Poca atención al público y mínimas ventas para los bares en la ciudad
En el primer día de apertura de bares y restaurantes luego de casi tres meses de cierre, la mayoría de los locales de la ciudad continúan optando por el retiro del encargo o por la infusión caliente al paso. Muy pocos de ellos apostaron por la atención al público y es el caso de un reconocido café ubicado en la peatonal. El dueño, Hugo Flaco, dialogó con PUNTAL VILLA MARÍA y aseveró: “Puedo decir que con la apertura hay un poco de esperanza de salir pero no va a ser fácil”.
Por otro lado, cuando el matutino se dirigió a la entidad, una vecina de Arroyo Cabral llamada Eglis estaba tomando un café y manifestó: “Disfrute mucho el café, soy cafetera. Lo saboreé y me voy satisfecha con haberlo tomado en un lugar público, algo que había extrañado. Espero que todo se vaya acomodando”. Asimismo, subrayó que fueron llevadas a cabo todas las medidas de bioseguridad.
Recomposición
El entrevistado resaltó que la flexibilización podrá “sacar un poco de preocupación y de incertidumbre que había hasta el momento”. Además, añadió: “Uno no sabía que hacer, estando el negocio cerrado se generan deudas que hay que asumir. Nos llevará un par de meses poder acomodarnos, como mínimo tres para ver cómo se da todo y como responde la gente”.
En el momento que el matutino ingresa al local para hacer la nota, Flaco se encontraba con su colaboradora en la gestión y administración de recursos, impuestos y servicios, Liliana Montoya, quien esclareció que está siendo complicado afrontar el pago de las facturas, “elevan los 50 mil pesos y a esto hay que añadir los gastos de mantenimiento de la entidad”. Además, declaró: “Es difícil, por hoy pareciera que todo el mundo nos está apuntando para que cerremos las puertas”.
En consonancia, Flaco aclaró que a pesar de la situación, siempre sostuvieron la fuente de trabajo que en su mayoría son adultos mayores. “Vamos a lucharla hasta donde se dé. No es fácil, cuesta traer a la gente más cuando las puertas estuvieron cerradas”, expresó. En tal sentido, Montoya garantizó: “Hoy fue el primer día, la gente todavía tiene miedo pero tampoco hay plata. Entonces hay que soportar la situación, aguantar y esperar pero mientras los costos siguen estando”.
La clienta
Una de las clientas que frecuentó el bar fue Eglis, que es oriunda de Arroyo Cabral y que acudió a Villa María por una emergencia médica. “Hacía bastante que no venía a la ciudad, es una vista panorámica un poco triste, son dos ciudades diferentes”, atestiguó. Asimismo contó que percibió “el miedo de las personas de entrar a los locales”. Sin embargo, consideró que “de a poco se va a ir reactivando” con la asistencia del público a los bares y “se van a ir animando”.
La ciudadana es docente, motivo por el cual explayó que también comparte la importancia de seguir las normativas del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) Central. Al respecto afirmó: “Estamos viendo los protocolos para adaptarnos, tenemos que cuidarnos y cuidar al otro, es decir, ver la situación. Esperemos que por el bien común de todos nos vayamos acomodando y que la pandemia se vaya alejando”.
Protocolo
“No fue tan difícil adaptarse a las normativas, algunas de las medidas de bioseguridad se dan en la cotidianidad, lo común. Fuimos acomodando esperando este día y lo seguimos haciendo”, indicó Flaco. En sintonía, Montoya dijo: “Trabajamos bajo todas las normas y acatando el protocolo”.
En este marco, el dueño puntualizó: “Es parte de ir adaptándose, me parece una medida correcta y que el proceso es paulatino”.
Incrementos
Respecto al precio de los productos para los clientes, Flaco mencionó que no han aumentado por el momento. “La situación no es buena y muchas personas se encuentran en la misma situación que nosotros sin trabajar durante tres meses”, exteriorizó.
Aunque destacó que hubo un incremento en la materia prima que utilizan para llevar a cabo su actividad. “Es muy variable. Los precios de la carta no la hemos cambiado, lo único que incrementó fue el café un 10%. Hay que ver cómo responde la gente, estamos trabajando de subsistir”, concluyó.