Faustino y Benito esperan por la aprobación del Spinraza
El Estado y el Ministerio de Salud siguen evadiendo la negociación para establecer un precio y regulación del único medicamento para quienes padecen Atrofia Muscular Espinal
Faustino, de 9 años, y Benito, de 4, residentes de Villa María, tienen Atrofia Muscular Espinal (AME) y necesitan una medicación que aún no está aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) para mejorar su calidad de vida. Su mamá, Ivana Devalis, le contó a PUNTAL VILLA MARÍA que luego del video que se viralizó de los compañeros de escuela de Faustino, en el que pedían por la aprobación del medicamento, en julio del corriente año, la “contactaron de todos lados”, pero aún así siguen en la espera de que algo cambie.
“El fiscal Marijuan pidió explicaciones al Ministerio que tenía que dar respuestas de por qué no se aprobaba. A mí, en su momento, me llamaron todos los políticos, de todos los partidos, muchos seguramente porque como se había hecho viral querían tener su nombre ahí metido, pero la realidad es que no pasó nada”, reveló la mamá.
“Medianamente el tema está en agenda, pero no hacen nada de nada, no les importa, se excusan en que con esa plata se pagan todas las vacunas a nivel país y ellos no pueden estar decidiendo quién vive o quién muere; se tienen que pagar las vacunas y la medicación”, subrayó Devalis.
“Se tienen que sentar a negociar un precio y tener la voluntad política de salvar la vida de los que tienen AME, porque no lo están haciendo acá en Argentina. Se ha aprobado en el resto del mundo y acá no, los están dejando morir”, agregó.
“La razón de que no se apruebe es meramente económica, no hay otra razón, es una droga muy cara, el laboratorio puso un precio impagable. En los países en donde se ha aprobado, el laboratorio ha registrado un precio acorde a las posibilidades del país; sigue siendo cara pero se ha reducido un montón a lo que es originalmente en Estados Unidos. Acá ni siquiera se reúnen con el laboratorio, mienten, el Ministerio de Salud ya no es Ministerio sino Secretaría. Es una droga que hay que pagarla en dólares”, manifestó.
La mamá explicó que AME es una enfermedad neurodegenerativa, que no tenía cura hasta diciembre de 2016, cuando la FDA (Food and Drug Administration) aprobó Sprinraza (nombre comercial de la droga), que es el medicamento exclusivo para tratar dicha patología. El resto del mundo comenzó a aprobar el Spinraza, se aprobó en un montón de países y en Argentina no se aprobó.
A su vez, comentó que la única forma de acceder a este medicamento ahora en Argentina es mediante el Anmat. El ente permite, cuando es la única medicación que existe para una enfermedad grave, importarla de otro país, lo cual de todas formas implica la realización de engorrosos trámites y papeleo. “La única forma es judicializarlo, tener un amparo, que además tiene un costo”, sostuvo.
También agregó que dicho proceso en Anmat tiene un plazo que puede vencerse, lo que implica comenzar todos los papeles nuevamente.
“Teníamos todo aprobado en el Anmat, las cautelares a favor, que habían salido en diciembre, que obligaban tanto a la obra social como al Estado, porque la obra social es chica y no tenían para pagarlo. La obra social pagó pero el Estado no. Cuando el Estado paga lo hace con un presupuesto desactualizado, porque dio justo con la subida del dólar”, manifestó la mamá. Ante ello añadió: “Es una pérdida de tiempo en una enfermedad que es progresiva”.
“Además de todos estos inconvenientes, hay muchísimas presiones por parte de las prepagas, las obras sociales del mismo Estado, no hay médicos que la quieran prescribir no por la seguridad de la droga, que ya está comprobado que funciona, sino por el precio”, declaró la madre.
“Ahora en Argentina hay más de 50 aplicados, de 300 que hay registrados en el país. Y ni siquiera los que estamos o los que pudimos comenzar lo tenemos garantizado, conocemos casos de personas que no lo están recibiendo”, replicó.
La importancia de no dejar el tratamiento
La madre explicó que para comenzar son 4 dosis de “ataque”, como las llaman, que son por primera vez muchas juntas; y después, de por vida, es una cada 4 meses. “El medicamento en el organismo dura 4 meses; después es como que se reabsorbe, en 4 meses si no ponés la siguiente dosis es como si no lo hubiesen tratado. Todo lo que se logró se vuelve para atrás, entonces se necesita esa continuidad, si no no tenés garantizado nada”, exclamó con urgencia.
Ante eso añadió: “Nosotros después de mucho tiempo conseguimos la cautelar para las primeras 4 dosis, cuatro para cada uno, que las fueron recibiendo en dos meses. Y ahora la próxima dosis tocaría en marzo, pero nosotros ya estamos comenzando los trámites en Anmat".
