Advierten "un sufrimiento humano sin par" por el cambio climático
Un grupo de 11.000 científicos procedentes de 153 países afirmó que eso será inevitable si no se realizan cambios profundos y duraderos que reduzcan las emisiones de efecto invernadero
Más de 11.000 científicos de todo el mundo advirtieron que es inevitable "un sufrimiento humano sin par" a menos que se tomen medidas radicales apuntadas a reducir las emisiones de dióxido de carbono y otros factores que contribuyen al cambio climático.
"Sobre la base de la información que tenemos, es claro que encaramos una emergencia climática", dijo Thomas Newsome, de la Universidad de Sídney, en Australia, en un artículo publicado en la revista especializada BioScience y remarcó que “los científicos tienen una obligación moral de advertir a la humanidad acerca de cualquier gran amenaza”.
Especialistas de distintas partes del mundo analizaron la información recogida y publicada durante más de 40 años sobre el uso de la energía, las temperaturas en la superficie terrestre, el crecimiento de la población, la extensión de cultivos, la deforestación, la pérdida de hielo polar, los índices de fertilidad, las emisiones de dióxido de carbono y el producto interior bruto de las naciones.
Tomar medidas
Desde 1979, cuando se realizó en Ginebra la primera Conferencia sobre Cambio Climático, que los científicos participantes vienen difundiendo la amenaza de este fenómeno, advirtiendo a gobiernos y a corporaciones sobre la necesidad de adoptar medidas para moderarlo.
El artículo publicado ayer se enfoca en las acciones para reducir el daño que causa el cambio climático e incluye indicadores que los investigadores describen como "señales vitales" relacionadas con ese cambio y las áreas que requieren una acción global inmediata, consignó un despacho de la agencia EFE.
En la publicación se destacan algunos indicadores “de la actividad humana” positivos, como la disminución de los índices de natalidad y la incorporación creciente de fuentes de energía renovables.
Sin embargo, la mayoría de los indicadores muestra un panorama “sombrío”, incluida la creciente población de ganado para consumo humano, la pérdida de bosques y las emisiones de dióxido de carbono.
En consecuencia, los autores expresaron su esperanza de que estas "señales vitales" orienten a los gobiernos, al sector privado y al público en general a "comprender la magnitud de esta crisis, vigilar los progresos que se logren y reacomodar las prioridades para paliar el cambio climático".
Un llamamiento para alertar de los peligros reales del calentamiento del planeta. "La crisis climática ha llegado y se está acelerando más rápido de lo que los científicos habían previsto", apuntan en el informe.
Auguran que estamos llegando a un punto sin retorno, por eso proponen medidas concretas. El cambio del modelo energético es el primer punto. Entre otras cosas, defienden reemplazar los combustibles por renovables limpias. Abogan por evitar los llamados “contaminantes de vida corta”, como el carbono negro o el metano. Evitando su uso se podría reducir un 50% el calentamiento global.
Proteger la naturaleza
Proteger la naturaleza es otra de sus propuestas. Resaltan el importantísimo papel de los bosques para absorber las emisiones contaminantes.
Además, plantean cambiar la alimentación: menos carne y más vegetales e insisten en la importancia de reducir los desperdicios de comida. Un tercio acaba en la basura.
También sugieren revisar el crecimiento del modelo económico. Por último, apuestan por la estabilización demográfica. Unas medidas urgentes porque insisten: el tiempo para actuar se acaba.
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"Sobre la base de la información que tenemos, es claro que encaramos una emergencia climática", dijo Thomas Newsome, de la Universidad de Sídney, en Australia, en un artículo publicado en la revista especializada BioScience y remarcó que “los científicos tienen una obligación moral de advertir a la humanidad acerca de cualquier gran amenaza”.
Especialistas de distintas partes del mundo analizaron la información recogida y publicada durante más de 40 años sobre el uso de la energía, las temperaturas en la superficie terrestre, el crecimiento de la población, la extensión de cultivos, la deforestación, la pérdida de hielo polar, los índices de fertilidad, las emisiones de dióxido de carbono y el producto interior bruto de las naciones.
Tomar medidas
Desde 1979, cuando se realizó en Ginebra la primera Conferencia sobre Cambio Climático, que los científicos participantes vienen difundiendo la amenaza de este fenómeno, advirtiendo a gobiernos y a corporaciones sobre la necesidad de adoptar medidas para moderarlo.
El artículo publicado ayer se enfoca en las acciones para reducir el daño que causa el cambio climático e incluye indicadores que los investigadores describen como "señales vitales" relacionadas con ese cambio y las áreas que requieren una acción global inmediata, consignó un despacho de la agencia EFE.
En la publicación se destacan algunos indicadores “de la actividad humana” positivos, como la disminución de los índices de natalidad y la incorporación creciente de fuentes de energía renovables.
Sin embargo, la mayoría de los indicadores muestra un panorama “sombrío”, incluida la creciente población de ganado para consumo humano, la pérdida de bosques y las emisiones de dióxido de carbono.
En consecuencia, los autores expresaron su esperanza de que estas "señales vitales" orienten a los gobiernos, al sector privado y al público en general a "comprender la magnitud de esta crisis, vigilar los progresos que se logren y reacomodar las prioridades para paliar el cambio climático".
Un llamamiento para alertar de los peligros reales del calentamiento del planeta. "La crisis climática ha llegado y se está acelerando más rápido de lo que los científicos habían previsto", apuntan en el informe.
Auguran que estamos llegando a un punto sin retorno, por eso proponen medidas concretas. El cambio del modelo energético es el primer punto. Entre otras cosas, defienden reemplazar los combustibles por renovables limpias. Abogan por evitar los llamados “contaminantes de vida corta”, como el carbono negro o el metano. Evitando su uso se podría reducir un 50% el calentamiento global.
Proteger la naturaleza
Proteger la naturaleza es otra de sus propuestas. Resaltan el importantísimo papel de los bosques para absorber las emisiones contaminantes.
Además, plantean cambiar la alimentación: menos carne y más vegetales e insisten en la importancia de reducir los desperdicios de comida. Un tercio acaba en la basura.
También sugieren revisar el crecimiento del modelo económico. Por último, apuestan por la estabilización demográfica. Unas medidas urgentes porque insisten: el tiempo para actuar se acaba.