La iniciativa contempla eliminar la modalidad de seis días de trabajo y uno de descanso para establecer una semana laboral de cinco jornadas y dos días libres. El titular del Senado, Davi Alcolumbre, anticipó que la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) deberá ser tratada antes de la segunda vuelta electoral del 25 de octubre.
Lula cuestionó públicamente la posición de su adversario, quien se manifestó en contra de la modificación. “Quiero ver cómo va a votar Flávio Bolsonaro. Lo desafío a votar a favor. Y lo reto a pedirle al PL que vote a favor”, sostuvo.
El candidato del Partido Liberal plantea una alternativa basada en la libertad de elección del trabajador. Según explicó, cada persona debería poder definir su carga horaria de acuerdo con sus necesidades y posibilidades, con la opción de trabajar más o dedicar mayor tiempo a otras actividades.
Lula rechazó ese planteo y consideró que una negociación individual no garantizaría mejores condiciones para los empleados. En ese sentido, insistió en que la propuesta debe establecer cinco días laborales y dos de descanso.
Seguridad pública
Durante la misma actividad, el mandatario defendió además una reforma constitucional destinada a ampliar la coordinación entre el Gobierno federal, los estados y los municipios frente al crimen organizado.
Lula sostuvo que los estados no pueden asumir por sí solos todas las responsabilidades previstas en la Constitución de 1988 y planteó reforzar la participación de la Policía Federal, la Policía Caminera Federal y la Policía Penitenciaria.
También propuso convertir 138 unidades penitenciarias en establecimientos de máxima seguridad y crear un Ministerio de Seguridad Pública una vez aprobada la reforma constitucional.
Para resumir su postura en materia de seguridad, anticipó que su campaña utilizará el lema: “Para el pueblo trabajador: protección; para el bandido: prisión”.
Segunda vuelta
Lula y Flávio Bolsonaro disputarán la segunda vuelta presidencial después de una primera elección en la que el candidato del PL obtuvo el 47,03% de los votos válidos, frente al 45,16% alcanzado por el actual mandatario.