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Macri se refirió a las “conquistas” conseguidas, aunque también reconoció que hubo dificultades

Pidió que el próximo gobierno continúe trabajando para alcanzar el equilibrio fiscal
 
El presidente Mauricio Macri consideró ayer que su gestión alcanzó "conquistas que son un antes y un después para todos", y le pidió al próximo gobierno "seguir trabajando para lograr el equilibrio fiscal" y "avanzar de una vez por todas en un sistema macroeconómico sostenible" que beneficie a "ciudadanos, emprendedores, pymes y empresas grandes".

Al encabezar el cierre de la 25ª Conferencia Industrial de UIA, Macri expresó que su administración "sanó" el vínculo del país con el "mundo" y destacó el acuerdo comercial del Mercosur con la Unión Europea.

Al respecto, calificó a ese convenio de "histórico", una "oportunidad única" y una "hoja de ruta para profundizar el compromiso con la productividad y la competitividad".

Un antes y un después

Señaló que bajo su mandato se alcanzaron "conquistas que son un antes y un después para todos", aunque admitió que también tuvo "dificultades que aún quedan por resolver en una nueva etapa".

Macri pareció algo incómodo con la exposición de Miguel Acevedo, el titular de la UIA, aunque su equipo dijo que estaba cansado. A su turno, el presidente revisó los  "logros" de su gestión: "los argentinos apostamos al crecimiento sostenido". "Diálogo, respeto, escuchar al otro", puntualizó.

Aplaudido dos veces

Al presidente lo aplaudieron dos veces, cuando lo presentaron y se despidió, en contraste con la decena de aprobaciones que cosechó Alberto Fernández más temprano. Cuando finalizó, Macri le tendió la mano a Acevedo, un saludo protocolar. El clima era cordial, aunque no parecía prevalecer afinidad entre ellos.

"Les deseo lo mejor para los próximos años", sentenció el mandatario. Bajo su gestión, Macri se ufanó de que  "destrabamos la relación con el mundo, hicimos el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea, logramos mejorar la balanza energética, el año que viene va a terminar en superávit", afirmó. 

Hugo Sigman,  Adrián Kaufmann Brea (Arcor), Luis Betnaza (Techint) y Gustavo Cinosi (Sheraton de Pilar) estaban en la primera fila de los ejecutivos presentes.

Entre los temas pendientes, el actual jefe de Estado mencionó una modernización del mercado laboral. También que una moneda fuerte hubiera permitido mayor financiamiento bancario a las empresas, algo que quedó relegado desde "abril de 2018", como consecuencia de la sequía que el Poder Ejecutivo encuentra como una de las causantes de la devaluación posterior que envolvió el resto de su mandato.

Los empresarios tomaron la visita de Macri como una señal positiva. Betnaza, de Techint, fue uno de los que se acercaron al escenario cuando el presidente salía, para saludarlo. Macri escuchó un reclamo de un industrial tucumano por una indefinición sobre los biocombustibles, por precios que no quedarán definidos a largo plazo. 

El titular del Poder Ejecutivo le rebatió que el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, no coincidía con esa decisión y por eso se frenó.

Aunque lo criticó cientos de veces, Macri también se detuvo a saludar a Ignacio de Mendiguren, el extitular de la UIA, ahora diputado del Frente de Todos y hasta mencionado por los fabriles como "ministeriable" en el próximo gabinete de Alberto Fernández (en Producción).

Macri igual les agradeció a los empresarios "por haber puesto el hombro y haber hecho su parte", y volvió a ensayar una autocrítica al señalar que tuvo que "tomar decisiones difíciles que dolieron".

"Logramos muchos avances, pero también tuvimos dificultades que quedan por resolver. Nos hubiese gustado contar con más tiempo", señaló el mandatario en su alocución. Como en otros discursos, insistió en los logros de energías renovables y menor presión impositiva (caída de la tasa de Ingresos Brutos, menos contribuciones patronales y rebaja en el impuesto a las Ganancias que pagan las empresas).

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