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"Villa María es una ciudad malvinera"

Fueron las palabras que utilizó el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur en la Cancillería argentina, Guillermo Carmona, en su paso por la región. En el marco de los 40 años de la guerra, el funcionario brindó una conferencia en el campus de la UNVM

En el marco de los 40 años del inicio de la guerra de Malvinas, la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) organizó ayer una charla abierta con un invitado especial: el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería Argentina, Guillermo Carmona, quien antes de dar su conferencia recibió a diferentes medios de prensa en la Usina Cultural.

Al llegar a Villa María, el funcionario nacional se mostró sorprendido por el apego que la ciudad tiene con Malvinas. “En un bulevar me encontré con un mapa (la referencia es para el monumento a los Héroes de Malvinas, construcción emplazada en la intersección de los bulevares España y Vélez Sarsfield), también me encontré con referencias en plazas y calles, esta es una ciudad malvinera”, soltó.

“Malvinas es una causa nacional que convoca al conjunto del pueblo”

Sobre el motivo de su visita, Carmona reflejó: “Se pueden preguntar por qué un funcionario de la cancillería está en Villa María en este momento. Es lógica la pregunta. Si bien la Cancillería tiene una función que es la representación en el exterior, cuando se habla de soberanía, los temas no pueden abordarse si no es desde una perspectiva que articule fuertemente la política exterior con la política interna. Malvinas es una causa nacional que convoca al conjunto del pueblo argentino y que nos moviliza como tal”.

Y agregó: “Malvinas tiene que ver con nuestra identidad, nuestro modo de ser argentinos y argentinas, por lo tanto, para la Cancillería es muy importante sostener esta causa con una tarea de visibilización, que remarque en la cuestión Malvinas como una política de Estado, que convoque a todas las fuerzas políticas y a todos los espacios institucionales, una política que sea transversal a ideologías y religiones, a distintas realidades territoriales. Es muy importante que esté presente en cada rincón del país”.

En efecto, manifestó que “hace falta que la educación se involucre en el tema Malvinas, especialmente las universidades, como lo hace la Universidad de Villa María”.

En esa línea, sostuvo que la tarea de los establecimientos educativos “es fundamental en función de consolidar una mirada informada y crítica de este largo proceso que hemos vivido a partir de la presencia argentina en las Islas, desde el nacimiento mismo de nuestra patria y desde el momento en que los británicos usurparon en 1833 esa parte del territorio nacional”.

-¿Cómo están las relaciones con Reino Unido?

-El Reino Unido se resiste a hablar sobre la soberanía de Malvinas. Ahora estamos conmemorando los 40 años del conflicto en el Atlántico Sur, pero también estamos conmemorando los 41 años de la decisión del Reino Unido de congelar las negociaciones en torno a la soberanía. Es muy importante que sepamos que entre 1965 y 1981 hubo grandes avances. Esos esfuerzos quedaron frustrados cuando el Reino Unido decide congelar el diálogo. Lo que hacemos desde ese entonces es insistir para que esas negociaciones sean retomadas. En función de ese objetivo, hay elementos que implican grandes avances; el primero es que la mayoría de los países del mundo acompañan a la Argentina en su reivindicación de soberanía, o bien, en el reclamo de que Reino Unido cumpla con lo que establece Naciones Unidas. Los países de América Latina, sin excepciones, apoyan y reconocen la soberanía argentina. Lo mismo sucede con los países de la OEA y los 132 Estados que constituyen el G77, también la Unión Africana y los países del Sudeste Asiático. Aún así, Reino Unido sigue sin cumplir. Esto sin duda tiene un costo en la reputación internacional. Habrá que ver hasta cuándo el Reino Unido está dispuesto a asumir ese costo, que en cierta medida le implica aislarse. Es importante que persistamos en la reivindicación de la soberanía.

Carmona se mostró asombrado por la doble moral del país británico. “El Reino Unido reclama que se respete la integridad territorial de Ucrania. Argentina también, pero además suma un reclamo: que Reino Unido empiece a respetar la integridad territorial que vulnera desde hace 189 años. Esta doble moral de Reino Unido queda muy en evidencia”, cerró.