«Hoy es un día para celebrar una conquista histórica de millones de trabajadores y trabajadoras», expresó Lula en sus redes sociales. El mandatario sostuvo que la modificación permitirá disponer de más tiempo para descansar, compartir con la familia, acompañar a los hijos y cuidar la salud.
El presidente también definió la aprobación como una victoria de los trabajadores, mientras que representantes del sector industrial cuestionaron la medida por su posible impacto económico.
Cómo será la reducción de la jornada laboral
La propuesta establece una implementación progresiva para pasar del máximo actual de 44 horas semanales a 40, con un esquema de cinco días de trabajo y dos de descanso remunerado.
De acuerdo con el texto aprobado, 60 días después de la promulgación de la enmienda, las empresas deberán adoptar la escala 5×2 y reducir el límite semanal a 42 horas. Doce meses después, la jornada máxima bajará a 40 horas.
La reforma alcanza a los trabajadores registrados bajo la Consolidación de las Leyes del Trabajo (CLT) y mantiene la posibilidad de establecer acuerdos y convenios colectivos para regular condiciones específicas en distintas actividades, entre ellas la gastronomía, la salud y las fuerzas de seguridad.
También contempla un régimen diferenciado para trabajadores con título de educación superior que perciban salarios iguales o superiores a 21.188,87 reales, equivalentes a unos 3.900 dólares. En esos casos, la jornada podrá definirse mediante negociación directa con el empleador, siempre que se mantenga el esquema de cinco días laborales por dos de descanso.
Rechazo del sector industrial
La Federación de Industrias del Estado de San Pablo manifestó su rechazo a la iniciativa y advirtió que la reducción de la jornada podría incrementar los costos de contratación para las empresas.
La votación se produjo en la antesala del balotaje presidencial del 25 de octubre, en el que Lula se enfrentará al senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal. Durante la campaña, Bolsonaro había cuestionado la reducción de la jornada, aunque finalmente votó a favor de la propuesta en el Senado.
La reforma busca modificar la organización del tiempo de trabajo en Brasil, aunque su aplicación dependerá de la promulgación de la enmienda y del cumplimiento de los plazos previstos para su implementación.