Momo no existe pero es un peligro
En estas semanas vivimos lamentablemente el resurgimiento de una leyenda urbana, un mito, que pone en escena a un personaje nefasto, siniestro, oscuro, terrorífico, que no existe, y se hace llamar Momo. La reaparición genera una tendencia global de preocupación en el mundo adulto, respecto a esta imagen que caracterizaba en 2018 el robo de datos personales, la posible introducción a la pedofilia de niños, niñas y adolescentes en materia de Internet, el secuestro de imágenes, es decir, distintas variables de manipulación a través de plataformas tecnológicas.
Hoy se asiste a la filtración de esta escultura en videos infantiles viralizados con mensajes que atentan contra la integridad física y psíquica de niños y niñas (similar a otro reto viral, la "Ballena Azul" en 2017), donde el objetivo era y es incitar a chicos y chicas al autoflagelo y en los casos más extremos llevarlos al suicidio.
Desde el propio análisis que hacemos en Grooming Argentina, entendemos que este "plan macabro" (ni juego, ni fenómeno) es producto de una motivación que hoy no es sexual ni económica, más que el de la perversión, la psicopatía de hacer emerger la angustia del lado de la víctima, en este caso, de niños y niñas.
Lo que nos debe interpelar y generar una alerta es la idea de que Momo representa la ausencia del mundo adulto en el acompañamiento y la supervisión del uso cotidiano en los entornos digitales de chicos y chicas. Así pone en evidencia la real vulnerabilidad a la que se encuentran expuestos.
A los más chicos se les debe explicar que el dibujito horrible no puede trascender la pantalla, y que no deben tener interacción ni con "Momo" ni nadie en las redes sociales que desconozcamos, y si esto pasa, acudan al mensaje que estamos llevando a los colegios: "Si ves a Momo, llamá a mamá".
Cortemos con la "cadena de compartir" dado que esto genera tráfico y coloca más chicos y chicas al alcance de los contenidos filtrados en videos infantiles.
Reflexionemos acerca de que por más que los retos no aparezcan en los medios masivos de comunicación, esto no significa que no se sigan propagando. Y tengamos en cuenta que hoy, Momo puede ser cualquier persona.
* Director de la ONG Grooming Argentina.
Hernán Navarro - Abogado
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Hoy se asiste a la filtración de esta escultura en videos infantiles viralizados con mensajes que atentan contra la integridad física y psíquica de niños y niñas (similar a otro reto viral, la "Ballena Azul" en 2017), donde el objetivo era y es incitar a chicos y chicas al autoflagelo y en los casos más extremos llevarlos al suicidio.
Desde el propio análisis que hacemos en Grooming Argentina, entendemos que este "plan macabro" (ni juego, ni fenómeno) es producto de una motivación que hoy no es sexual ni económica, más que el de la perversión, la psicopatía de hacer emerger la angustia del lado de la víctima, en este caso, de niños y niñas.
Lo que nos debe interpelar y generar una alerta es la idea de que Momo representa la ausencia del mundo adulto en el acompañamiento y la supervisión del uso cotidiano en los entornos digitales de chicos y chicas. Así pone en evidencia la real vulnerabilidad a la que se encuentran expuestos.
A los más chicos se les debe explicar que el dibujito horrible no puede trascender la pantalla, y que no deben tener interacción ni con "Momo" ni nadie en las redes sociales que desconozcamos, y si esto pasa, acudan al mensaje que estamos llevando a los colegios: "Si ves a Momo, llamá a mamá".
Cortemos con la "cadena de compartir" dado que esto genera tráfico y coloca más chicos y chicas al alcance de los contenidos filtrados en videos infantiles.
Reflexionemos acerca de que por más que los retos no aparezcan en los medios masivos de comunicación, esto no significa que no se sigan propagando. Y tengamos en cuenta que hoy, Momo puede ser cualquier persona.
* Director de la ONG Grooming Argentina.
Hernán Navarro - Abogado