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En Villa María ya hubo tres casos de intoxicación por monóxido de carbono

El jefe del Cuerpo de Bomberos, Gustavo Nicola, lo confirmó y agregó que en todos los inviernos deben ser trasladados pacientes por esta causa. Confirmó que ninguno fue de gravedad y que se recuperan favorablemente

Con la llegada del invierno, comenzaron las noticias fatales sobre la muerte de personas por intoxicación al inhalar monóxido de carbono. Una familia en La Pampa, otra en Mendoza y una pareja este fin de semana en Córdoba.

En este marco, Villa María tuvo tres casos de intoxicación por monóxido de carbono, pero no fueron graves, por lo que confirmó el jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa María, Gustavo Nicola.

De este modo, aseguró que las personas pudieron recuperarse favorablemente.

“Todos los inviernos tenemos salidas, en algunos más y en otros menos”, confirmó el servidor público, y agregó: “La realidad es que en esta época del año siempre hay casos de inhalación de monóxido de carbono”.

La inhalación de monóxido de carbono es planteada como la principal ocasión de muerte en el invierno. En este contexto, Nicola garantizó que si bien se cobra bastantes vidas, no supera el índice de accidentes y paro cardíacos.

Monóxido de Carbono

El entrevistado explicó que el monóxido de carbono se produce por gases mal quemados de una combustión y que quedan en el ambiente.

“Son tóxicos y pueden generar la muerte. No tiene color, olor ni sabor”, alertó. Asimismo, remarcó que por eso es tan peligroso, debido a que los sentidos no lo perciben.

Además, expuso que generan daños irreparables, porque “unas pocas partículas alteran el funcionamiento del sistema nervioso y provoca desde cambios de humor y cefaleas permanentes hasta lesiones neurológicas”.

Como dato, fundamentó que una persona expuesta a un ambiente contaminado con apenas 600 partes por millón de monóxido de carbono en tres horas puede fallecer.

Respecto a cómo ingresa al organismo, describió que lo hace por las vías aéreas y sin que las personas puedan percibirlo.

Dentro de las razones por las cuales puede ocurrir, acentuó que es por el mal funcionamiento de las estufas tiro balanceado, hornos, ornallas prendidas, braseros, hogares y “sobre todo en lugares cerrados”.

En torno a los distintos tipos de calefacción, expuso que los tiro balanceado son aquellos que poseen la salida fuera de los ambientes. Por otro lado, distinguió a las estufas catalíticas que carecen de salida: “Es de suma importancia que posean buen funcionamiento y estén controladas”.

En torno a la adjudicación del escape de gas como principal causa de intoxicación, refutó que es distinto al monóxido de carbono. Para ello, detalló: “El gas natural no es tóxico, en el sentido académico de la palabra. Las moléculas de metano no son solubles en agua, por lo que no pasan a la sangre a través de las mucosas pulmonares; pero sí son asfixiantes, esto es, cuando desplaza al aire del ambiente”.

Asimismo, enfatizó que el monóxido de carbono puede ser producido por “todo aquel elemento que produzca combustión, ya sea líquido, sólido o gaseoso”.

Consejos

“Siempre recomendamos la circulación del aire en los espacios, que no esté estanco. Además, la revisación de todos los dispositivos utilizados para producir calor con gasistas matriculados, para chequear su buen funcionamiento”, expuso Nicola.

En el marco de la importancia sobre el monóxido de carbono, apuntó que entidades como Ecogas poseen como principio fundamental que todos los ambientes posean una rejilla.

“Sabemos que no en todas las casas hay, por eso remarcamos en la importancia de que exista una corriente de aire dentro de la habitación para que haya ventilación y no exista la acumulación del monóxido de carbono”, recalcó.

Sobre el uso de estos artefactos en el baño, indicó que generalmente hay banderolas, pero subrayó: “No deben ingresar al baño con estufas a kerosene o brasero. El vapor del agua que produce calor no es malo, pero sí hará mal si tenés estos dispositivos”.

Por otro lado, mencionó que aconsejan dejar afuera todos los dispositivos para calentarse, pero que si los ingresan, dejen la puerta abierta. No obstante, indicó que el criterio deja de aplicarse para todos los dispositivos eléctricos que podrían verse afectados por el vapor del agua.

Síntomas

Comunicó que son dolores de cabeza, náuseas, vómitos, sueño, falta de aire, carencia de fuerza y, por último, el desmayo “cuando ya es grave la intoxicación”.

“Cuando se siente alguno de estos síntomas, las personas deben inmediatamente abrir puertas y ventanas para que se ventile el espacio. Atravesarán los síntomas hasta que el cuerpo comience a oxigenarse nuevamente”, garantizó.

Para finalizar, contó que existen diferentes tecnologías que permiten visibilizar los índices del monóxido de carbono, son medidores.

En efecto, detalló que si el amiente está contaminado comienza a sonar una alarma, alertando que no es un lugar habitable y que la respiración se verá restringida.