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Inédito fallo contra la represa que afecta la biodiversidad de todo el cauce del Ctalamochita

Ambiente de Santa Fe denegó un informe a un establecimiento molinero. Desde la Fundación Río Ctalamochita consideran que la obra hídrica ya quedó obsoleta, pero sigue causando grave daño

El Ministerio de Ambiente de Santa Fe rechazó un Informe Ambiental de Cumplimiento (IAC) contra una empresa molinera de Carcarañá, en un fallo que entidades ambientalistas consideraron como inédito y fundamental principalmente para el cuidado y preservación de la biodiversidad de varios ríos que confluyen en esa ciudad, entre ellos el Ctalamochita.

Concretamente, el fallo le impide a la firma acceder al denominado Certificado de Aptitud Ambiental, documentación que avala el cumplimiento de las normas ambientales en la vecina provincia.

“La empresa Molino Semino ha solicitado el informe de impacto ambiental, que de alguna manera es lo que habilita a seguir trabajando y más que nada a seguir exportando. Entendemos que deben ser cuestiones que le solicitan las empresas donde ellos venden sus productos”, sostuvo Diego Colussi, presidente de la Fundación Río Ctalamochita, una entidad que si bien lleva apenas un año de funcionamiento como tal, tiene más de 25 como agrupación en defensa y el cuidado de nuestro río.

En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, Colussi explicó que cuando la empresa solicitó al Ministerio de Ambiente de Santa Fe el informe, “lo denegaron porque está provocando impacto ambiental, marcándole diferentes puntos. El principal es la represa que bloquea totalmente el cauce del río. Incluso, creo que en los últimos años le habían estado pidiendo que traten de subsanar ese impacto por el bloqueo total, pero la empresa no hizo nada”.

De acuerdo a la información aportada desde la propia entidad, los técnicos de las distintas áreas de Ambiente de la vecina provincia emitieron un informe en el que en principio “piden que la represa debe dejar de funcionar, es decir que no pueden hacer más uso, e indirectamente solicitan que hay que removerla, sacarla, entre otras cuestiones”, sostuvo el entrevistado.

También el escrito aborda la situación de algunos desagües que van hacia el río y tampoco tienen que estar, “e incluso amenazan con la clausura. No es una noticia buena de que estén por clausurar porque nadie tiene nada contra Molinos Seminos, que tiene 100 empleados. Siempre peleamos por el bienestar del río o el menor impacto posible, pero no con la bandera de la clausura”, sostuvo Colussi, planteando la postura de la entidad que preside.

En defensa del río

El Ctalamochita es el río que de alguna manera es cuenca del Plata. “A través de la unión del Ctalamochita y el Saladillo nace el Carcarañá, que se mete al Coronda, que entra al Paraná y este desemboca en el Río de la Plata. -El Ctalamochita- tiene una conexión muy fuerte con los principales ríos del país, los cuales albergan muchas especies de peces que son migratorias y que se les rompió esa migración porque se interpuso esa represa, que lamentablemente no los dejó subir más”, sostuvo con relación al impacto que genera la obra hídrica.

Incluso, planteó: “En la ciudad de Río Tercero deberíamos estar hablando de una biodiversidad muchísimo más alta, y no me quiero imaginar Villa María con la cantidad de peces que podrían existir si la barrera física de aguas abajo no estuviera”.

El impacto y la historia de la represa

En la entrevista, Colussi destacó que la obra lo que produce es la interrupción de la migración natural, entre otros efectos negativos. Y recordó que la empresa molinera “construyó la represa hace más de 150 años. En aquel entonces con fines no sólo para darle energía a la empresa privada, sino también a las localidades vecinas”.

“Las ciudades fueron creciendo, y la empresa también. La energía que produce la represa es tan escasa que hoy por hoy sólo llega a alimentar el 20% de la energía total que utiliza la empresa, es decir que ni siquiera puede alimentar a toda la empresa”, sostuvo.

Ante esa situación, desde la Fundación junto al resto de entidades ambientalistas dijeron: “Manifestamos que la represa es obsoleta, la energía que produce es mínima y para el bien de un privado, entonces no tiene razón de ser ni existir siendo que provoca semejante impacto ambiental porque bloquea totalmente el cauce y como este río tiene conexión con el Paraná, que tiene más de 150 especies que migran, cuando vienen hacia el Ctalamochita no pueden hacerlo porque está bloqueado el paso”.

La situación particular de Villa María

En la charla, Colussi se refirió también a la situación particular de nuestra ciudad, con el balneario y el sistema de compuertas instalado en el sector más concurrido de la costanera.

“Villa María de alguna manera también es sobre el río un bloqueo, pero no es total porque tiene la posibilidad de abrir compuertas y en momentos puntuales de migraciones de peces o que se necesita permitirle el flujo, la ciudad tiene la alternativa de hacerlo”, destacó, a diferencia del “bloqueo de Semino, que no tiene nada. Los peces llegan, se amontonan abajo de la represa y quedan muy vulnerables a la pesca furtiva”.

Esta situación “hace que pescadores los atrapen facilmente Pero además les cortan los ciclos reproductivos y alimentarios que muchos peces necesitan, que tengan un río libre para seguir sus funciones básicas”.



Daniel Brusa.  Redacción Puntal

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