Tranquera Abierta | maíz

Vientos fuertes y maíces volcados, un obstáculo inesperado para la cosecha

La semana pasada cerró con fuertes ráfagas tras las lluvias caídas a mitad de semana. Se dio justo cuando la planta está más debilitada

Los lotes de maíz caídos tras el paso del fuerte viento ocurrido a fines de la semana pasada. Implicará alguna pérdida de rinde.

 

En la recta final ya de la campaña maicera en el sur provincial apareció un inesperado climático: un fuerte viento de hasta 70 kilómetros por hora que empezó a sentirse el viernes y se extendió todo el sábado y en parte el domingo, aunque ya con menos fuerza. El resultado fue que muchos lotes no resistieron y terminaron volcados, algo que ahora pone un mayor grado de incertidumbre en los rindes que se alcanzarán.

Un daño típico de esta época del año cuando aparecen vientos intensos en una etapa de maduración total de la planta.

Sobre la problemática, el agrónomo Francisco Demarchi recordó que “los maíces que están en pie fueron sembrados entre el 20 de noviembre y fines de diciembre por lo cual la planta ya cumplió su ciclo y comienza un período de deterioro, cuando la caña se seca. A eso hay que sumar el peso de la espiga y granos con una humedad de alrededor del 20%, por eso todavía no se cosechan, porque a lo sumo tienen que tener 14,5% de humedad. Es un efecto netamente climático. Y con respecto a la lluvia previa, puede favorecer, pero en este caso no hablamos de vuelco de raíz, que es cuando la raíz se desprende. Lo que ocurrió en estos casos es el quebrado de la caña; no se desenterró la raíz”, indicó el directivo ruralista.

La titular del Inta Río Cuarto, Alejandra Canale, coincidió y remarcó que “hubo varios lotes que presentaron vuelco. En esta campaña, en la que acompañaron las precipitaciones, para terminar de llenar grano la planta traslocó todos los nutrientes de la caña. Y eso genera que quede muy débil y los primeros vientos fuertes que ocurrieron la semana pasada provocaron la caída”.

Con respecto al impacto en el rinde, la especialista destacó que “no necesariamente implica la pérdida de rendimiento porque depende cómo caiga la planta, la plataforma maicera la puede levantar. Igual, obviamente no es lo mismo que tenerla en pie, donde no hay riesgo de hongos, por ejemplo. Habrá una cierta pérdida pero no será tanto”. Demarchi coincidió y sumó: “En principio lo levanta el cabezal maicero, dependiendo del lote, del tiempo que esté tirado y de la máquina. Algo se perderá”.