Rubinstein justificó su cambio de posición en relación con los controles de precios
El secretario de Programación Económica, Gabriel Rubinstein, volvió a defender el congelamiento de precios anunciado el viernes, luego de que varios economistas, entre ellos el diputado nacional Javier Milei, lo cuestionaran por haber modificado su posición respecto de cuando no formaba parte del Gobierno y criticaba con severidad las medidas de ese tipo.
Rubinstein le contestó en primer lugar a Milei, que contrapuso dos tuits que el viceministro escribió hace poco más de un año con otro publicado en estos días y dijo que cambiaba de convicciones dependiendo del lado del mostrador donde estuviera parado.
“Las duras convicciones del viceministro de economía Gabriel Rubinstein... Si no te gustan, no te hagas problema, también tiene otras... Todo depende del lado del mostrador en el que está parado...”, había señalado Milei.
Rubinstein señaló que entre las situaciones en las que escribió los mensajes hay “varias diferencias importantes”, y enumeró que “en septiembre de 2021 el déficit fiscal primario apuntaba al 4% del PBI. Ahora, a menos del 2%”, que el congelamiento entonces “era incongruente con esa presión fiscal inflacionaria en ascenso”, mientras “ahora se busca solo moderar inflación hacia 4% mensual”, y que los márgenes de ganancia de las empresas “pasaron del 30 al 40%”.
Por eso, sostiene que “antes era incongruente y ahora es coherente Precios Justos para bajar la inercia” inflacionaria. “Que 4% es un objetivo demasiado modesto? Comparto. Que hay que trabajar más profundamente tema fiscal y cambiarlo? Comparto. En eso estamos”, tuiteó Rubinstein en respuesta al posteo de Milei.
Mientras el déficit baja
Más tarde, el viceministro usó su propia cuenta para precisar que “Precios Justos no es para eliminar la inflación mientras aumenta el déficit” como ocurría en septiembre de 2021, sino “sólo para bajarla mientras el déficit fiscal baja. Además, es acordado con empresas, mayoristas y supermercados y abarca 2.000 productos de precios fijos y 30.000 de 4% mensual”.
“Por ende, Javier Milei, Manuel Adorni y otros, los invito a que en lugar de insultar o difamar, piensen en estas diferencias, y cuando quieran, las debatimos seriamente”, agregó Rubinstein.
El viernes el viceministro había defendido el lanzamiento de Precios Justos diciendo que se trataba de una “muy buena herramienta” para intentar desacelerar la inercia inflacionaria hacia el 4% mensual en meses venideros.
“Ese 4%, o 60% anual, es el que proyectamos e incluimos en el Presupuesto 2023. Y es una cifra bien compatible con los fundamentos macro (fiscales, monetarios, etc.) Precios Justos es sólo un paso. Sólo una pieza, pero bien importante del andamiaje que nos posibilitará mejoras ulteriores, en pos de un orden fiscal cada vez más profundo y una inflación cada vez más baja”, continuó.
Mañana martes se conocerá el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de octubre del Indec, que, según analistas privados, estará cerca del 6,7%, cortando con el descenso de los dos meses anteriores y acercando cada vez más la inflación anual a los tres dígitos.
En cuanto a las proyecciones para el próximo año, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubica la inflación en un 96%, 36 puntos por encima de la inflación proyectada por el Ministerio de Economía en el proyecto de Presupuesto 2023.
El programa
Precios Justos es un acuerdo por 120 días que mantendrá con precios constantes más de 1.700 productos de los rubros alimentos, bebidas, lácteos, higiene personal y limpieza.
Por otro lado, el resto de los productos que comercializan las empresas que se suman al programa tendrán una pauta de aumento mensual de hasta el 4% para los mismos cuatro meses.
Participan del acuerdo alrededor de 100 empresas que representan el 86 por ciento del consumo masivo, según informó Economía, y que incluyen a firmas como Molinos, Coca Cola, Unilever, Quilmes, Mastellone, AGD, Ledesma y Las Marías, entre otras.