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Emotivo adiós para un héroe local que estuvo en Malvinas

Familiares, otros excombatientes y autoridades le dieron este martes una despedida con honores a Pedro Román Pérez, fallecido a sus 65 años. Sus colegas pusieron en alto su nombre. “Una excelente persona”, coincidieron

En una jornada ventosa, fría y gris, pero por sobre todo triste, familiares, excombatientes y funcionarios despidieron este martes a uno de los héroes que se ganó esta ciudad, Pedro Román Pérez (65), fallecido después de librar otra dura batalla, pero esta vez no en las Islas Malvinas, sino en su cuerpo, contra un cáncer que lo fue apagando poco a poco.

Pérez fue uno de los tantos argentinos que le puso el cuerpo a la inexplicable y dolorosa guerra librada en esas dos queridas Islas Malvinas.

Pérez fue a la guerra a defender la Patria y la soberanía. Integró el Cuadro de Marina en el buque ARA Granville. Sobrevivió y volvió para contarlo. Después de mucho tiempo, llegó de Córdoba y se radicó en Villa María. Formó familia y tuvo tres hijos. Se subió a un taxi para trabajar y se ganó el cariño de sus pares. Siempre se mostró interesado con la idea de “malvinizar”, y así pasó a formar parte del Centro de Veteranos de Guerra de Villa María.

El adiós fue emotivo y digno de la persona homenajeada. Los restos de Pérez fueron velados y despedidos primero en el monumento a Malvinas, luego en el Consejo Deliberante, minutos más tarde en el Municipio, y por último, en el cementerio Parque La Naturaleza.

Pérez dejó una huella en Malvinas, pero también una profunda marca en todo aquel que lo conoció, en su familia, en sus compañeros del rubro transporte y en los veteranos locales que, en diálogo con este medio, pusieron bien en alto el nombre de Pedro.

Las palabras de sus pares

Sergio Calderón fue uno de los que se expresó tras la partida de Pérez.

“Es un día gris. Pedro era una excelente persona con sus compañeros, un tipo muy social. Quiero saludar y enviarle toda la fuerza a su familia, a su mujer y a sus hijos”, afirmó.

“El tiempo, inexorable, va pasando, pero Malvinas sigue estando presente. De a poco los veteranos de guerra vamos dejando una huella”, destacó.

En la misma línea habló Rubén Otín, presidente del Centro de Veteranos local. “Pedro llegó a Villa María hace varios años. Fue una buena persona, siempre estuvo a disposición de las actividades que surgían del Centro de Veteranos. Él estuvo en el último almuerzo del 2 de abril compartiendo con nosotros.Es muy dolorosa su partida”, manifestó.

Eric Langer, otro héroe que tiene el suelo local, aseguró que no fue mucho el tiempo compartido conPedro, a quien conoció recién en estos últimos años. Aún así, dijo que en ese breve tiempo pudo notar que “era una persona muy buena, respetuosa y agradable para conversar”.

“Era muy querido por todos. La verdad que me llena de tristeza su partida, una gran persona”, completó Langer.

Palabras muy coincidentes dio Elio Grandis, también veterano de guerra. “Era una persona muy colaborativa. Era de Córdoba y decidió vivir en Villa María. Se integró rápidamente y fue bienvenido acá en el Centro”, expuso.

“Comparto con algo que él dijo en el libro de Toscano, cuando expresa que, después de Malvinas, por un lado lo invadió la alegría de haber terminado y estar en su casa sano y salvo, pero por otro lado, fue atravesado por una enorme tristeza, por haber perdido la guerra. Él se refirió a la tristeza de los que fallecieron en el Crucero ARA General Belgrano y fueron de su promoción. Eso es un poco de lo que yo viví, de conocer la paz después de que terminó todo”, exteriorizó.

“Después de tanto bombardeo sobre nosotros, de pronto nos invadió el silencio y la tristeza de no haber conseguido la soberanía de las Malvinas”, relató.

Por otra parte, Grandis precisó que el deseo general de los veteranos apunta a que las generaciones venideras “no queden huérfanas de este conocimiento sobre Malvinas, que sepan que hubo una guerra, queremos transmitir que quedó en nosotros el sentimiento de seguir peleando para que las islas queden dentro de nuestra soberanía”.

Julio Tabares mencionó que a Pedro lo conoció en Villa María y no en Malvinas. “Compartíamos la Armada Argentina, yo estaba en el buque desembarco de tanques, en Cabo San Antonio, y él, en Granville”, contó.

“Un tipo humilde, buen compañero, era Suboficial de la Armada. Cuando viene a Villa María se sube a un taxi. Me acuerdo que él le ponía una calcomanía de Malvinas a los taxis. Su hijo trabaja con nosotros en el Centro Médico Roentgen”, lo recordó Tabares.