En 3 meses robaron 1.500 metros de cable valuados en $ 2,5 millones
En sólo los últimos tres meses el Municipio debió reponer más de 1.500 metros de cables que fue robado del sistema de alumbrado público, lo que implicó una erogación cercana a los 2,5 millones de pesos. Lo particular del caso es que habitualmente se produce en sectores costeros y aprovechando que personal policial o de Seguridad Ciudadana se encuentra en otro punto de la ciudad.
Esa es la especulación por parte del titular de Gobierno, Eduardo Rodríguez, quien consultado por este medio al respecto entendió que existe una organización para perpetrar este tipo de hechos, que estudia minuciosamente el momento en que debe intervenir. “Fue en la zona próxima a Puerto Madero; el núcleo siempre es en la zona de la Costanera”, destacó el funcionario. “Venimos con serias complicaciones; formulamos la denuncia cada vez que ocurrió un hecho pero la Policía no ha podida dar con el momento del robo, o alguna identificación”, mencionó.
Sobre el hecho en particular, habría algunas cámaras próximas particulares que podrían haber captado la huida de los delincuentes, motivo por el cual desde la Departamental se encuentran abocados a la investigación. Rodríguez presume que los autores “conocen los movimientos de las fuerzas de seguridad, tanto la nuestra como la Policía, porque siempre ocurren –los robos- cuando ocurre algo en otro lugar y terminan robando en la Costanera”.
Es más, fue más allá al decir que el horario de los ilícitos se encuadra entre la 1 y las 3 de la mañana. “Nos produce un daño más grande; en los últimos tres meses llevamos repuestos 1.500 metros de cable que significan 2,5 millones de pesos”, lamentó. Si bien destacó que la responsabilidad corresponde a las fuerzas de seguridad, explicó que perciben “desde los vecinos una situación de no meterse”.
Remarcó que al producirse los primeros ilícitos se reunieron con autoridades policiales y mantuvieron contacto con algunas chacaritas “y nos dijeron que directamente nadie de Villa María los recibe, sino que viene gente de afuera a buscar ese cobre. De hecho, esos 2,5 millones de pesos que le cuestan al Municipio a lo mejor en el mercado negro representa un millón”.
Rodríguez insistió en que existe “un trabajo de inteligencia. Pero también de medios, porque quebrar la columna como lo hicieron en barrio Palermo, en la zona de calle Saavedra, Cervantes, deben requerir de un vehículo con cadena. Pero además, no es sólo el daño a la columna sino 50 o 70 metros de ese cable pesan 120 kilos, entonces no se lo pueden llevar en una bicicleta. Hay cierta logística para llevar a cabo la tarea, sabiendo que la Policía y Municipalidad está detrás de esto tiene que existir una rápida colocación en el mercado ilegal, porque no pueden estar dos días con el cable en una vivienda”.
Abordado sobre cómo se acciona cada vez que ocurre un hecho de este tipo, mencionó que todo se descubre a raíz de un corte del servicio. “Cuando va la guardia de electricidad del Corralón y constata que si se robaron el cable, alerta a Seguridad Ciudadana, que labra el acta y de inmediato las pone a disposición de la Asesoría Letrada. Con esas actas, de inmediato se formula la denuncia en la Unidad Judicial. Debe haber un cajón especial en el que se reúnen todas las denuncias por robo de cables al Municipio”.
Sobre el final de la charla demandó a los vecinos a que “ante cualquier situación sospechosa den aviso a la Policía o a Seguridad Ciudadana. Incluso, hasta en algún momento sospechamos que habían ploteado algún vehículo con logos oficiales para que la gente pensara que estaban trabajando, cuando en realidad estaban robando”. Insistió en que no son robos “ocasionales, que surgen en el momento, sino que se los programa y se organizan, tanto en el horario en que se comete como en el transporte que utilizan para el traslado”.