años de prestigio en la ciudad y región. Hay que golpear y abrir las puertas, porque Martínez las cerró a nivel local, provincial y nacional"

Sueña con una Liga Villamariense de Fútbol diferente. Diego Conrero ejemplifica con su club. “Silvio Pellico participa en la Liga gracias a la Municipalidad. Leticia Alloco nos apoya y hace posible que juguemos. No es posible que en Villa María la Liga esté peleada con la Municipalidad, que no se puedan sentar a hablar el intendente con el presidente de una institución noble, con 106 años de prestigio en la ciudad y la región”.

Insiste en que “debemos abrir las puertas. Gestionar para que estos 20 clubes que cumplimos un rol social muy destacable a través del deporte más popular, recibamos el apoyo que merecemos”. “Quiero una Liga grande, abierta, con proyectos que vayan desde infantiles, inferiores, primera, femenino, los seleccionados, con participación en torneos a nivel provincial y nacional. Pero quiero construir con una mesa representada por los 20 clubes. Quiero que decidamos los 20 clubes. No quiero imponer. No quiero una Liga con un manejo personalista y dictatorial. Que no me digan lo que tengo que votar, sino que me permitan decidir para consensuar lo que queremos hacer”, asegura.

Marca la cancha. Se distancia y diferencia de Claudio Martínez, y no teme en afirmar que “me sentí maltratado por Claudio. No cumplió su palabra cuando le presenté un proyecto para participar con el Seleccionado Sub-15 en el torneo Provincial. Me dijo que le diera para adelante, pero cuando conseguí los recursos dijo que no, porque no le mostré la plata. Yo conseguí los recursos para jugar un Provincial, no para Martínez”.

- ¿Le temen a Martínez?

- Algo de eso hay. No estamos de acuerdo con las formas de Martínez. Con las formas de actuar y de decir las cosas. Pareciera que si no se acata todo lo que él dice, sos su enemigo. Si se plantea algo que no le gusta, pasás a ser su enemigo. Hay delegados que no hablan por miedo a perder un partido. Yo no le tengo miedo a nadie, pero hay clubes que creen que les juega en contra oponerse a lo que él dice.

- ¿Cómo surgió su postulación?

- Sin buscarlo. Un grupo de dirigentes de diferentes clubes se estaba reuniendo para crear una alternativa. No estaba en mis planes, pero me invitaron a participar, y parece que “encajé” en lo que pretendían. El candidato era Oscar Gattario. No le interesó por razones personales, y apareció mi nombre por consenso. Me preguntaron qué veía y coincidimos. Es un gran desafío para mí.

- ¿En qué visión coincidieron?

- La mayor coincidencia es que no nos gusta la forma de manejarse y de expresarse de Claudio (Martínez). El trato no es bueno. Es obvio que además hay otros aspectos. La Liga ha perdido representatividad social y deportivamente. Personalmente me alejé de la vicepresidencia porque considero que los Seleccionados Juveniles deben competir en los Provinciales. No debemos estar pendientes si se juntó o no el dinero para ir. Hay que juntarlo e ir. No vemos gestionar al presidente. Se divide el presupuesto de la Liga entre 20 clubes, y listo. No trabaja para infraestructura de los clubes, ni para crecer en participaciones a nivel provincial o nacional. Yo no voy a inventar la pólvora. Vamos a tener que trabajar los 20 clubes para buscar la mejor forma, conseguir recursos e ir mejorando la calidad de los clubes, porque hay clubes que están muy mal, y así es imposible que la Liga crezca.

- ¿Fue imposible plantearlo con Claudio Martínez?

- Tiene otra forma de ver las cosas, y se fue desgastando en estos 6 años de mandato. No gestionó para los clubes, que son los que componen la Liga. - Martínez fue el vicepresidente de su anterior presidente, Carlos Airaldi. Usted fue vicepresidente de Martínez.

- ¿Por qué no hay acuerdos?

