Esta vez, a diferencia de la anterior, Mauricio Macri respondió preguntas. Se sentó, flanquedo por los ministros Dante Sica y Patricia Bullrich, en una sala de la Sociedad Rural y atendió al periodismo. Fue una pregunta por medio y, por supuesto, la mayoría se centró en la crisis económica.
El Presidente insistió con una respuesta que apenas tuvo variantes de términos pero no de conceptos: el momento es duro pero el país está en el rumbo correcto y, en algún momento, va a salir. Aseguró que la inflación va a ir cediendo, que el mundo cree en el país y que se está, después de la turbulencia, en un período de mayor estabilidad, en que los vaivenes externos afectan con menor intensidad.
- Le pido que conteste más concretamente para la gente que está mirando, que tiene muchas necesidades, que no puede pagar la boleta de la luz y el gas, a la que no le alcanza la plata cuando va al supermercado, ¿qué le dice, qué esperanza la da?, le preguntó Pía Florio, de Somos Río Cuarto.
- Que estén tranquilos. Sé que han sido tiempo difíciles, que todavía estamos pasando por un momento difícil pero lo que hemos hecho va a estabilizar a la Argentina, que va a generar un horizonte de inversión, de desarrollo, que va a generar oportunidades de progreso para todos. Este es el único camino, teníamos muchísimos desequilibrios estructurales y ante el primer cambio de escenario en el mundo nos afectaron muchísimo más que a otros países que no dependían tanto del apoyo externo. El camino es este: apostando a lo que sabemos hacer.
En su discurso en el marco del Argentina Exporta, que se hizo en el predio de la Rural, Macri había reiterado, como viene haciendo en los últimos días que el país tiene una presión fiscal exagerada, que asfixia el desarrollo y desalienta las inversiones. Ayer repitió el mismo concepto.
Puntal le preguntó al jefe de Estado por qué existe una contraposición entre las definiciones discursivas y los hechos, por qué cuestiona la presión tributaria y, a la vez, el presupuesto de 2019 contempla un incremento importante en impuestos, ya sean Bienes Personales o las retenciones.
“Entre todos tenemos que lograrlo. Lamentablemente, una parte de lograr el déficit cero el año que viene tiene que ver con un aumento en los impuestos; otra parte pasa por la reducción del gasto. Acá tenemos que sentarnos todos y cuestionarnos permanentemente los renglones de gastos de la administración en cada uno de los niveles del Estado para ver si es necesario o no. Porque este nivel de impuestos es perjudicial para el desarrollo del país. El que tiene que invertir compara y ve que en otros países tienen impuestos mucho menores y, por lo tanto, invierte ahí porque en Argentina es imposible. Es un desafío que tenemos: todos tenemos que entender que acá hubo algo que se salió del andarivel de la normalidad. El sector privado ahora ha hecho un enorme aporte con este impuesto a la exportación, que es totalmente distorsivo, que no genera futuro. Necesitamos estructuralmente estar equilibrados. Todos los países que se han desarrollado en la región y el mundo tienen equilibrio en sus cuentas. Durante 70 años nos creímos que éramos especiales y que podíamos acumular déficit fiscal y gastar más de lo que tenemos. Eso nos trajo pobreza y exclusión, un tercio de argentinos en la pobreza. Eso, por un Estado que ha gastado descontroladamente y por eso ha impedido que se desarrolle el sector privado como tiene que desarrollarse”, respondió Macri.
Equilibrio
El jefe de Estado ratificó que la meta del año próximo es lograr el déficit cero. “Necesitamos gobernantes que se hagan responsables de cumplir esos presupuestos. Durante 70 años incumplimos y sostuvimos el déficit primario y los resultados están a la vista. La Argentina retrocedió, generó pobreza. Ahora hemos entendido cómo lo vamos a resolver y el punto de partida es un presupuesto equilibrado, una Argentina sin corrupción, que se abre al mundo de forma inteligente. De acá al 2030 deberíamos triplicar la exportación y cuadruplicar la cantidad de empresas que exportan”, manifestó.
Macri ratificó que su modelo se basa en la exportación y aseguró que el país va camino a convertirse en un gran exportador para el mundo. “Ahora todos sabemos que estamos en la dirección correcta y ese es el gran cambio. Vivimos durante mucho tiempo pensando que las cosas pueden ser gratis, que podíamos consumir energía en cantidad y que nunca se iba a acabar. Hoy vamos rumbo a tener energía propia, lo que nos va a permitir crecer. Se la vamos a agregar a la materia prima que tenemos y eso significa más empleo local. Eso hoy está funcionando. Argentina va rumbo a ser un gran exportador. Sé que esta coyuntura es dura, lo sé más que nadie y seguiremos trabajando de cerca para ayudar en cada caso todo lo que podamos. Pero estoy convencido cada vez más de que estamos en el camino correcto y el único posible, por eso tenemos que apoyo del mundo que tenemos”, planteó.
Con respecto a la relación con el FMI, Macri precisó que el organismo no es ni bueno ni malo, que en el país se ha demonizado a esa institución pero que la solución de la crisis depende de los argentinos. “En 2017 los mercados le prestaron al mundo emergente 100.000 millones de dólares; nosotros de eso pedimos como 30 mil. En este año, el monto prestado a todo el mundo emergente fue de 7 mil. Obviamente no había lugar para lo que Argentina necesitaba y, por eso, tuvimos que bajar el gasto e ir a pedirle ayuda al FMI”, señaló.
