La movilización, realizada en Plaza Centenario, convocó a unas 130 personas, entre los que había un buen número de estudiantes.
También hubo representación gremial, aunque poca. Y es que solamente se congregaron delegados y delegadas locales de ATE, la UEPC Pluricolor, la UOM, el Sindicato del Seguro y Cispren. También se dieron cita dirigentes de otras organizaciones sindicales, aunque haciéndolo de manera particular.
Una de las oradoras de la tarde fue la secretaria general de ATE, María Maturano, quien hizo saber su enérgico repudio a la reforma laboral.
Al hablar, la dirigente cuestionó que la CGTno haya convocado a una movilización para este jueves. “La lucha se tiene que dar en la calle, porque la verdadera consigna de los trabajadores tendría que ser un paro con movilización. no el paro sin la movilización. Ya hemos aprendido que si la lucha no es en la calle, no sacamos nada”, manifestó.
Maturano fue muy dura con el papel que adoptaron algunos gremialistas -sin dar nombres-, a quienes acusó de negociar con el gobierno.
“La gente no está saliendo a la calle, bajo mi percepción porque está desilusionada de muchos de nosotros, los dirigentes gremiales. Hay muchos que se han quedado sentados en su trono durante un largo tiempo y no quieren salir de ahí, muchos se han sentado con el Ejecutivo a transar el genocidio de los trabajadores”.
En tanto, sobre la reforma laboral, comentó: "Va a lograr el genocidio de todos los trabajadores y las trabajadoras, de los estudiantes y de los jubilados. Acá caemos todos en la bolsa, el que tenga trabajo, el que no lo tiene y el que lo quiere tener”, sostuvo.
Durante la concentración, estudiantes de la UNVM dieron lectura a un comunicado.
En el escrito repudiaron con fuerza el avance del proyecto, al que definieron como una “una nueva avanzada contra los trabajadores”, señalando que fue elaborado “para responder a las exigencias de los grandes grupos económicos nacionales e internacionales que concentran cada vez mayores riquezas y poder”.
A su vez, dijeron que la reforma “es un retroceso significativo para las condiciones de vida, avalando el sometimiento creciente y la explotación”.
Asimismo, aseguraron que sus artículos centrales “fortalecen el desequilibrio en la relación entre el empleador y el trabajador, la flexibilización en materia de indemnizaciones, la ampliación del periodo de prueba y la implementación del llamado banco de horas, trasladando así mayores riesgos e incertidumbre al trabajador, debilitando su estabilidad y reduciendo su protección frente a eventuales abusos”.
Y ampliaron:“Como estudiantes, no somos ajenos a esta crisis. Tenemos alquileres de viviendas impagables, el aumento constante del precio de los alimentos, del comedor y del servicio de transporte. Todo eso obliga a los estudiantes a trabajar en condiciones deplorables para poder sostener sus estudios y contribuir a la economía familiar”.
“Estudiar una carrera universitaria se vuelve, año tras año, un privilegio al ingresar. Se sostienen y egresan menos personas. La precarización laboral creciente no hace más que profundizar esta expulsión, afectándonos a nosotros como estudiantes trabajadores, como así también a nuestros docentes y no docentes”, concluyeron.
El paro en la ciudad
La medida de fuerza tuvo este jueves su impacto en la ciudad, afectando la prestación de los servicios de transporte urbano y la recolección de residuos.
El paro también se sintió en los bancos, donde la adhesión fue prácticamente total.
Lo mismo ocurrió en las dos universidades públicas de la ciudad, la UNVMy la UTN, registrando alto acatamiento y aulas vacías.
Donde sí hubo actividad normal fue en el microcentro, sector que no se vio afectado y presentó locales abiertos.