- (Sonríe) Muchos dirán: este muchacho estaba al lado de Martínez y no hizo nada... Fui muy claro al responder cuando me lo preguntaron: hay que despersonalizar las instituciones. El error se produce cuando una persona, en este caso el presidente Claudio Martínez, cree estar sobre la institución. Manda y decide él. No es dueño. Las personas están de paso por las instituciones. Hay un desgaste lógico. Los dirigentes debemos entender que tenemos que dar lo mejor para una institución y salir. Porque la gente se cansa de tu forma de ser y de pensar. Yo nunca ocupé el cargo de presidente en mi club. Veo que hay corta vida para quien cree que puede decidir solo. Soy una persona que escucha, y después podemos coincidir o no, pero no soy personalista.

- ¿Por qué considera que Martínez es personalista?

- Porque se cerró las puertas en todos lados por creer que sólo sirve lo que piensa él. Se desgastó. No puede ir a pedir nada a ningún lado. Yo renuncié porque me falló. Me dijo que buscara los recursos para llevar adelante el proyecto que le presenté de los Seleccionados Juveniles, porque él no podía hacerlo. Cuando lo hice, me dijo en una reunión que no íbamos a participar porque no le había mostrado la plata. Yo fui al frente, me hizo poner la cara y no pedí para Diego Conrero, yo pedí para la Selección Sub-15 de la Liga. A donde yo fui, me hicieron ver que si era para Martínez no apoyaban ni colaboraban, pero si yo estaba al frente, y era para los chicos, me daban. Yo no recibí la plata, menos para dársela a Martínez. Me la daban si los chicos viajaban a un Provincial. Martínez pretendía que yo le diera la plata, que pedí para la Selección, no para Martínez. Eso es un manejo personalista.

- El vicepresidente es en la Liga, el presidente del Departamento infanto - juvenil. ¿No le correspondía a usted definir si viajaban los Seleccionados?

- Sí. Es otra muestra de lo personalista que es Martínez. Yo fui dos veces vicepresidente. Cuando fui vicepresidente primero, me sacó a raíz de una llamada telefónica que me hizo. Dijo que no podía seguir en ese cargo porque vivía en Silvio Pellico. Lo puso a Lucas Martinetti, que hizo las cosas bien, pero también se fue enojado con Martínez. En ese momento yo era vicepresidente segundo, y me correspondía recuperar el cargo en el Departamento Infanto - Juvenil, pero no me lo propuso. Yo le había pedido gestionar para jugar el Provincial, si la Liga me aprobaba el proyecto que yo impulsaba con Martín Conti como DT. Fui de frente, me dijo que sí, pero cuando llegó el momento, en plena reunión del Consejo Directivo dijo que no. Ese día exploté. Renuncié. Me sentí maltratado, y todo tiene un límite.

- ¿Hubo otro cruce entre ustedes en la última reunión?

- Sí. Se enteró que yo era el candidato y me dijo que había sido un mal vicepresidente, un incompetente. Pero un par de días antes me había propuesto que volviera a la vicepresidencia. Él faltó a su palabra porque yo había conseguido los recursos que él no consiguió. Se ve que le molestó delegar, o que otros puedan conseguir cosas para su Liga. Por algo tanto yo como Martinetti nos tuvimos que ir. No soporta que haya un número 2, ni 3, ni 4. Todo debe pasar por él.

- ¿Podían participar en el torneo Provincial de Selecciones?

- No estábamos invitados porque Martínez se fue de la Federación. Después que él decidió no ir al Provincial Sub-15, nos enteramos que también había un Provincial de Selecciones Sub-13. Y se le ocurrió decir: ‘Menos mal que no fuimos, porque había que generar el doble de plata’. No puede pasar que la Liga de Villa María no juegue un Provincial de selecciones, ni de clubes. No podemos generar ni una reunión en Villa María, en la Provincia o a nivel Nacional. Están todas sus relaciones cortadas y las puertas cerradas. No va más.

- ¿Qué pasó con la asamblea?

- La convocó sin que nadie supiera para el 28. El Consejo Directivo se enteró en la siguiente reunión, pero además, suspendió la asamblea porque dijo que no le aprobaron en IPJ la asamblea extraordinaria, en la que se votó la reforma de estatutos. Hizo mal las cosas. Reformó los estatutos para poder volver a presentarse como presidente, pero le erró en los procedimientos y no le aceptaron las reformas en IPJ. Entonces habló de una “mano negra” y la suspendió. Quiso sacar ventajas, y le salió mal.