A Macri se le consultó además si está de acuerdo con endurecer las leyes migratorias y declaró que coincide con que el tema debe discutirse. “Tenemos que poner como eje que queremos gente que venga con la vocación de trabajar y tratar de protegernos frente a otros que vienen con tro tipo de intenciones”, declaró.
Comentá esta nota
- Le pido que conteste más concretamente para la gente que está mirando, que tiene muchas necesidades, que no puede pagar la boleta de la luz y el gas, a la que no le alcanza la plata cuando va al supermercado, ¿qué le dice, qué esperanza la da?, le preguntó Pía Florio, de Somos Río Cuarto.
- Que estén tranquilos. Sé que han sido tiempo difíciles, que todavía estamos pasando por un momento difícil pero lo que hemos hecho va a estabilizar a la Argentina, que va a generar un horizonte de inversión, de desarrollo, que va a generar oportunidades de progreso para todos. Este es el único camino, teníamos muchísimos desequilibrios estructurales y ante el primer cambio de escenario en el mundo nos afectaron muchísimo más que a otros países que no dependían tanto del apoyo externo. El camino es este: apostando a lo que sabemos hacer.
En su discurso en el marco del Argentina Exporta, que se hizo en el predio de la Rural, Macri había reiterado, como viene haciendo en los últimos días que el país tiene una presión fiscal exagerada, que asfixia el desarrollo y desalienta las inversiones. Ayer repitió el mismo concepto.
Puntal le preguntó al jefe de Estado por qué existe una contraposición entre las definiciones discursivas y los hechos, por qué cuestiona la presión tributaria y, a la vez, el presupuesto de 2019 contempla un incremento importante en impuestos, ya sean Bienes Personales o las retenciones.
“Entre todos tenemos que lograrlo. Lamentablemente, una parte de lograr el déficit cero el año que viene tiene que ver con un aumento en los impuestos; otra parte pasa por la reducción del gasto. Acá tenemos que sentarnos todos y cuestionarnos permanentemente los renglones de gastos de la administración en cada uno de los niveles del Estado para ver si es necesario o no. Porque este nivel de impuestos es perjudicial para el desarrollo del país. El que tiene que invertir compara y ve que en otros países tienen impuestos mucho menores y, por lo tanto, invierte ahí porque en Argentina es imposible. Es un desafío que tenemos: todos tenemos que entender que acá hubo algo que se salió del andarivel de la normalidad. El sector privado ahora ha hecho un enorme aporte con este impuesto a la exportación, que es totalmente distorsivo, que no genera futuro. Necesitamos estructuralmente estar equilibrados. Todos los países que se han desarrollado en la región y el mundo tienen equilibrio en sus cuentas. Durante 70 años nos creímos que éramos especiales y que podíamos acumular déficit fiscal y gastar más de lo que tenemos. Eso nos trajo pobreza y exclusión, un tercio de argentinos en la pobreza. Eso, por un Estado que ha gastado descontroladamente y por eso ha impedido que se desarrolle el sector privado como tiene que desarrollarse”, respondió Macri.
Equilibrio
El jefe de Estado ratificó que la meta del año próximo es lograr el déficit cero. “Necesitamos gobernantes que se hagan responsables de cumplir esos presupuestos. Durante 70 años incumplimos y sostuvimos el déficit primario y los resultados están a la vista. La Argentina retrocedió, generó pobreza. Ahora hemos entendido cómo lo vamos a resolver y el punto de partida es un presupuesto equilibrado, una Argentina sin corrupción, que se abre al mundo de forma inteligente. De acá al 2030 deberíamos triplicar la exportación y cuadruplicar la cantidad de empresas que exportan”, manifestó.
Macri ratificó que su modelo se basa en la exportación y aseguró que el país va camino a convertirse en un gran exportador para el mundo. “Ahora todos sabemos que estamos en la dirección correcta y ese es el gran cambio. Vivimos durante mucho tiempo pensando que las cosas pueden ser gratis, que podíamos consumir energía en cantidad y que nunca se iba a acabar. Hoy vamos rumbo a tener energía propia, lo que nos va a permitir crecer. Se la vamos a agregar a la materia prima que tenemos y eso significa más empleo local. Eso hoy está funcionando. Argentina va rumbo a ser un gran exportador. Sé que esta coyuntura es dura, lo sé más que nadie y seguiremos trabajando de cerca para ayudar en cada caso todo lo que podamos. Pero estoy convencido cada vez más de que estamos en el camino correcto y el único posible, por eso tenemos que apoyo del mundo que tenemos”, planteó.
Con respecto a la relación con el FMI, Macri precisó que el organismo no es ni bueno ni malo, que en el país se ha demonizado a esa institución pero que la solución de la crisis depende de los argentinos. “En 2017 los mercados le prestaron al mundo emergente 100.000 millones de dólares; nosotros de eso pedimos como 30 mil. En este año, el monto prestado a todo el mundo emergente fue de 7 mil. Obviamente no había lugar para lo que Argentina necesitaba y, por eso, tuvimos que bajar el gasto e ir a pedirle ayuda al FMI”, señaló.
A Macri se le consultó además si está de acuerdo con endurecer las leyes migratorias y declaró que coincide con que el tema debe discutirse. “Tenemos que poner como eje que queremos gente que venga con la vocación de trabajar y tratar de protegernos frente a otros que vienen con tro tipo de intenciones”, declaró.

