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La captura de Maduro repercutió en Villa María y la región, donde residen más 100 venezolanos

Ciudadanos de Venezuela radicados en esta ciudad hicieron saber que sus sensaciones son encontradas. Si bien celebraron la detención del líder, reconocieron que siguen preocupados por el clima hostil del país

Un puñado de venezolanos se congregó este sábado en la Plaza de las Américas, punto de encuentro para manifestarse tras los hechos que sacudieron el mundo y que están vinculados a la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, detenciones que se adjudicó el gobierno de Estados Unidos y, personalmente, el propio Donald Trump.

En Villa María, y en otras partes del país, hubo venezolanos que festejaron la caída del mandatario.

Cerca de 20 personas, con banderas y camisetas de la “vinotinto”, se dieron cita ayer al caer la tarde en la costanera.

Si bien sus rostros estaban llenos de emoción y alegría, el proceso también iba por dentro, e incluía sentimientos de angustia y preocupación por el clima hostil que vive el país por estas horas.

En declaraciones a Puntal Villa María, Raúl Agreda, ciudadano de Venezuela, reconoció que sus sensaciones este sábado eran “encontradas”.

“El corazón está un poquito arrugado, porque sé que esta no es la libertad plena. Si bien habrá un proceso de transición entre el actual gobierno y el próximo, todo sigue recayendo en manos de la misma gente”, manifestó.

Raúl, asentado en Villa María con su esposa y uno de sus hijos, contó que llegó a este país cuando se destapaba la pandemia, en 2020.

“Soy militante de un partido político y en algún punto sentí el acoso de las fuerzas del estado. Tuvimos que tomar una decisión con mi esposa para darle un futuro al bebé que estaba en su vientre”, exteriorizó.

Astrid, otra de sus compatriotas, dijo ante este medio sentirse “esperanzada” por el futuro de Venezuela. “Para nosotros significa el fin de la dictadura, nos devuelve la esperanza de tener un país normal”, agregó.

Sobre cómo llegó a esta ciudad, dijo: “Conocí a mi esposo en Venezuela, aunque él es de Villa María. Quedé embarazada en 2018. En ese momento en mi país la salud estaba por el piso. Ni con dinero me podía hacer un examen médico. Mi papá emigra a Colombia y luego emigro yo a Argentina”.

La mujer se mostró triste por la situación que está viviendo una persona de su entorno cercano. “Hay alguien a quien quiero muchísimo que tiene 69 años y es un preso político. Está en Venezuela hace cuatro años imputado de traición a la patria. Hoy (por ayer) su familia no ha podido hablar con él, no saben dónde está, le quitaron el teléfono y sus medicamentos. Hay muchos presos políticos que están en muy mal estado”, ventiló.

Irma Rodríguez, otra de las entrevistadas, aseguró que tuvo que salir del país obligadamente para no caer en prisión. Emocionada, afirmó:“Esto es histórico. Dios está con nosotros. Se está haciendo Justicia. Fueron muchos años con esta dictadura”.

Al lado suyo, su hija, Dayanna Flores, aseguró que lleva 8 años viviendo en Villa María, ciudad en la que abrió un local de comida venezolana.

Aunque hizo saber su alegría, también reconoció que se encuentra acongojada. “Hoy no dormimos porque seguimos preocupados por nuestra familia y amigos que siguen allá”, cerró.