Con una superficie implantada de 10,5 millones de toneladas y un envión otorgado por las oportunas y abundantes lluvias de febrero y comienzos de marzo, la Secretaría de Agricultura de la Nación dio a conocer ayer su estimación de cosecha de los distintos cultivos de verano y allí se destacó el maíz con un volumen de 64 millones de toneladas, que alcanzaría un nuevo máximo de la última década para el país “gracias a las condiciones favorables y el buen manejo de los productores”, destacó la cartera que conduce Sergio Iraeta.
En el cálculo del cereal, que la Secretaría advierte que puede recibir ajustes en lo que resta del ciclo, remarca que a la fecha se registra un porcentaje de cosecha a nivel nacional del 14% del área implantada total, lo que representa un 6% más adelantada que el año pasado para la misma fecha, siendo los primeros en levantarse los maíces tempranos. Las provincias más avanzadas son las de Corrientes (99%) y Entre Ríos (90%), con rindes que promedian los 65 y 64 quintales por hectárea, respectivamente. Le siguen las provincias de Santa Fe con un 45% y un rinde promedio de 88 quintales y la de Córdoba con un 11% de avance y rindes que oscilan entre promedios de 96 a 40 quintales, “siendo el valor más alto el obtenido en la zona de Marcos Juárez y el más bajo en la región de Río Cuarto, menos beneficiada por las lluvias de verano necesarias para las etapas reproductivas en que se encuentra el maíz temprano”, explicó la Secretaría de Agricultura.
Graf Maiz
En Buenos Aires comenzaron a levantarse algunos lotes en el centro y norte de la provincia alcanzando un 4% de la superficie total, siendo los primeros rindes obtenidos del orden de los 89 quintales, en promedio. Por su parte, en Chaco, se registra un avance del 9% y un rinde promedio de 30 quintales.
El informe destaca luego que los lotes de maíz tardío, también presentan una situación heterogénea, aunque las lluvias que vienen registrándose de manera generalizada en el presente mes permiten la recuperación del cultivo en muchas zonas, inclusive en el este y sudeste de Buenos Aires que venían de situaciones de sequía. “Ante este panorama se estima una producción final de 64 millones de toneladas, cifra que se irá evaluando y ajustando a medida que avance la cosecha del cereal. Los lotes aún en pie se encuentran un 5% en crecimiento, 17% en floración, 45% en llenado y 33% en madurez. El 10% presenta estado muy bueno, 72% bueno, 14% regular y 4% malo”, detalló el informe.