Los deportistas villamarienses desparramados por todo el mundo continúan dejando su sello, su historia de vida y cómo es la cuarentena por la pandemia en el lugar que les toca estar.
Renzo Grasso nació hace 29 años en Villa María y desde Sicilia, donde juega al fútbol en la quinta categoría del Calcio, le cuenta a Puntal Villa María cómo son sus días en medio de la pandemia que puso en vilo a toda la sociedad.
Con los sueños de ser alguien en el mundo de la redonda, Renzo armó las valijas y en noviembre del año pasado arribó a Italia. Vive y juega en Enna, una ciudad en el centro de Sicilia, ubicada en la punta de la montaña y con “un paisaje espectacular”.
En esa zona el invierno es muy duro y aún hay resabios del frío, “aunque la temperatura va mejorando”, dice el mediocampista, que pasó por Alumni; a los 15 se fue a Talleres, donde estuvo 7 años, luego pasó por 9 de Julio de Morteros, Villa Aurora y Desamparados de San Juan, Independiente de Formosa, Central Norte de Salta, Peñarol de Córdoba, Angostura de Venezuela, Tiro Federal de Morteros y Recreativo de Laborde.
“Llevamos cinco semanas de cuarentena. Solo salimos a comprar comida. La sociedad tiene mucho miedo y es notable”, comenta Grasso sobre cómo lleva el aislamiento en la pandemia de Covid-19.
-¿Qué medidas tomó el club cuando la pandemia se expandió?
-El club suspendió todas las actividades. Con el torneo tampoco se sabe qué va a pasar. Se cerraron las puertas y nos obligan a los que somos de afuera a que estemos adentro y solo salgamos por necesidades básicas.
-Muchos de los deportistas villamarienses o de la región que pasaron por este espacio comentaron que allá se tomaron las medidas un poco tarde, ¿coincidís con esa apreciación?
- Sí, sin lugar a dudas las medidas se tomaron tarde. Se empezó a tomar conciencia mucho tiempo después. Ya había muchos infectados cuando se tomaron determinaciones. Se propagó muy rápido y los números lamentablemente lo están demostrando.
-¿Pensaste en volverte al país?
-No pensé en volverme en ningún momento. Cuando comenzó este tema el presidente del club nos dio la posibilidad de emigrar y no lo consideré. Pensé que la mejor manera de cuidarme era quedarme acá. Y si volvía también pensé que iba a tener que atravesar aeropuertos, terminales y lugares donde hay mucha aglomeración de personas. Volver era un riesgo grande para mi familia también. Así que decidí cumplir con el aislamiento acá en Italia.
-¿Cómo es el día a día de un deportista que está acostumbrado al entrenamiento?
-El día a día se hace muy difícil. Algunos se hacen muy largos, otros no tanto, pero es complicado. Estoy acostumbrado a entrenar y estar al aire libre. Pero hay que ser responsable y quedarse adentro. Aprovechar los espacios y ser pacientes.
-¿Qué medidas tomás allí donde vivís?
-Entre las medidas que tomo es tá principalmente no salir de la casa. Voy al supermercado con barbijo y guantes. Cada cosa que se compra se limpia y tomamos los resguardos necesario de lo que se indica.
-¿Estás al tanto de lo que pasa en Argentina?
-Sí, estoy al tanto de lo que pasa en el país. Me levanto a la mañana y lo primero que hago es leer los diarios para saber cómo está la cosa allá. Y después, el contacto permanente con mis familiares y amigos que me van contando lo que pasa.
-¿Cómo considerás las medidas que se tomaron en el país?
-Creo que las medidas que impuso el Gobierno son las adecuadas y se tomaron a tiempo en el país, pero hay que poner voluntad desde los ciudadanos y ser responsables. Por eso, es fundamental el cuidado de cada uno.
-Mientras había torneo, ¿seguías lo que pasaba en el fútbol de Villa María?
-Sigo el fútbol de la Liga villamariense. Tengo muchos amigos desperdigados en varios equipos y estoy al tanto de lo que pasa en cada una de las fechas.
-¿Que anhelás para el futuro?
-Lo único que anhelo para el futuro cercano es que se termine esto que está pasando en todo el mundo. Ojalá se encuentre una solución y finalice esta pandemia que nos está haciendo sufrir.
Ya habrá tiempo para pensar en otras cosas.
-¿Cuál es el mensaje para los villamarienses?
-Es un momento difícil, no es fácil. Lo que pido a la distancia es que se cumpla con las medidas, que se sean responsables y no subestimen. Muchos piensan que no les va a pasar y no es así.
Me toca vivirlo de cerca en el país más afectado del mundo y no me gustaría en absoluto que pase algo parecido en Argentina.
Con el sueño de que la pesadilla finalice pronto, Renzo Grasso, desde Enna, en Italia.

