El informe, que fue publicado en las redes sociales, revela que la gran mayoría de las provincias está sufriendo un cuadro de déficit fiscal que pone en peligro su operatividad. Sólo siete distritos -Córdoba, Formosa, Jujuy, Neuquén, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán- tienen sus cuentas en verde; todo el resto está en rojo,
“La Argentina de hoy basa buena parte de su superávit contable quedándose con los recursos que son de las provincias. Aún así, Córdoba se mantiene con superávit real en base a su orden administrativo y a pesar de los militantes locales del desfinanciamiento de provincias y municipios, entreguistas de los recursos de Córdoba a los gobiernos centrales de turno que no les devuelven nada a los cordobeses ni en obras, ni en crecimiento económico. Sólo hay que imaginarlos gobernando servilmente para saber cuán rápido dejaríamos de ser la mejor provincia de la Argentina que tenemos”, escribió Pastore, ministro de Comunicación, en las redes sociales.
Siciliano, ministro de Vinculación y Gestión Institucional, destacó el modelo cordobés y además cuestionó la postura de la oposición. “Mientras muchas provincias viven en déficit, o mientras algunos dirigentes que en Buenos Aires sólo aplauden todito todito y acá critican todazoooo, Córdoba demuestra que se puede hacer distinto. Tener superávit no es ajustar a la gente. Es administrar bien. Es ser responsables. En Córdoba hay equilibrio fiscal y obras. Hay orden y programas sociales como el Paicor, el PPP o +26 o el boleto educativo, entre otros”, señaló Siciliano en las redes. El ministro reforzó así una línea que Llaryora ha recuperado en las últimas semanas: la diferenciación del modelo cordobés con respecto al ajuste libertario.
En contraste con el desfinanciamiento que denuncian las universidades, el gobierno cordobés destacó la inversión en educación: “En Córdoba hay cuentas claras y universidades que crecen en el interior del interior (Ya son 15 las universidades prontas a inaugurarse). No se trata de elegir entre números o personas. Se trata de cuidar ambos”, señaló Siciliano.
Y terminó con una frase destinada al núcleo del modelo mileísta: “Somos un gobierno que tiene claro que las cuentas en orden sólo sirven si también el superávit es social”.