Concejales de Villa Nueva comenzaron a tratar anoche el acuerdo al que llegó el Municipio con las tres trabajadoras despedidas de manera injustificada por la comuna, años atrás y a las que deberá abonarle una importante cifra económica a modo de resarcimiento.
El convenio tomó estado legislativo ayer y los concejales deberán pasarlo a comisión ahora para pulir los últimos detalles. Ni bien se apruebe, el Municipio deberá empezar a abonar el dinero que la Justicia dictaminó a favor de las tres mujeres que habían sido cesanteadas y que tuvieron que ser reincorporadas hace pocos años, a raíz del mismo fallo judicial.
Indemnización a trabajadoras
Tres trabajadoras, Claudia Sequeira, Graciela Gignoli y Adriana Ippólito, habían sido despedidas por la Municipalidad de Villa Nueva durante la intendencia de Marcelo Frossasco, las tres iniciaron una demanda judicial que se extendió durante varios años hasta el fallo definitivo de la Justicia, ya durante la segunda intendencia de Guillermo Cavagnero.
El fallo contemplaba la reincorporación de las tres trabajadoras, además del pago de una millonaria cifra en materia de indemnización.
Precisamente la negociación para el pago de esa indemnización fue lo que se vino negociando en los últimos años y aparentemente ahora se llegó a una resolución aceptada por todas las partes, que incluye un plan de pago en 75 cuotas por parte de la Municipalidad villanovense para las tres mujeres, hasta cubrir el saldo total de la deuda.
En total, la cifra a pagar se estima en alrededor de 8 millones de pesos, según estimaron fuentes oficiales consultadas por PUNTAL VILLA MARÍA.
El pago incluye también los honorarios de los abogados.
Precisamente, en este último punto restan detalles por cerrarse y es algo que tendrán que definir ahora los propios concejales de la vecina ciudad, que ayer recibieron el acuerdo de manos del propio intendente, Natalio Graglia, y ahora deberán analizarlo en comisión para después tratarlo en el recinto.
Un juicio de larga data
El juicio laboral al que se arriba a un acuerdo por parte del Municipio y la ex empleada, tiene muchos años e incluso una sentencia en contra de la ciudad por el despido injustificado.
De las tres trabajadoras que habían sido cesanteadas en aquella oportunidad, dos volvieron a trabajar ni bien salió el fallo judicial a su favor. La tercera no se reincorporó.
Con el arreglo, el Municipio logra hacer frente a una de sus principales demandas en materia económica, la cual había obligado a la ciudad a decretar, y renovar, año a año, la emergencia económica y financiera.
Juan Drovandi. Redacción Puntal Villa María.
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Indemnización a trabajadoras
Tres trabajadoras, Claudia Sequeira, Graciela Gignoli y Adriana Ippólito, habían sido despedidas por la Municipalidad de Villa Nueva durante la intendencia de Marcelo Frossasco, las tres iniciaron una demanda judicial que se extendió durante varios años hasta el fallo definitivo de la Justicia, ya durante la segunda intendencia de Guillermo Cavagnero.
El fallo contemplaba la reincorporación de las tres trabajadoras, además del pago de una millonaria cifra en materia de indemnización.
Precisamente la negociación para el pago de esa indemnización fue lo que se vino negociando en los últimos años y aparentemente ahora se llegó a una resolución aceptada por todas las partes, que incluye un plan de pago en 75 cuotas por parte de la Municipalidad villanovense para las tres mujeres, hasta cubrir el saldo total de la deuda.
En total, la cifra a pagar se estima en alrededor de 8 millones de pesos, según estimaron fuentes oficiales consultadas por PUNTAL VILLA MARÍA.
El pago incluye también los honorarios de los abogados.
Precisamente, en este último punto restan detalles por cerrarse y es algo que tendrán que definir ahora los propios concejales de la vecina ciudad, que ayer recibieron el acuerdo de manos del propio intendente, Natalio Graglia, y ahora deberán analizarlo en comisión para después tratarlo en el recinto.
Un juicio de larga data
El juicio laboral al que se arriba a un acuerdo por parte del Municipio y la ex empleada, tiene muchos años e incluso una sentencia en contra de la ciudad por el despido injustificado.
De las tres trabajadoras que habían sido cesanteadas en aquella oportunidad, dos volvieron a trabajar ni bien salió el fallo judicial a su favor. La tercera no se reincorporó.
Con el arreglo, el Municipio logra hacer frente a una de sus principales demandas en materia económica, la cual había obligado a la ciudad a decretar, y renovar, año a año, la emergencia económica y financiera.
Juan Drovandi. Redacción Puntal Villa María.

