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"Haber estado en Malvinas me dio las fuerzas para ser Tahiana ante la sociedad"

Reng combatió en las Islas con sólo 18 años y estuvo allí durante todo el conflicto bélico. Hace 5 años definió su actual identidad de género

Tahiana Reng nació en Corral de Bustos y desde hace tiempo vive en Chañar Ladeado. Al momento de la guerra de Malvinas tenía 18 años recién cumplidos, estaba haciendo el servicio militar desde hacía un par de meses y al poco tiempo la enviaron a las islas. Estaba en Sarmiento, Chubut, participando del área de Comunicaciones del regimiento 25 de Infantería y recuerda que algunos de sus compañeros ya se estaban alistando a una serie de entrenamientos que harían en abril, sin saber con certeza dónde eran.

Hace 5 años, más de tres décadas después de su participación en el conflicto y luego de una serie de estudios médicos que la marcaron, definió su actual identidad de género. En esta construcción lamentablemente no contó con el acompañamiento de su familia y de muchos amigos, pero asegura que hay varios combatientes de Malvinas (aclara que no son “excombatientes”, en tanto que dan una batalla que perdura día a día) que la apoyaron desde un primer momento.

Estuvo en el primer grupo que viajó a las Islas y se mantuvo allí hasta el final del enfrentamiento. “Fuimos engañados a la guerra, nos enteramos en el vuelo de que no era un entrenamiento; el 2 de abril a la mañana llegamos y nos quedamos allí 76 días, durante todo el conflicto, recién llegamos a continente el 21 de junio”, recordó Reng y destacó: “Mucho tiempo después me enteré, por lo que nos contaron en los encuentros, el motivo por el que todo estaba racionado, la comida y los equipos, porque fuimos pensando estar sólo unos días y volvernos, cuando se supo que venían los ingleses tuvimos que quedarnos mucho más”.

En la jornada de ayer, a 39 años de la guerra, se desarrollaron varios encuentros de combatientes en todo el país y Tahiana participó de una reunión con sus compañeros. Comentó que, si bien hay vínculo con algunos de ellos, ha sufrido un fuerte rechazo de gran parte de los 80 soldados con los que compartió en el grupo de Malvinas por un problema relacionado con una perspectiva de género. De la sociedad, en tanto, también lamenta haber sido excluida en varias oportunidades: “Recién ahora, casi 40 años después, empiezan a brindarnos cosas que deberían habernos dado cuando volvimos a continente”, dijo y recordó la “carpa verde” frente al Congreso de la Nación en señal de protesta contra la falta de respuestas. “Tuvimos casi 10 años de desidia y abandono del Estado”, completó.

“No teníamos contención psicológica y a nuestras familias no les decían cómo acompañarnos, esto llevó a que tuviéramos más muertos en la posguerra que en combate”, precisó Tahiana sobre la situación que debieron enfrentar los jóvenes que lucharon en Malvinas. Lamentó que solamente para fechas como el 2 de abril los acompañen y que durante el resto del año no haya respuestas a sus pedidos.

- ¿Cómo se dio tu construcción de género tras Malvinas?

- Soy intersexual, tengo el síndrome de Klinefelter/XXY. Hace 5 años que soy Tahiana. Tuvo influencia el haber estado en Malvinas porque me dio la fuerza y el coraje para enfrentar todo lo que viví en 2016, animarme a ser Tahiana frente a la sociedad. Todo vino mal barajado desde que tenía 20 años y no sabía que tenía un cromosoma más, recién a fines de 2015 visité a una endocrinóloga y me mandó a hacer un estudio cromosómico de cariotipo. Allí surgió que tengo 47 cromosomas y me dejó en claro muchas cosas, porque hasta el momento me metía testosterona para ser el varón que no era, que sólo me masculinizó un poco y tener espermatozoides como para poder procrear, pero no arreglaba mi problema. Estuve muchos años lidiando con esto.

“Hay muchos combatientes dentro de mi compañía que son transfóbicos, me respetan como veterana pero no como mujer, por lo que chocamos mucho y me terminé alejando de esos grupos. Me llevo bien con algunos pocos hermanos de la compañía, que me respetan en todo sentido”, resaltó Reng, quien subrayó que de este modo es parte de dos grupos que han sido muy postergados por el Estado.

Sobre su familia, en tanto, manifestó que estuvo en pareja y tiene dos hijos, pero que al momento de la definición de su identidad no contó con el acompañamiento que necesitó. “Estaba casada y tengo mellizos; son mis hijos, pero para ellos no soy su padre”, puntualizó y señaló: “Quienes eran mis hermanos me dieron vuelta la cara ante todo esto”. Aclara, a su vez, que creyó que el presentarse como Tahiana la llevaría a la oposición de todos sus conocidos, pero en general no sufre rechazo o discriminación.

“Tengo compañeros que hicieron el servicio en otras ciudades o estuvieron en Malvinas en otras locaciones y con los que mantengo muy buena relación”, mencionó Tahiana y sostuvo: “Lo que pasa es que yo cambié de apariencia nomás, porque mi ética o moral se mantuvo siempre igual, o cambió pero para bien, se fortaleció; siempre fui una persona respetuosa y, afortunadamente, recibo el mismo respeto; quizás a mis espaldas hablan mal, pero frente mío no tengo maltrato, incluso de quienes no saben que soy veterana de Malvinas”.

En este sentido, consideró que en esto influyeron su personalidad y su experiencia: “Hay que respetarse uno, aprender a respetar a los demás y recién entonces esperar ser respetada”, enfatizó Reng.

Finalmente, se manifestó a favor de la malvinización de la sociedad, en cuanto al respeto de quienes estuvieron en el conflicto. “Pero es una lucha constante la que estamos dando, hay que tener en cuenta que se debe pensar un poco más en quiénes somos, mirarnos al espejo y respetarnos”, completó.

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