“Antes de comenzar con la primer dosis les hacen un test, específico de Spinraza, que es de medición de la fuerza, en donde el máximo a sacar serían 65 puntos. Antes de comenzar el tratamiento Benito tenía 1 punto y Faustino 3; ayer fuimos para hacer la evaluación post-Sprinraza, y los dos tuvieron 10 puntos, eso es un montón”.
“En 9 años que estamos transcurriendo en esta enfermedad es la primera vez que nos hablan de un avance. Ayer fue la primera vez que recibimos una buena noticia; cada punto que suman es algo nuevo que pueden hacer”, señaló esperanzada la tutora de los niños.
“Desde enero 2017 todos los padres estamos reunidos en una asociación (Familias AME Argentina); eso nos permite estar más unidos y más conectados, compartir más información. Desde el principio intentamos tener comunicación con el Ministerio, cuando lo echaron a (Jorge) Lemus, el anterior ministro de Salud, tuvimos que empezar todo de cero, y cuando parecía que avanzábamos con (Adolfo) Rubinstein, el nuevo ministro, dejó de ser Ministerio para pasar a ser Secretaría; y ahora nuevamente de cero todo, así que está todo muy complicado”, explicó Devalis.
“Las contestaciones de los amparos que yo tengo y las cautelares son tremendos, son sin corazón realmente. Por poco te hacen sentir mal padre, que estás pidiendo una droga experimental que no sabés si les hace bien”.
La mamá de los niños también explicó que dentro de las intenciones de que se apruebe el tratamiento, quieren dejar de lado a los adultos afectados por la enfermedad.
“Una vez que esté aprobada, el Ministerio de Desarrollo Social, a través de la Secretaría de Salud, debería incluirlo en el plan médico obligatorio”, expresó.
“La única herramienta que nos queda es visibilizarlo para generar esa presión y que hagan lo que tengan que hacer”, subrayó Devalis haciendo un pedido.
“Sabíamos que siempre es difícil acceder a un medicamento que está en el exterior pero nunca pensamos vivir las cosas que tuvimos que vivir, las presiones, no poder contar con médicos que habían atendido siempre en el Garrahan, no los dejan prescribir y menos aplicar; al ser público, como no tienen el apoyo del Estado, no lo van a permitir nunca”, manifestó. Seguidamente agregó: “Molesta que no nos hayan acompañado a nosotros en el pedido, como asociación. Hay muchos intereses que nunca están de mano con la salud como deberían estar, siempre están por encima los intereses económicos. Si te desempeñás en un cargo de la salud es para salvar la vida y mejorar la calidad de vida, el secretario de Salud y quienes están en altos cargos... están”, remató la madre finalmente.
Aldana Pszybylski. Redacción Puntal Villa María.
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“El fiscal Marijuan pidió explicaciones al Ministerio que tenía que dar respuestas de por qué no se aprobaba. A mí, en su momento, me llamaron todos los políticos, de todos los partidos, muchos seguramente porque como se había hecho viral querían tener su nombre ahí metido, pero la realidad es que no pasó nada”, reveló la mamá.
“Medianamente el tema está en agenda, pero no hacen nada de nada, no les importa, se excusan en que con esa plata se pagan todas las vacunas a nivel país y ellos no pueden estar decidiendo quién vive o quién muere; se tienen que pagar las vacunas y la medicación”, subrayó Devalis.
“Se tienen que sentar a negociar un precio y tener la voluntad política de salvar la vida de los que tienen AME, porque no lo están haciendo acá en Argentina. Se ha aprobado en el resto del mundo y acá no, los están dejando morir”, agregó.
“La razón de que no se apruebe es meramente económica, no hay otra razón, es una droga muy cara, el laboratorio puso un precio impagable. En los países en donde se ha aprobado, el laboratorio ha registrado un precio acorde a las posibilidades del país; sigue siendo cara pero se ha reducido un montón a lo que es originalmente en Estados Unidos. Acá ni siquiera se reúnen con el laboratorio, mienten, el Ministerio de Salud ya no es Ministerio sino Secretaría. Es una droga que hay que pagarla en dólares”, manifestó.
La mamá explicó que AME es una enfermedad neurodegenerativa, que no tenía cura hasta diciembre de 2016, cuando la FDA (Food and Drug Administration) aprobó Sprinraza (nombre comercial de la droga), que es el medicamento exclusivo para tratar dicha patología. El resto del mundo comenzó a aprobar el Spinraza, se aprobó en un montón de países y en Argentina no se aprobó.
A su vez, comentó que la única forma de acceder a este medicamento ahora en Argentina es mediante el Anmat. El ente permite, cuando es la única medicación que existe para una enfermedad grave, importarla de otro país, lo cual de todas formas implica la realización de engorrosos trámites y papeleo. “La única forma es judicializarlo, tener un amparo, que además tiene un costo”, sostuvo.
