"El golpe que provocó la muerte de Emiliano no es compatible con una caída"
En la continuidad del juicio que se le sigue a Ana Yael Piedra (29) y Jonathan Marcelo Fernández (28), acusados de haber conducido a la muerte a Emiliano Messa (2), tomó importancia el testimonio del médico forense Gustavo Rodríguez, quien ante los jueces técnicos y los jurados populares dio a conocer un informe interdisciplinar que concluye en que la muerte del bebé de 2 años, registrada a fines del 2021, “no fue accidental”, sino más bien “premeditada”.
La versión de una caída accidental había sido llevada a la audiencia por el imputado Fernández, quien se encontraba con el niño al momento de la severa lesión que días después causó su deceso.
En el marco de la audiencia, el forense fue invitado a explicar con detalles las impresiones que se llevó de la autopsia practicada en el cuerpo de Emiliano y los resultados de un cúmulo de informes médicos realizados en el Hospital de Niños La Santísima Trinidad, donde Emiliano murió el 23 de diciembre del 2021.
Qué dijo el forense
Gustavo Rodríguez fue el primer testigo de ayer. Su ingreso a la sala de debate se dio minutos antes de las 10. Durante su intervención, contó que en el cuerpo de Emiliano se encontraron lesiones en zonas agudas, heridas que llevaban más de 10 días de evolución y hemorragias que daban cuenta de que el chico “había estado bajo maltrato crónico y global durante bastante tiempo”.
Al abandonar la sala, Rodríguez resumió ante la prensa su participación. Fue allí cuando dijo que observaron que “había heridas en el cuerpo que no se condicen con una herida por caída”, y en esa línea, profundizó: “Describimos un total de 41 lesiones, lesiones que se dieron en la cabeza, en el cuerpo, en el torax”.
“Si hubiésemos detectado este maltrato, seguramente no hubiéramos tenido este desenlace”, amplió.
Rodríguez descartó la versión de Fernández, que habla de una caída accidental, e insistió que la lesión en la parte occipital de su cabeza, la que le provocó la muerte, no se condice con haberse caído de su propia altura (93 centímetros).
Así, reforzó la postura de la Fiscalía que llevó a cabo la investigación, que sostiene que Fernández habría golpeado violenta y directamente la cabeza del niño contra el piso, la pared u otra superficie similar, ocasionándole una fractura en la zona occipital del cráneo y un hematoma subdural frontal bilateral.
También precisó que un estudio de fondo de ojos arrojó como resultado una serie de lesiones retinianas, las que evidenciaron el maltrato crónico al que era sometido el bebé. Al respecto, dijo que ese tipo de lesiones también pusieron en riesgo su vida.
Sin ahondar demasiado, contó que el informe incluyó pericias psicológicas. “En la guardería describieron que Emiliano tenía un retraso madurativo en el habla”.
El fiscal de Cámara amplió las acusaciones
En el epílogo del segundo día de audiencia, el fiscal de Cámara Francisco Márquez pidió la palabra para anunciar que en base a las pruebas y al proceder del juicio iba a ampliar las acusaciones de los imputados Ana Yael Piedra y Jonathan Marcelo Fernández, quienes llegaron al primer día de debate enfrentando cargos por homicidio calificado por el vínculo. En esa línea, hizo saber que la carátula que mejor le cabía a Piedra no era la de “homicidio calificado por el vínculo”, sino la de “lesiones gravísimas calificadas”, delito al que le cabe una pena de prisión de 3 a 15 años.
Al momento de referirse a Fernández, amplió la acusación a homicidio calificado por alevosía, delito al que también le corresponde la pena de prisión perpetua.
Tras la ampliación, Márquez aclaró que al momento de deliberar, los jurados populares pueden optar por aplicarles a los encartados las penas correspondientes a las anteriores imputaciones.
Al ampliarse la acusación, se le otorgó a Piedra y Fernández el derecho de volver a defenderse. Ella eligió no prestar declaración, mientras que él sí declaró y negó los hechos.
Cómo sigue el juicio
La audiencia en el quinto piso de Tribunales se reanudará mañana jueves a las 9 horas con los alegatos de las partes. La sentencia podría llegar el mismo jueves o bien, el viernes, dependiendo de que tan prolongada sea la deliberación de los jurados populares y los jueces técnicos.