Márquez: “Despenalizar el aborto es terminar con la hipocresía”

Después de años de reclamos y dos meses de exposiciones, hoy en la Cámara de Diputados se tratará el proyecto. Por ello, PUNTAL VILLA MARÍA dialogó con el fiscal para conocer su postura al respecto

Durante la jornada de ayer, minutos antes de las 17.30, la Cámara de Diputados llevó a cabo el plenario de las comisiones donde se firmó el dictamen de mayoría del proyecto para la despenalización del aborto (64 a favor y 57 en contra). 

De esta manera, hoy, a partir de las 11 en la Cámara Baja —en una sesión especial que podría extenderse por 20 horas— comenzará a tratarse el mismo.

Es por ello que PUNTAL VILLA MARÍA dialogó con el Fiscal Francisco Márquez para conocer su postura.

- ¿Cuál es su posición respecto al proyecto de despenalización del aborto?

Lo que haría una ley no es legalizar el aborto, sino despenalizarlo. Esto, sin embargo, no significa que estemos de acuerdo con el aborto. Como ser humano estoy en contra, pero también estoy en contra de la hipocresía de que haya gente que, porque tiene dinero, puede ir a una buena clínica a hacerse un aborto mientras la gente marginal debe recurrir a métodos arcaicos que ponen en riesgo su vida. 

Y no sólo eso sino que también, muchos de ellos entran con demasiada frecuencia a los hospitales públicos, incluido el Pasteur, con un aborto en curso que es imposible de detectar si ha sido autoprovocado o es una pérdida. 

De cualquier forma, si alguien quiere ir a los laboratorios de anatomía patológica de los hospitales de la Argentina, va a encontrar frascos con muestrarios de fetos que son el producto de estos abortos de la gente marginal. 

Hay médicos inescrupulosos que hacen abortos y que los pagan las obras sociales haciéndolos pasar como legrados terapéuticos. ¿Y quién demuestra que no era una prescripción adecuada? Nadie. Entonces, por un lado tenemos el derecho a la vida que, a través del artículo 4 del Pacto de San José de Costa Rica, está garantizado y, por otro, está la praxis, lo que sucede a diario.

En fin, despenalizarlo es terminar con la hipocresía. No hubo más divorcios porque se sancionara una ley. Tampoco se evitan los abortos porque haya una ley.

- De acuerdo a la legislación, ¿Cuáles son los casos en los que el aborto no es punible?

El artículo 86 del Código Penal establece estas circunstancias: está el aborto eugenésico que se advierte en casos en los que el médico se plantea si salva a la mamá o al bebé y, sobre la base de eso, se formula también que hay una sola mamá y que puede haber varios hijos. Entonces no es delito. 

Después están las objeciones de conciencia; es decir, las decisiones que deben tomar los médicos. Por otra parte tampoco es punible en caso de violación de una mujer idiota o demente. Desde 1921 y hasta la fecha hemos discutido si se hablaba de la violación de la idiota o de cualquier violación. 

La Suprema Corte de Justicia, hace aproximadamente dos o tres años, estableció que era cualquier violación y dispuso un protocolo que debía cumplirse para que en cualquier hospital público fuera posible que, en estos casos, pudiere ser obligatorio y se les exigiese a los médicos. 

-¿Desde qué momento considera que hay “vida”?, teniendo en cuenta que, por ejemplo, algunos profesionales como los biólogos señalan que un embrión no es lo mismo que un ser humano.

La donación de órganos, por ejemplo, está aceptada e incorporada en el imaginario como algo positivo. Sin embargo, al donante deben funcionarle los sistemas. Entonces, ¿Cuándo es útil un órgano? Cuando está en una unidad de Terapia Intensiva y se lo mantiene vivo. Y se considera que la persona ha fallecido cuando no tiene actividad nerviosa; es decir, cuando no hay actividad eléctrica en su mente.

Vinculando este ejemplo, analógicamente, podemos decir que mientras el feto no tenga actividad nerviosa, no hay vida. Entonces, dentro de las primeras doce semanas no habría vida. Y digo que esto es una falacia porque, en el caso de la donación de órganos, no hay actividad nerviosa pero tampoco hay expectativa de vida. En tanto, en el caso de los embarazos, mientras no hay actividad, sí hay esperanza de vida. 

Por último quiero decir que según la ley, hay vida a partir de la concepción en el seno materno. Tradicionalmente hemos hablado de la unión del espermatozoide con el óvulo. Ahí nace la vida.

-En el caso de que finalmente se logre la despenalización, ¿Cree efectiva la implementación?

La implementación va a chocar contra las objeciones de conciencia. Los testigos de Jehová se oponen a las transfusiones de sangre. 

Podría plantearse la misma situación en un médico católico que no esté dispuesto a practicar un aborto. 

Ahora, en los hospitales públicos la situación debería ser igual a la de hoy porque, al fin y al cabo, llega la gente a esos centros de salud con el aborto en curso.

¿Qué se conoce como objeción de conciencia?

En primer lugar es preciso decir que los distintos centros de salud están obligados a garantizar los abortos que, por ley, no son punibles. Sin embargo, los profesionales tienen el derecho constitucional a declarar su “objeción de conciencia”.

En este sentido, la Academia Nacional de Medicina define la objeción de conciencia como el "testimonio pacífico y apolítico por el cual un médico puede no ejecutar un acto reglamentariamente permitido, sin que ello signifique el rechazo de la persona y el abandono del paciente".

En este sentido, el fiscal Márquez ejemplificó esto con lo que le sucedió a Muhammad Ali cuando fue condenado a 5 años de prisión por no querer alistarse, por sus creencias religiosas —se unió a Nación del Islam en 1964— en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para combatir en la Guerra de Vietnam (1967). Pero, finalmente, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos lo absolvió.

Así, el representante del Ministerio Público Fiscal dijo: “Nadie puede ser obligado a hacer lo que uno no quiere. Y supongo que los médicos van a encontrarse con ese problema”.



Franco Gerarduzzi.  Redacción Puntal Villa María

Comentá esta nota

Noticias Relacionadas