También agregó que dicho proceso en Anmat tiene un plazo que puede vencerse, lo que implica comenzar todos los papeles nuevamente.
“Teníamos todo aprobado en el Anmat, las cautelares a favor, que habían salido en diciembre, que obligaban tanto a la obra social como al Estado, porque la obra social es chica y no tenían para pagarlo. La obra social pagó pero el Estado no. Cuando el Estado paga lo hace con un presupuesto desactualizado, porque dio justo con la subida del dólar”, manifestó la mamá. Ante ello añadió: “Es una pérdida de tiempo en una enfermedad que es progresiva”.
“Además de todos estos inconvenientes, hay muchísimas presiones por parte de las prepagas, las obras sociales del mismo Estado, no hay médicos que la quieran prescribir no por la seguridad de la droga, que ya está comprobado que funciona, sino por el precio”, declaró la madre.
“Ahora en Argentina hay más de 50 aplicados, de 300 que hay registrados en el país. Y ni siquiera los que estamos o los que pudimos comenzar lo tenemos garantizado, conocemos casos de personas que no lo están recibiendo”, replicó.
La importancia de no dejar el tratamiento
La madre explicó que para comenzar son 4 dosis de “ataque”, como las llaman, que son por primera vez muchas juntas; y después, de por vida, es una cada 4 meses. “El medicamento en el organismo dura 4 meses; después es como que se reabsorbe, en 4 meses si no ponés la siguiente dosis es como si no lo hubiesen tratado. Todo lo que se logró se vuelve para atrás, entonces se necesita esa continuidad, si no no tenés garantizado nada”, exclamó con urgencia.
Ante eso añadió: “Nosotros después de mucho tiempo conseguimos la cautelar para las primeras 4 dosis, cuatro para cada uno, que las fueron recibiendo en dos meses. Y ahora la próxima dosis tocaría en marzo, pero nosotros ya estamos comenzando los trámites en Anmat".
“Antes de comenzar con la primer dosis les hacen un test, específico de Spinraza, que es de medición de la fuerza, en donde el máximo a sacar serían 65 puntos. Antes de comenzar el tratamiento Benito tenía 1 punto y Faustino 3; ayer fuimos para hacer la evaluación post-Sprinraza, y los dos tuvieron 10 puntos, eso es un montón”.
“En 9 años que estamos transcurriendo en esta enfermedad es la primera vez que nos hablan de un avance. Ayer fue la primera vez que recibimos una buena noticia; cada punto que suman es algo nuevo que pueden hacer”, señaló esperanzada la tutora de los niños.
“Desde enero 2017 todos los padres estamos reunidos en una asociación (Familias AME Argentina); eso nos permite estar más unidos y más conectados, compartir más información. Desde el principio intentamos tener comunicación con el Ministerio, cuando lo echaron a (Jorge) Lemus, el anterior ministro de Salud, tuvimos que empezar todo de cero, y cuando parecía que avanzábamos con (Adolfo) Rubinstein, el nuevo ministro, dejó de ser Ministerio para pasar a ser Secretaría; y ahora nuevamente de cero todo, así que está todo muy complicado”, explicó Devalis.
“Las contestaciones de los amparos que yo tengo y las cautelares son tremendos, son sin corazón realmente. Por poco te hacen sentir mal padre, que estás pidiendo una droga experimental que no sabés si les hace bien”.
La mamá de los niños también explicó que dentro de las intenciones de que se apruebe el tratamiento, quieren dejar de lado a los adultos afectados por la enfermedad.
“Una vez que esté aprobada, el Ministerio de Desarrollo Social, a través de la Secretaría de Salud, debería incluirlo en el plan médico obligatorio”, expresó.
“La única herramienta que nos queda es visibilizarlo para generar esa presión y que hagan lo que tengan que hacer”, subrayó Devalis haciendo un pedido.
“Sabíamos que siempre es difícil acceder a un medicamento que está en el exterior pero nunca pensamos vivir las cosas que tuvimos que vivir, las presiones, no poder contar con médicos que habían atendido siempre en el Garrahan, no los dejan prescribir y menos aplicar; al ser público, como no tienen el apoyo del Estado, no lo van a permitir nunca”, manifestó. Seguidamente agregó: “Molesta que no nos hayan acompañado a nosotros en el pedido, como asociación. Hay muchos intereses que nunca están de mano con la salud como deberían estar, siempre están por encima los intereses económicos. Si te desempeñás en un cargo de la salud es para salvar la vida y mejorar la calidad de vida, el secretario de Salud y quienes están en altos cargos... están”, remató la madre finalmente.
Aldana Pszybylski. Redacción Puntal Villa María.