“Apenas el 4% de la población tiene problemas con el juego”
Y de ese total, según indicó el psiquiatra que trabaja en Lotería de Córdoba, “entre el 1,5 y el 1,8 por ciento es jugador patológico”. Sí reconoció que se trata de la patología “que tiene el mayor índice de deserción del tratamiento”
Del total de la población, “apenas el 4 por ciento tiene problemas con el juego, lo que no quiere decir que sea un jugador patológico. Y si ese 4 por ciento se trasforma en el 100 por ciento, del 1,5 a 1,8 es un jugador patológico”. Así lo indicó ayer, en diálogo telefónico con este diario, el director del programa de Juego Responsable de Lotería de Córdoba, Raúl Quiroga.
Señaló que aunque ese número “es muy bajo, la patología es muy significativa porque es un patología que tiene el mayor índice de deserción del tratamiento: de cada 10 personas que se deriva al sistema de salud 9 desertan antes de llegar a la primera entrevista, y el que permanece en el mejor de los casos lo hace en promedio un año, cuando para completar el tratamiento hacen falta 4 años”.
La consulta al también psiquiatra llegó tras la publicación de los montos que se juegan en la sala de tragamonedas local, y que crecen año a año, aunque ese incremento se ralentizó en este período. Tal como se señaló en la nota que se conoció en la edición del lunes de este matutino, entre enero y junio las slots se llevaron 110 millones de pesos de la ciudad. Esto evidencia que el promedio de apuestas a nivel local se ubica en los 18,3 millones de pesos mensuales. Cabe señalar que de ese monto la Provincia coparticipa a Villa María, como al resto de las localidades con sala, el 3 por ciento del bruto apostado.
Si es patológico
Quiroga advirtió que la patología con la vinculación problemática al juego requiere una media de tiempo de 6 a 10 años para su desarrollo, “con lo cual pretender que la patología se genera por exposición al juego es técnicamente falaz, no es enfermo el que quiere sino el que puede”.
Sí reconoció que para quien padece esa patología, en la repetición que ofrecen las máquinas tragamonedas, “hay una tentación mayor para jugar que para jugar a las cartas, por ejemplo, pero también en ese sentido el problema no está ni en el tipo de juego ni en el tipo de persona sino en el vínculo que establece con el juego, no es el juego en sí mismo, ni la persona en sí misma”.
Por otra parte, y en referencia al programa que comanda, señaló que en noviembre cumple 10 años de puesta en marcha, lapso en el que recibió reconocimiento nacional e internacional.
Desde este programa, según describen desde Lotería, “se realiza un abordaje integral de la persona adicta al juego y su familia brindando contención, orientación, información y, si se produce la demanda, la derivación a centros de atención”. Y también se desarrollan “actividades de promoción, prevención e intervenciones comunitarias destinadas a promover el juego responsable”.
Cabe recordar que este proyecto incluye una línea telefónica gratuita, que es el 0800-777-2983, donde la persona que necesita ayuda (o un familiar) será atendido por una operadora que dará distintas opciones, y también existe el proceso de autoexclusión de las salas de juego.
Esta exclusión inicialmente era por dos años y, tal como señaló Quiroga, “después de un proceso de avance y desarrollo en 2012 se amplió a 4 años”.
Además quien lo hace también se compromete a presentar cada seis meses un certificado médico sobre el tratamiento y la evolución, a la par que es posible labrarle un acta de infracción y aumentar la exclusión por otros cuatro años más si se lo detecta ingresando a alguna de las salas.
Quiroga también aclaró que la definición de esta patología como ludopatía se va dejando de lado por la estigmatización que genera, y en su lugar se utiliza “juego patológico o juego problemático”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal.
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Señaló que aunque ese número “es muy bajo, la patología es muy significativa porque es un patología que tiene el mayor índice de deserción del tratamiento: de cada 10 personas que se deriva al sistema de salud 9 desertan antes de llegar a la primera entrevista, y el que permanece en el mejor de los casos lo hace en promedio un año, cuando para completar el tratamiento hacen falta 4 años”.
La consulta al también psiquiatra llegó tras la publicación de los montos que se juegan en la sala de tragamonedas local, y que crecen año a año, aunque ese incremento se ralentizó en este período. Tal como se señaló en la nota que se conoció en la edición del lunes de este matutino, entre enero y junio las slots se llevaron 110 millones de pesos de la ciudad. Esto evidencia que el promedio de apuestas a nivel local se ubica en los 18,3 millones de pesos mensuales. Cabe señalar que de ese monto la Provincia coparticipa a Villa María, como al resto de las localidades con sala, el 3 por ciento del bruto apostado.
Si es patológico
Quiroga advirtió que la patología con la vinculación problemática al juego requiere una media de tiempo de 6 a 10 años para su desarrollo, “con lo cual pretender que la patología se genera por exposición al juego es técnicamente falaz, no es enfermo el que quiere sino el que puede”.
Sí reconoció que para quien padece esa patología, en la repetición que ofrecen las máquinas tragamonedas, “hay una tentación mayor para jugar que para jugar a las cartas, por ejemplo, pero también en ese sentido el problema no está ni en el tipo de juego ni en el tipo de persona sino en el vínculo que establece con el juego, no es el juego en sí mismo, ni la persona en sí misma”.
Por otra parte, y en referencia al programa que comanda, señaló que en noviembre cumple 10 años de puesta en marcha, lapso en el que recibió reconocimiento nacional e internacional.
Desde este programa, según describen desde Lotería, “se realiza un abordaje integral de la persona adicta al juego y su familia brindando contención, orientación, información y, si se produce la demanda, la derivación a centros de atención”. Y también se desarrollan “actividades de promoción, prevención e intervenciones comunitarias destinadas a promover el juego responsable”.
Cabe recordar que este proyecto incluye una línea telefónica gratuita, que es el 0800-777-2983, donde la persona que necesita ayuda (o un familiar) será atendido por una operadora que dará distintas opciones, y también existe el proceso de autoexclusión de las salas de juego.
Esta exclusión inicialmente era por dos años y, tal como señaló Quiroga, “después de un proceso de avance y desarrollo en 2012 se amplió a 4 años”.
Además quien lo hace también se compromete a presentar cada seis meses un certificado médico sobre el tratamiento y la evolución, a la par que es posible labrarle un acta de infracción y aumentar la exclusión por otros cuatro años más si se lo detecta ingresando a alguna de las salas.
Quiroga también aclaró que la definición de esta patología como ludopatía se va dejando de lado por la estigmatización que genera, y en su lugar se utiliza “juego patológico o juego problemático”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal.